6 de enero de 2014

Intención de comienzos de año






Todo el mundo en todo el globo habla de resoluciones de año nuevo, de cambios que duran días, horas o minutos.  Las tiendas están llenas de aparatos y pociones para perder peso, máquinas para hacer ejercicio, los gimnasios están que explotan de personas con ganas de convertirse en imágenes perfectas de salud y belleza. Hay aplicaciones para llevar control de las metas, algo así como gerencia de proyectos personales para teléfonos inteligentes.  Todo el mundo quiere ser mejor en cualquier aspecto de la vida que considere está fuera de "norma".  Pensando en qué escribir para abrir el ciclo, sobre todo hoy día de Reyes, encontré una nota de un ex compañero de trabajo que encontré perfecta, de acuerdo a mi punto de vista, para este momento.  Pensé "¿porqué  no buscar más adentro de nosotros mismos que afuera?".  Realmente su versión era de fin de año pero a mí se me ocurrió que podía reconvertirla en una intención de comienzos del rosario de 365 días que apenas se inicia. La nota de mi amigo es realmente una oración.  Yo no soy la autora pero  el texto me pareció apropiado para el momento. Lo comparto con ustedes como una intención de ser mejores:

"Señor, Dios en cualquier denominación conocida, dueño del tiempo y de la eternidad, tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro. Al comenzar este año quiero darte gracias por todo aquello que he recibido de ti.

 Gracias por la vida y el amor, por la naturaleza, el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.  Te ofrezco cuanto hice en este año pasado, el trabajo que pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos, lo que con ellas pude construir.

Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé, las amistades nuevas y las antiguas, mis amores, los más cercanos a mí y los que están más lejos, los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar, con los que compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.

También  Señor hoy quiero disculparme, por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado, por la palabra inútil y el amor desperdiciado, por las obras vacías, por el trabajo mal hecho, por vivir sin entusiasmo en algunos momentos.

 También por la oración que poco a poco fui aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte. Por todos mis olvidos, descuidos y silencios, nuevamente excúsame.

Te presento estos nuevos días que sólo TÚ sabes si llegaré a vivir.

Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría, la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría para cualquier circunstancia.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.  Cierra mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras no ciertas, egoístas, mordaces o hirientes.

Cólmame de bondad y de júbilo para que, cuantos conviven conmigo o se acerquen a mí encuentren en mi vida un poquito de TI.  Permítenos construir  un año feliz, repleto de buenas y productivas intenciones”   Amén




¿Flores para el comienzo del año?


Walnut si queremos romper hábitos e ncorporar nuevas formas de hacer las cosas.

Chestnut Bud si queremos aprender de nuestro errores y "Karma" de vida.  Nos va a ayudar a tener más atención en lo que hacemos y nos sucede.

No importa cuál sea su intención para este año, haga de ella una aventura maravillosa… así dure minutos. Disfrútela intensamente y si la abandona piense que puede comenzarla nuevamente, no se castigue.  La vida es muy corta para estarse azotando de gratis.  Feliz comienzo de año, como todos los años.

Imágenes tomadas de Internet

9 de abril de 2013

Zona de confort


Interesante reflexión.  Tomada de internet para ustedes.

8 de abril de 2013

Una cuestión de actitud




Hoy estaba leyendo en Facebook un comentario de mi amigo Josué.  No pude dejar de pensar sobre su actitud positiva y activa en pro de los venezolanos en Calgary y en toda Canadá (me imagino un país de género femenino).  No importa si es un evento social, cultural o político.  Él siempre está allí, en la cabeza de la situación buscando sacar lo óptimo de cualquier circunstancia.  Parece el conejito de Energizer, en constante movimiento, nunca desmaya.  Él es lo que yo llamo un realista positivo. 

¿A qué viene todo esto?  Viene sobre el tema de cómo aprendemos a ver las cosas, a cómo aprendemos a ver la vida desde la infancia.  Por uso y costumbre en la cultura familiar, religiosa y escolar de mis años mozos, uno debía ser comedido y austero en las aspiraciones, esperar siempre lo peor para que cuando viniera lo mejor hubiese  una celebración por el éxito (sí, yo te aviso chirulí).  Por ejemplo, al finalizar un examen para el cual había estudiado yo no decía “Que bueno….salí cheverísimo  yo decía “no sé cómo salí, a lo mejor me reprobaron o no me fue tan bien”.  Nadie se imaginaba que el estado negativo del pensamiento producía estrés y alteraba la bioquímica corporal. En consecuencia, cuando aprendemos bajo la óptica negativa, a esperar lo peor, mientras pensamos o hablamos de esa manera nos estamos envenenando, generando internamente un coctel de toxinas que producen enfermedades. 

Las personas con tendencia positiva se economizan lo nocivo y perjudicial del pensamiento trágico. ¿Cómo? Ellos en general buscan estrategias para mejorar situaciones, tienen relaciones más efectivas basadas en confianza y cooperación, las situaciones negativas no dejan que su entendimiento se enturbie (son más objetivos), pueden rebotar de la crisis más eficientemente y con más energía. Todo esto en contraste con el desgate que le queda a las personas quienes anticipan catástrofes o son tremendistas ante las circunstancias. Por eso repito una y otra vez, la importancia de la palabra. Aprendemos de chiquitos un discurso que puede ahogar aspiraciones y hasta aniquilar personas. 

Por supuesto que las cosas pueden irles bien o mal tanto a los optimistas como a los pesimistas, la diferencia estriba la reacción de cada grupo.  Los optimistas tienden a sentirse mejor en cualquier circunstancia. Por eso pueden salir más rápido emocional y físicamente de cualquier situación no favorable.

¿Por qué comencé mi relato con el caso de Josué?  Porque él maneja las situaciones con un enfoque realista positivo; es decir, tiene un margen de ilusión en las circunstancias pero sin sobre-estimar las habilidades y posibilidades de éxito además evita comportamientos poco responsables o narcisistas. 

Hagamos como Josué, mantengámonos alerta sobre los elementos positivos de cualquier situación sin negar la existencia de los obstáculos, entendamos que hay desafíos mientras estamos aferrados a la esperanza y hagamos reality checks (revisiones de la realidad) en el transcurso.  Esta es justamente la diferencia entre un optimista y un realista positivo. Hay que tener metas, recursos conocidos y estrategias, no es solo un asunto de esperar a que algo pase o que la magia se manifieste. 

 ¿Flores para la actitud?
  
Clematis si estamos en ensoñación y no aterrizamos. Sin acción los sueños no se cumplen, no es un tema de solo desear.

Vervain si nuestro entusiasmo por convencer a otros nos lleva al fanatismo ciego, nos ayudará no sobre-estimarnos.

Gentian si vemos con incertidumbre los obstáculos, nos ayudará a sortearlos con actitud más firme.

Los optimistas ven los obstáculos como algo temporal con una causa externa, los pesimistas los ven de largo alcance y dominando la vida en muchas dimensiones. El optimismo y el realismo no necesariamente son excluyentes. El optimismo puede ser cultivado. Por eso hay que fijarse cómo nos expresamos sobre nuestra vida y nuestras circunstancias. Hay que enfocarse más en nuestros triunfos que en las adversidades. Lo positivo comienza con el ejercicio de la palabra y del pensamiento. Como dice Don Miguel Ruíz hay que ser impecables con el verbo….  todo invariablemente sazonado con realidad.  

Un obsequio de internet, Don Miguel Ruíz, un resumen de los Cuatro Acuerdos
 

1 de abril de 2013

Soltar- Soltarse




A raíz de la publicación “Hasta aquí la trajo el río” recibí numerosas notas, hermosas y sentidas, de muchas personas estimadas, de mis estudiantes, conocidos, y consultantes las cuales quiero reconocer públicamente.

Me llamaron mucho la atención la de Cristina Brazao quien me hacía una observación sobre las predicciones para este año en curso, la de Marisol Pulgar por sus conmovedoras palabras y la de Lynn Mc Whinnie por su explicación anglófona del “entregarse”.  Comentaban sobre las transformaciones, los cambios y los cierres.  Mi conclusión fue que nunca me imaginé que lo de los mayas y la serpiente de agua también era conmigo.Yo pensé que era impermeable.

Marisol me decía que la vida era un barco y nosotros elegíamos ir en la proa o en la popa. Si íbamos en la popa veíamos lo conocido y eso ya lo teníamos en la mente y el corazón, en la proa veíamos hacia donde nos dirigíamos, abiertos al horizonte tipo Leonardo Di Caprio en el Titanic. Lynn me hablaba de entregar-soltar-desapegarse-rendirse-desprenderse  que en inglés se “cubre” con una palabra: surrender.  En todos los comentarios había una constante de vida: las transiciones, el cierre de los capítulos. 

A veces batallamos con "los finales" pues sentimos que es nuestra responsabilidad mantenernos intentando, no dejar morir una situación vital para nosotros, aún cuando la esperanza flaquee. Nos cuesta romper con el lazo que nos une al pasado y se nos dificulta entrar en el futuro que comenzó ya. Estas batallas pueden ser referidas a un negocio, una relación de pareja, un trabajo, la mudanza a otro país, a una enfermedad.  Nos hacemos infinitas listas de preguntas sobre lo que pudo ser y no fue, revisando los detalles del pasado con nostalgia y melancolía. Sufrimos, resentimos, entramos en duelo,  nos cuesta movernos.

En esta oportunidad yo personalmente decidí zarandear mi enfoque, re-encuadrar la situación. Decidí apuntalar sobre el aspecto positivo del suceso y darle  toda la relevancia posible.  Preferí pensar en todo lo bueno que obtuve como experiencias, aprendizajes, relaciones, lazos, amistades… mis ganancias y lecciones a todo nivel.  Mi primogénito capturó la esencia de mi sentir inmediatamente reforzando cada pensamiento y dándome estímulos.  Como decía mi abuelita “lo bailado nadie me lo puede quitar”. ¿Cómo vendrá mi mañana? No lo sé.  El tiempo me lo dirá.

¿Flores para soltar y soltarse?

Oak para aquellos que luchamos por responsabilidad a pesar de los obstáculos, nos ayuda a percatarnos de nuestras necesidades personales.

Gorse para los capítulos de desesperanza, nos ayuda a recuperarnos de la incertidumbre.

Walnut para movernos en nuevas circunstancias cortando el cordón umbilical del pasado.

Luego de analizar esta última década de mi vida, justamente a la entrada cercana de mi tercer acto o tercer tercio, me di cuenta que he tenido grandes cambios o cierres de capítulos.  Es decir, el Ave Fénix y yo para lo que salga, somos amigas intimas. Como me dijo la última vez que hablamos, a veces no es un tema de pasar el capítulo sino de cambiar el libro. ¡Habrá que considerarlo!

Nota: El ave Fénix es un personaje mitológico que renace de sus cenizas, es símbolo de renovación  y  sus lágrimas eran curativas.  Alimentó varias doctrinas y creencias religiosas; los chinos tienen su propia versión  en la que se conjugan el yin y el yang. Me pregunto si tiene amistad con la serpiente de agua, a ver si intercede para lo que resta del año.