14 de mayo de 2009

Salsa!!!


Me encanta ver los vídeos que envían por Internet; algunos son divertidisimos, otros no tanto. Uno de los que me han enviado últimamente es el de una señora de 87 años bailando salsa, lo cual me hizo pensar en la posibilidad de hacer yo lo mismo (pero sin utilizar el tipo de trajes que usa la abuelita salsera, las lentejuelas no son para mí) . Siempre me ha gustado bailar. Antes de que existieran las coreografías mis primas y yo nos fajábamos y creábamos nuestras propias piezas de baile.

Mi mamá siempre me decía que mi compañero de vida tendría que bailar pues a mi se me iban los pies solitos. Mi hija heredó ese gusto y es una gran bailarina.
Durante su estadía en Caracas contactó a un compañero de la universidad y le propuso que me enseñara a bailar salsa casino. La idea me sedujo y hoy tuve mi primera clase con él, joven paciente y de buena voluntad. Yo bailo salsa desde que me conozco, pero esto es muy distinto.... hay estilo, movimientos finamente coordinados y pasos contados. Mientras contaba (1-2-3-5-6-7, si, sin el cuatro), escuchaba la música, marcaba el ritmo, me perdía. Sin embargo al final le agarre el swing al asunto y no veo el momento de hacer mi próxima clase.

Por supuesto que tome flores, las cuales voy a compartir con ustedes:
Chestnut Bud para fijarme donde cometía los errores y establecer patrones de atención al marcar los pasos y seguir el ritmo.
Larch para sentirme capaz y no pensar que "loro viejo no aprende a hablar, o en este caso a bailar salsa casino".
Mimulus para mejorar mi timidez y el temor a hacer el ridículo.
Rock Water para no solamente fijarme en la técnica/estructura del baile sino también disfrutarlo al máximo.

Tengo tarea para la próxima sesión: Eduardo me pidió que no dejara de contar los pasos y escuchara música latina. Se me ocurre que le puedo pasar a mi vecino el contemporáneo algunos discos para practicar el fin de semana durante sus consabidos maratones musicales. Mientras él los escucha en su casa, yo los bailo en la mía.