3 de mayo de 2009

Liberen a Willy !!! o el comer emocionalmente hablando


La combinación de la corta visita de Mariel a Caracas,la inseguridad en el país y la gripe porcina, hacen que todas las muestras de afecto hacia ella y hacia el núcleo familiar se basen en comida y en sitios cerrados.
Invitaciones a desayunar, almorzar, cenar, merienditas, todas muy ricas por cierto, no se hacen esperar. Pero esta comedera está haciendo que los cuerpos pasen de tallas normales a tallas tipo orca (ballenas asesinas, pero preciosas, como las de la película que titula esta entrada del blog). Las personas quienes invitan se sienten muy ofendidas si no probamos las exquisiteces que han preparado en nuestro honor. A veces siento que un gramo más de los manjares me haría explotar. Otras veces el estómago no se aquieta recordándome los excesos o la ropa no me cierra gracias a las marquesas de limón o de tres leches originarias de Mañongo en el estado Carabobo.
Me puedo imaginar nuestra próxima vista a las playas del litoral central: dos orcas nadando y chapoteando en el agua felices de alegría (los trajes de baño justamente son negri blancos!!!). “Vean, vean Willy y su hermanita Luna nadando en la Guaira”.

Algunas flores que podrían ayudar en este tipo de situaciones y las cuales serán comenzadas a tomar hoy:

Cherry Plum para no perder el control ante el mesón de postres de las tías y poder decir solo voy a comer ésto, no sintiéndome luego mal por haber abusado de tanto azúcar.
Agrimony para poder manejar las confrontaciones familiares que empujan a comer y que no sabemos cómo maniobrar, cuando comemos para evitar el conflicto. De esta manera podré ser yo y sentirme aceptada comiendo o no jalea de mango.
Chestnut Bud ayudará cuando sentimos que siempre estamos repitiendo los mismos guiones y situaciones con respecto a la comida. Ayudará a fijar la atención y entender que estamos haciendo que nos desbordamos ante los banquetes. Eso de sentirse tipo yo-yo.
Crab Apple auxiliará para los momentos en que ya vemos los postres y comida pegados al cuerpo, esa sensación de ver el chocolate exactamente donde fue a parar. Nos dará una imagen objetiva de nuestro cuerpo.
Walnut nos ayudará a cortar con hábitos y comenzar con la dieta o no dejarnos presionar por las tentaciones de nuestros familiares y amigos vestidos de chefs pasteleros.
Rock Water nos ayudará a establecer metas realistas sin castigarnos durante la hermosa visita de mi hija. Comer y disfrutar dentro de los parámetros para la salud.

Así tal vez no vean a Willy y a Luna sino a madre e hija disfrutando de la vida, del momento, de ese mar de cariño y de la naturaleza en pleno.