24 de abril de 2009

As seen on TV




No soy mujer de tiendas. Tengo que sentirme en un estado de ánimo especial para visitar, revisar, probar y comprar, sobre todo si de ropa se trata. En ese caso específicamente es importante sentirme con el bonito alborotado, de otra manera nada, absolutamente nada, llamará mi atención.

Sin embargo, puedo caer seducida ante los "infomercials" (comerciales de ventas por la tele). Algunas cosas me atraen por lo novedoso e interesante, otras por lo absurdas. En ambos casos a veces "caigo hipnotizada" y los compro. Entre mis tesoros guardados en un armario están: DOS turbocookers (un sartén con cúpula que hornea en 5 minutos, descongela y asa, además de no caber en ningún sitio. Ojo: yo no cocino); un abdominizer para aplanar el estómago (suerte de patín con mancuernas que rueda por el piso. Aplana de la caída, más la frente que la panza); videos de ejercicios de Leslie Sansone, The Firm, Denisse Austin y the Biggest Loser (solo uso el primero, los otros me mandarían al hospital a esta edad). ¿Mis mejores compras? el chop chop para cortar verduras (nunca ha funcionado; de nuevo, yo no cocino) y un extractor de jugos de súper duper avanzada casi galáctico. El señor mayor que lo anuncia tiene como cien años y parece de setenta, o sea que pareciera mantenerlo sano y saludable. Este si sirve pero hay que limpiarlo por dos horas después de usarlo. Los restos de la verdura y frutas llegan casi hasta el enchufe.

Qué flores me podrían ayudar?
Walnut para no caer en el hechizo del viejecito de los zumos de fruta y seguir en mi camino firme como televidente.
Centaury para poder decir NO ante las ofertas engañosas del Chop Chop y de Leslie Sansone.
Cherry plum para mantener mi control en el uso de la tarjeta de crédito y el teléfono para llamar a la operadora que está esperando.
White Chestnut para manejar los antojos e ideas fijas, no vaya ser que ahora me compre el Magic Bullet.