10 de junio de 2009

Super Niña: la heroina diaria que llevamos por dentro


Dicto los cursos oficiales del programa Internacional de Educación Bach y este fin de semana estoy dictando un nivel 1. Cuando salí del curso, decidí pasar por la panadería a comprar algunas cosas antes de llegar a mi casa. Estacioné mi vehículo y cuando entré fui recibida con un "Qué quieres princesa?" me volteé inmediatamente a ver si a mi espalda estaba Carolina o Estefanía de Mónaco. Pero no estaban. Sería conmigo? Seguí directa a mi objetivo, pedí una bagette o como le decimos en Venezuela una canilla. El joven me respondió "Cómo la quieres mi reina, dorada o blanca?". Volteé nuevamente, no estaba ni Isabel de Inglaterra ni Sofía de España!! La cosa era conmigo. Será que el señor está confundido o de verdad tengo atributos de la realeza, me pregunté. Cuando iba a pagar mis provisiones me dice la cajera "Qué va a pagar mi superniña?". Allí me dije: será que soy como un camaleón o se me está dando una crisis de identidad espontánea.

Me fui a casa a preparar la cena después de haber estado de pie 8 horas hablando (en mi curso, no encadenada!!). Cuando terminamos de cenar, arreglé la cocina. Me senté y comencé a trabajar en mi laptop pues tenía que corregir exámenes de mis alumnos. Luego de los exámenes seguí con correcciones de textos para mi libro que va a salir con Ediciones B. Luego de eso, revisé mis correos electrónicos y contesté algunos. Mientras lo hacía pude pensar que quería escribir para esta entrada del blog. Antes de irme a la cama hice un listado de mis pendientes para el otro día y la semana que comenzaría en 24 horas.

De repente, justo antes de poner la cabeza en la almohada, resonó entre mis sienes la frase de la cajera "Qué va a pagar mi superniña?". Estaba clarísimo para ella y no para mí.... soy superniña!!! Todas las otras señoras del mundo, jóvenes y no tan jóvenes, también pertenecen a mi misma cofradía: la legión de las super heroínas diarias. Yo soy solo un caso en un océano de mujeres que le echan ganas a la vida. No hay que trabajar en una oficina o empresa para serlo. Hay muchas damas que lo hacen desde su casa (entre paréntesis, ese es el trabajo más duro y nunca tiene límites pues la gente cree que es natural al rol que ejerce la mujer y además no recibe paga formal!!). Me dormí entonces con una sonrisa y pensando: ahora voy a ver dónde me compro la camisita y el look de Laura Vandervoort la nueva superniña de Smallville. Seguro que así me van a confundir más.

Flores para las Super Niñas del mundo?
Elm si nos sentimos agobiadas con los quehaceres diarios, de manera que podamos jerarquizar y realizar las tareas sin sentirnos abrumadas.
Oak si somos unas trabajadoras insignes que hacemos todo por responsabilidad a pesar de los obstáculos, nos ayudará a cumplir respetando nuestras necesidades personales.
Centaury para las superniñas serviciales que no saben negarse a nada ni a nadie , recargandose así de cosas y actividades, esta flor las ayudará a decir NO.
Rescue Remedy para ayudarnos en los altibajos diarios, cuando entramos en crisis grandes o pequeñas, para reestablecer nuestro equilibrio.
Crema Rescue para aplicarnos en el cuello y los hombros donde se fija la presión y el estrés diario. Relajará esas zonas tan golpeadas por la tensión.

Y ahora me pregunto: qué me hará peor la kriptonita verde o la roja?