29 de julio de 2009

Odisea Espacial Caracas-Dallas siglo XXI


Seis AM, me asomo a la ventana y el taxi me está esperando. Me despido con besitos, abrazo y sollozos de mi hijo quien se queda (feliz!!!) en Caracas. Pasé toda la noche arreglando maletas. No se que pasa conmigo que no puedo hacerlas con tiempo como toda la gente normal, pareciera que siento placer en luchar contra el tiempo (¿Ley de Parkinson?). Me acosté a las dos de la madrugada arreglando hasta el último detalle.

El trayecto era solo media hora de mi casa al aeropuerto. Mi vuelo era a las 9.55 AM así que había tiempo de sobra para disfrutar la espera, revisar la prensa, un cafecito y con suerte una arepita....si, eso creía yo. Pues no, la cola (fila en Caraqueño) para chequear los boletos era de dos cuadras de largo y leeeenta. Ni modo, habría que esperar. Afortunadamente aprendí a viajar cómoda en términos de vestimenta (jeans, zapatos deportivos, un suéter) porque mis rutas de viaje normalmente son muy largas. Quedé embelesada al ver a mis féminas compatriotas, jóvenes, contemporáneas y mayorcitas, con el glamour ondeante, como debe ser!!!. A esa hora del día, en tacones de plataformas y estiletos, perfectos maquillajes y cabellos en su lugar... casi para una sesión de fotos. Si yo lo que dormí fue unas tres horas y ando en esta facha, estas niñas deben estar levantadas desde ayer para estar con esta impecable belleza. La larga espera no le hizo nada a sus pies de bailarina que aguantaron estoicamente esos taconazos. Podía verme en mi imaginación, contorsionándome del dolor en ese calzado, haciendo paradas de un solo pie tipo cigüeña, tratando de descansar el otro pie apoyándome en cualquier superficie que me aguantara. Por fin me atendieron y pasé a la segunda estación del Vía Crucis... inmigración. Allí la cola era más larga pero sub dividida en filas o núcleos entrópicos donde no se sabía cuál era el principio y cuál era el final (¿teoría del caos?). Ninguna línea se movía y quedaba media hora para abordar la aeronave. ¡Que estrés!!! Yo impacientemente comencé a moverme a las filas que creía eran más cortas o que se movían más rápido. Toda esta tensión venía acompañada por un ambiente "musical" de fondo tipo chill out producto de las voces altisonantes de decenas de jovencitos que contaban sobre su viaje de graduación a no sé que isla del caribe. Por fin...me tocó a mí, segundo obstáculo vencido.

Ahora solo el avión, pensé. Soñaba con sentarme y caer dormida con el arrullo de las turbinas, para recuperar el sueño perdido preparando el equipaje. Pero no contaba con el detallito que los demás pasajeros eran venezolanos y nosotros somos muy particulares, en el mejor sentido de la palabra. Los agentes de la aerolínea comenzaron a llamar por grupos marcados en el ticket... todo el mundo se levantó tratando de entrar (aunque no les tocaba); pedían equipaje de mano de máximo 10 kilos.... algunos querían meter baúles tipo expedición a África o muñecos de peluche gigantes que casi ocupaban un puesto. Por fin adentro del avión, ahora sí voy a dormir me decía felizmente en mi pensamiento. ¿Pues que creen que pasó? TODO el mundo roncaba, hasta las misses de plataforma, perfecto maquillaje y modelos Channel...no pude pegar un ojo. Parecía un coro de cantos gregorianos, siendo los instrumentos las afinadas cuerdas vocales de ese gentío en reposo. No me quedó otra que darme paseos en el pasillo del avión durante las cinco horitas de vuelo. Así que pude detallar mandíbulas batientes, cabeceos buscando equilibrio, silbidos, apneas de sueño y cualquier tipo de ruido imaginable. Ni los carritos de las bebidas ni el de la comida pudieron con el hechizo de Morfeo.

Flores para esta odisea?

Impatiens para entender el ritmo de los trámites en el aeropuerto y mejorar la tensión interna, evitando mi paseo por todas las filas.
Beech para ponerme en los zapatos de los demás (plataformas y estiletos también!!) y entender otras formas de sentir y hacer.
Walnut para la adaptación a un nuevo ambiente como el avión, relajarme y hasta dormir!!

Para demostrar un poco lo que sentí durante el vuelo, he colocado un video. El bebecito representa mi experiencia. Sobran mis comentarios.


28 de julio de 2009

Arroz Frito Especial Caracas 2009


Compraba yo unos artículos para la exhibición de mi hijo (en el Museo Cruz Diez) en un supermercado cercano a mi casa, cuando en un pasillo veo una señora de la tercera edad acompañada por una niñita. La señora se me acercó y me preguntó: Where is the fruit juice? Yo me dije a mi misma: debiste haberle hecho caso a Julián, estás cansada de no dormir y de toser; ahora escuchas a la gente hablándote en inglés. Me hice la loca porque me creí estar alucinando. La señora nuevamente me preguntó: excuse me, could you please show me where is the fruit juice isle? Me respondí a mi misma: te lo dije Marielena, necesitas reposo para esa tos de perro, a lo mejor las pastillas de codeína te caen mal. Por eso es que ahora las venden con recipe médico. De repente nos veíamos las dos, ella y yo, frente a frente con cara de sorpresa. Me dí cuenta realmente que la señora no era de por estos lares y le respondí llevándola a los estantes de jugos. Mientras tanto, en la dimensión paralela, chateaba con Mariel contándole lo que me estaba pasando. En ese momento me dijo la señora que vivía en Calgary, exactamente en el centro de la ciudad. Que casualidad pensé, igual que mi hija!! Le conté a mi querubina la coincidencia a través del Blackberry, ella se alarmó pensando que podía ser una emboscada y que me iban a secuestrar. Demasiada sincronicidad por un simple jugo. Cuando me acerqué al pasillo de las bebidas un señor, también mayorcito, me preguntó en perfecto inglés cómo se decía manzana en español. Bingo!!! Mariel tenía razón... estos viejecitos pertenecían al hampa organizada y estaban planeando un secuestro, mi secuestro. La señora me explicó que ese señor tan buen mozo (!!??) era su esposo y que estaban allí porque su hijo se iba a casar con una venezolana quien vivía en mi urbanización (ujum!!). El heredero Calgariense les había pedido de corazón que no salieran de la casa y que no hablaran con extraños, menos todavía que contaran que había venido a contraer matrimonio. Justamente en ese momento se percataron de todo lo que habían hecho.... me habían contado su historia totalmente !!! Ahora si, pensé, la mejor excusa para que me rapten y pidan rescate. Comenzaron a pelearse por que habían hablado de más, en el ínterin la nietecita y yo veíamos el espectáculo atónitas, ella sedienta y yo con ganas de salir corriendo. Mi hija seguía preocupada con el tema de un posible chantaje y me mandaba mensajitos descontroladamente. Por otro lado mi hijo me escribía mensajes de texto sobre cosas que no me debían faltar en la lista de las compras. Apenas pude me deshice de ellos despidiéndome con una frase que les encanta a las personas del Norte "Hasta la vista amigou". Cosa que jamás diría un caraqueño que se precie de su gentilicio, que va!!. Nosotros decimos autóctonamente Chao(el Ciao italiano pero venezolanizado).

Me esfumé entre los detergentes, pero me detuvo un joven señor con dos niñitos de unos 5 y 3 años y me saludo: ¿Marielena cómo estás? Otra vez pensé: definitivamente, éste es mi día de secuestro por que no reconozco a este caballero. Enseguida me dijo: Soy yo, el fotógrafo que te tomó tu foto como la Señorita Septiembre el año pasado. Ups!! me descubrieron, y lo dijo a todo gañote. Efectivamente me había fotografiado.... fui ganadora del concurso de ensayos del British Council y mi foto (ojo, vestidita y calzadita) adornó el calendario de esa organización el famoso mes para el año 2008.

Flores para la persecución?

White Chestnut para el monólogo interno que me llevaba a pensar en escenarios de raptos, secuestros; para que me dé pensamientos productivos y me permita estar en el aquí y ahora (asi si no seré presa fácil de los ladrones).
Red Chestnut para mis hijos quienes ya se veían negociando con los hampones, para que no se preocupen sino se ocupen.
Centaury para que aun cuando sea servicial pueda poner límites con las personas que me abordan pidiéndome favores.

La obra de mi hijo se llama Arroz Frito Especial Caracas 2009 y consiste en una hermosa muestra fotográfica (¿mirada subjetiva de una madre?).
Nota de mi hija tomada del Blackberry: "Ma te lo juro q estaba asustadísima y, como se que andas cansada, me dije: nada, presa fácil"

26 de julio de 2009

Con mi traje de pingüino


Hoy mientras las estudiantes del tercer nivel estaban presentando su examen hice algo que me encanta...leer la prensa dominical. Fui en mi orden preferido: primero las revistas, luego los diferentes cuerpos del periódico y culminé con la basurita (los montones de insertos publicitarios). Ese orden ceremonial se aplica también con la lectura de los cuerpos informativos: comienzo con el cultural, paso al de los viajes, luego al deportivo para caer finalmente, anestesiada de tranquilidad, a las secciones correspondientes a la actualidad político-económico-social de mi país. Ese rito solemne me ayuda a ponerme el traje de pingüino y mantener la temperatura de mi cuerpo (homeotermia) en las extremadamente variadas condiciones que suceden a mi alrededor, buscando de esa manera no quedar atribulada con las lecturas sobre las nuevas leyes, el futuro de la radiofonía, el panorama mediato e inmediato (ay mamá!!); y me ayuda a no caer en parálisis por análisis.

Me sirvo también de mi traje de pingüino ante situaciones inesperadas, como por ejemplo anoche cuando salí del concierto de Dudamel y esperé no se cuanto tiempo en el sub sótano colapsado del Teresa Carreño entre las emanaciones de carros buscando el ambito vial. Lo usé para no desbordarme con la espera y tolerar pacientemente la subida por la rampa. Lo tenía puesto también durante el concierto mientras las personas a mi alrededor hacían comentarios variopintos tanto sobre el joven conductor de la Sinfónica Juvenil como sobre los ataques de tos de varios asistentes (incluyéndome a mí!!). Adicionalmente puedo ataviarme pinguinisticamente cuando las señoras en la peluquería, salas de espera o supermercado comienzan a hablar sobre las últimas víctimas del hampa o los secuestros en Caracas; el famoso trajecito me ayuda a escuchar sin impregnarme con esos sucesos, pues es de superficie resbaladiza más no impermeable, de esa manera puedo seguir con mi cotidianidad. Igualmente lo uso cuando voy a reuniones y la gente comienza a hablar sobre temas que desconozco, ignoro, o simplemente no me gustan. Cuando hay una actitud violenta o abusiva de otro, el atavío me ayuda a quedarme tranquila para que el comentario me resbale por la pendiente inclinada de la indiferencia. Es muy fructífera su utilización cuando viene Ana, mi mano derecha en eso de las labores del hogar. Ella cambia todo de lugar bajo un protocolo de lógica, que luego de cinco años, no he podido descifrar. Me sirve para torear a mi hijo quien se convierte en Hulk cuando no encuentra sus cosas en esos lugares que él solo sabe y que Ana solo encuentra.

Tengo varios disfraces aviares de acuerdo a las situaciones y necesidades, los cuales empleo de acuerdo a la criticidad de la circunstancia. Entiendo perfectamente que no todas las personas lo utilicen y prefieran usar el vestuario que mejor les acomode, para mi esa es la representación perfecta de la pluralidad.

Flores para los diversos usos del traje de pingüino?

Agrimony si el traje es utilizado para evitar conflictos y evadir situaciones, permitirá manejar las circunstancias con tranquilidad y sin tensión.
Walnut para que la influencia de los medios (prensa, TV, radio, vecinos, amigos, conserje) no lo afecte y quede prendado todo el día de esa energía, para que le "ruede" la información si no va a hacer algo con ella.
Impatiens si la situación hace que se sienta impaciente y se alarguen los minutos infinitamente, para manejar episodios de irritabilidad así como el concepto del ritmo de las demás personas.
Aspen es el traje perfecto cuando las noticias (de prensa o de boca en boca) hablan de un futuro no muy promisorio que lleva a premoniciones y temores indescriptibles, ayuda a concretar aquello a lo cual tememos sin ansiedad.

Ahora que lo pienso, hubiese podido utilizar el traje de pingüino cuando Aura con su entusiasmo utilizó su sortilegio verbal para convencerme a que le oliera el cabello a Dudamel desde la sección más cercana al escenario. Me pregunto para mi día a día ¿Qué será más emocionalmente inteligente: el traje de pájaro bobo o la capa de Superman?

22 de julio de 2009

Crisis de los 30, 40, 50 y dele!!!


Lilian Ríos, una de las mejores cuentacuentos de la bolita del mundo, me contó una historia llamada Parábola del Trueque de Juan José Arreola, escritor Mexicano. La historia gira en torno a un pueblo donde los esposos cambian esposas usadas y mayorcitas por mujeres más jóvenes, doradas y hermosas, y cómo una pareja sobrevive al cambio pero no con alegría sino con dudas diluidas sobre ellos mismos y sobre su realidad.

No pude dejar de pensar en los femeninos rollos existenciales de cada década. Particularmente nunca los tuve o, por lo menos, nunca me detuve a pensarlos. Recuerdo las llorantinas y quejaderas de algunas de mis contemporáneas cada vez que entraban en el piso de sus 30, sus 40 o sus 50 (a los 60 como que se quedan mudas). Yo recibí cada década sin percatarme a decir la verdad. Sin embargo, súbitamente con los cambios fisiológicos propios de mi edad, me estoy dando cuenta que el tiempo comienza a marcarse en mi cuerpo. Por ejemplo, no importa cuanto Gyrotonic haga, no hay forma de bajar las orejitas tipo taza de café (love handles en inglés) a los lados de mi cintura, que si me descuido, se verán como los rollos del hombre Michelín (esto me hace comprender el boom del bisturí en Venezuela). Antes era un rito sacarme las cejas para evitar me confundieran con Manolito el de Mafalda; ahora quiero que me salgan aunque sea 4 vellos para cubrir esos espacios vacíos (no obstante esos 4 que necesito pueden salirme en la barbilla tipo bruja de Blancanieves!!). Más joven tenía que recurrir a la depilación de las piernas a riesgo de parecer el Tío Cosa de los Locos Adams; ahora puedo pasar un tiempazo sin necesidad de cera u hojilla. A los treinta me enorgullecía de tener una o dos canas; ahora me asombro de cuanto cabello oscuro me queda. Cuando estaba en la universidad buscaba de cualquier manera que mi cabello se viera planchado como el de los chinos (a punta de rollete), desde hace ya varios años los rulos coronan mi cabeza y hacen corto circuito con mis ideas. Antes podía quedarme trabajando en la computadora hasta bien entrada la noche; ahora puedo quedarme dormida sobre ella... y amanecer en la mañana con el teclado marcado en la cara (que no sale ni con capas de maquillaje). Ni hablemos de rumba, los trasnochos de fiesta ya no entran en mi menú. Eduardo, mi instructor de salsa casino, me amenazaba con que saldríamos con María (su novia) a bailar toda una noche y yo rezaba para que se le olvidara el tema; no me veo entaconada caminando como loro en piso de mármol y tratando de recuperar esa noche de sueño perdido durante toda la semana. Cuando tenía 20 años podía comerme una Reina Pepeada o un perro caliente con todo a las 10 de la noche y acostarme de inmediato felizmente. Ahora a esa hora estoy agarrando pista y si los llego a comer paso tres días tratando de digerirlos a punta de Stamil e infusiones aromáticas de alka seltzer con sal de frutas. Dígame cuando me empezaron los calorones o bochornos (ahora se por que les dicen así!!). Yo veía a muchas señoras con abanicos y ventiladores de mano y me preguntaba las razones. Claro...las sensaciones son parecidas a las de una adolescente con tensión premenstrual pero con implosiones de menos de un minuto e inmensas cataratas de sudor.... casi como tragarse un tumbaranchos o un Bin Laden (esos explosivos utilizados en navidad que enloquecen a los perros y atormentan a los humanos).

Pero así como digo una cosa también puedo decir otras a favor del tiempo. Ahora tengo muchos recursos para nivelar mi espíritu independiente. Disfruto enormemente lo que hago y no tengo que dar explicaciones si hago el ridículo (aunque lo evito a toda costa!!). Comprendo mis necesidades y no necesito que me necesiten (doy porque así lo siento, no por imposición ni manipulación, tampoco por estar acompañada). Le rindo culto a la conversación sin agenda. Confirmo cada día que la experiencia vale tanto como el estudio, que el dinero no lo es todo para ser feliz (aunque como ayuda!!). No puedo dejar de asombrarme gratamente de las capacidades/éxitos diarios de mis hijos (soy su fan número uno), de mis alumnos, de mis amigos y de las bondades de la vida para conmigo. Descubro y redescubro mi ciudad, mi existencia.

Flores para esas décadas?

Walnut para ayudarnos a transitar en todas las etapas de la vida y disfrutar cada una en su justa dimensión.
Crab Apple para apreciar nuestra belleza a pesar de los pasos del tiempo, aprendiéndonos a gustar (retocadas o no!!).
Honeysuckle si la nostalgia de los tiempos pasados nos embarga para que atesoremos este aquí y ahora.
Mimulus si tememos sobre el tiempo que nos queda, ahora en cuenta regresiva.

Uy!!!! Si hubiese sabido lo que se ahora a los 20, 30 y 40 me hubiese perdido una parte importante de mi película... mí ahora!!!

Nota:
Reina Pepeada es una arepa rellena con una liviana mezcla de ensalada de gallina, abundante mayonesa, petit pois, y aguacate.
Arepa es una es una especie de torta pequeña preparada de masa de maíz, de de forma circular aplanada, de unos diez a veinte centímetros de diámetro. Es un plato tradicional de la gastronomía criolla. Todos los venezolanos,de acuerdo a la mitología popular, nacemos con una bajo el brazo.
Perro Caliente con todo es el hot dog aderezado con las salsas básicas (ketchup, mayonesa, mostaza) más queso blanco rallado, aguacate, repollo, papitas fritas, y toda su imaginación. Hay que hacer un ejercicio previo para aprender a abrir la boca cada vez que vamos a dar un mordizco, de manera de evitar riesgos de calambre en la mandíbula o ensuciarse la ropa.

19 de julio de 2009

¡Ay mamá!!!!!!!


Anakarina, mi instructora de Gyro y Pilates, me hace siempre sonreír cada vez que exclama inquietamente su frase "¡ay mamá!". Esa consigna, tipo mantra, es instrumento para liberar la mente del flujo constante de pensamientos que me confunden. Al mismo tiempo evoca en mi situaciones límite y, a veces, puedo tener muchas en un mismo día.

Ayer tenía una invitación para trabajar en un proyecto. Decidí que llevaría mi vehículo pues el lugar de la reunión estaba ubicado en un punto medio entre mi trabajo y mi casa. No había pasado una cuadra cuando un motorizado golpeaba mi automóvil y me pedía que bajara la ventanilla. Inmediatamente pensé ¡Ay mamá!! secuestro express. Bajé el vidrio, era un policía (será de la banda los invisibles de la que habla la prensa, me pregunté). Me hablaba y yo no le entendía nada. No se si era por el susto que me produjo o por la inmensa bola de chicle de casi un kilogramo que el gendarme masticaba. Al parecer yo debía haber seguido por otra vía. Así sería mi cara de confusión que me dejó ir. Pensaría que hablaba con una demente que miraba a través de él.

Ya iba retrasada y ni siquiera estaba cerca del Centro Empresarial. Siempre le he tenido "respeto" a ese lugar pues debo confesar que no entiendo la distribución del estacionamiento. Por fin llegué...era el momento... ¡ay mamá! tendría que bajar al temido sub mundo de las tinieblas... la zona de aparcamiento !!!! Respiré profundamente para relajarme....y casi me ahogo con los vapores que emanaban los carros que estaban en procesión delante de mí. Comenzó el peregrinar, como pagando promesas de semana santa. Bajé tres sótanos, vueltas y vueltas sin parar (en esas ocasiones noto que tengo que apagar la radio para ver bien, ¿será que tengo interconectados la vista y el oído?). Comencé a pasar mensajes de textos a la gente que me estaba esperando, casi en descontrol porque no "salían del buzón". Como por arte de magia, apareció un ángel untado en aceite de motor que me dijo "Misia espere aquí, ese carrito amarillo ya va a salir" y yo obedientemente me aparqué a un ladito. Pasaron 5 minutos, luego 10, siguieron 15 y nada. Llegó el momento tan esperado, salió el carrito amarillo. Cuando metí retroceso para ubicarme.... el ángel, ahora Mefistófeles, le había vendido el puesto, mi puesto, a los dueños de una super cuatro por cuatro!!! Salí del carro como poseída, buscando una explicación (como si eso sirviera en Caracas)... pero cuando le vi la cara de pocos amigos al señor, ¡ay mamá! me hice la loca, giré y me fui a la taquilla a pagar, decidí irme. Que desesperanza, ni puesto, ni reunión, y ya había dentro de mí dos botellas de Minalba. Mefisto se conmovió, y cuando estaba yo haciendo la fila para pagar se me acercó y preguntó "usted es la del carro verde?" Me provocaba ahorcarlo al mejor estilo de Ally Mc Beal, pero no perdí el glamour; le respondí afirmativamente. Yo tengo otro puesto allí. No pude más que pensar en la película la Última tentación de Cristo. ¿Sería que este joven me estaría engañando nuevamente? no obstante era verdad, me había guardado un puesto, lo cual agradecí con una propina. ¡Ay mamá!! a correr, estaba una hora retrasada

Flores para mi desencuentro?

Gorse para la sensación de haber tirado la toalla en la oscuridad del estacionamiento, para ayudarme a recobrar la esperanza de conseguir un puestico.

Holly para el placer de estrangular al señor de la 4 X 4 (que nunca sucedió, por supuesto), me ayudará ser más compasiva y entender que él también tiene derecho a estacionar.

Cherry Plum
para mi transformación tipo Ally Mc Beal, de manera de mantener en control de mis acciones y pensamientos.

Me pregunto ¿Cuál será la motivación para el diseño de los estacionamientos de los centros comerciales.... confundir o entretener a los usuarios?

Nota: Misia es el femenino de monsieur (señor, en francés), por supuesto.... esa palabra no es francesa es venezolana.

15 de julio de 2009

¿Mujer lobo o efecto de luna llena?


El hombre lobo es una criatura legendaria de la cual se ha hablado y narrado en muchas culturas del mundo. Es un mito tan universal como el de los vampiros tipo Drácula y ahora más modernamente Twilight (Crepúsculo). Dicho personaje se transformaba por propia intención, o involuntariamente por una maldición, o por efectos de la luna. Nadie sabe con exactitud cuando apareció esta “celebridad” en la alfombra roja de la humanidad; sin embargo, muchos humanos a través del curso de la historia, han tenido encuentros cercanos del primer tipo, han conocido a... la mujer lobo.

Esta fémina puede ser dulce, tierna, cariñosa, afable y encantadora en ciertas condiciones. Puede venir empacada como hermana, tía, sobrina, nieta, novia o esposa, compañera de trabajo, de estudios o hasta abuela. Sin embargo, durante cierto período no específico, se transforma en un ser irreconocible, debatiéndose entre ser engendro de pantera o demonio de Tasmania, gracias a diferentes factores como: la tensión premenstrual (TPM), ovulación, climaterio, perimenopausia, menopausia, depresión postparto o sencillamente por ganas de contrariar la paciencia ajena. Estas damas, jóvenes y no tan jóvenes, sufren enormemente a la hora de su metamorfosis. Lo que es peor, al transformarse pierden completamente la conciencia humana que las caracteriza convencionalmente y se vuelven peligrosas incluso para sus seres queridos.

Las doncellas en cuestión se desatan, metafóricamente hablando, y desarrollan superpoderes tales como: comer vidrio, escupir fuego, quemar el piso mientras caminan, lanzar objetos contundentes o improperios. Pueden llorar sin razón aparente, tener arrebatos de gritos, tristezas sin fundamento, o padecer de cualquier cosa que las haga parecer totalmente irracionales. Eso confunde a todos quienes las rodean, incluyendo a las de su misma especie. Tales conductas pueden mortificar de sobre manera a sus compañeros de vida. Ellos probablemente piensan que fueron descubiertos por alguna oculta fechoría menor o mayor; en otros casos, ellos pueden sospechar que el objeto de su afecto (ellas) se están volviendo dementes; o simplemente, que la mujer fue poseída por el mitológico Plutón, el señor y dueño del sub sótano Terráqueo. Si ellos tratan de abrazarlas para consolarlas, ellas se molestan; si las ignoran, se molestan; si les hablan, se molestan, si no las “determinan” se molestan; si las critican, se molestan, si hastiados las abandonan, se molestan. No hay paz ni cordura posible con ellas.

Los mitos urbanos rezan que si en una casa hay varias féminas y una de ellas ha sido tocada por esa luna, todas sus congéneres habitacionales se comportarán igualmente… si no que le pregunten a mi hijo!!

Yo me pregunto: si la cosa con ese astro fuese tan potente ¿ustedes se imaginan la cantidad de locas furibundas que habrían en la calle en fase completa o llena? Habría que encerrarse con llave en la casa como Will Smith en la película Soy Leyenda.

Flores para la Mujer Lobo afectada por la luna llena?

Cherry Plum si se descontrola en llanto, en verbo, en acción; para ayudarla a dominar la exaltación y el enfado que la transforma en un volcán en erupción.

Willow si se siente víctima de esos días, de Papa Dios porque la hizo mujer, de la humanidad; para que se reconcilie con la vida y con el placer de vivir asumiendo el destino maravilloso de ser mujer.

Chicory si quiere que la quieran como ella quiere durante esos días; para que se ponga en los zapatos de quienes la rodean, amando sin condiciones.

Mustard si la invade la tristeza repentinamente, solloza intensamente y al ratico se calma como que si nada pasó, hasta hace chistes; para que pueda recuperar su equilibrio y tranquilidad normal aun en días grises.

Definitivamente deberíamos venir con manual de instrucciones y una tutoría computarizada …..Pobres hombres de nuestras vidas, por eso es que dicen que hay que amarnos sin tratar de comprendernos. Como habrán hecho Rómulo y Remo?

13 de julio de 2009

¿Dónde queda qué?


Me encanta la MetroGuía, el mejor invento para ubicar (geográficamente!!) a los Caraqueños. No se cuantos sepan que existe, pero si existe. Siempre me he preguntado quien tuvo la paciencia del santo Job y se dedicó a dibujar, casa a casa (con nombre y todo!), avenida por avenida, calle por calle, los enredos y vericuetos de Caracas. Un verdadero esfuerzo y a la vez un tributo a la perseverancia y a la buena fe. Porque con el cuento de la modernidad, los edificios y las casas aparecen y desaparecen como por arte de magia (bien porque son demolidos o por ser transformados). Probablemente ninguna edición de Metro Guía se parezca a otra (items de colección!!).

Seguro que mis lectores de otros países pensarán que es lógico tener mapas y planos de las ciudades (así como agua, jeje!), si es verdad... pero no en Caracas. Ni Google Maps ha podido con nuestras imprecisiones geográficas.

Ubicarse en esta ciudad implica estar ungido por Mercurio, ese Dios griego protector de los viajeros, ese con alitas en los pies y en el casco que utilizaba para desplazarse sin perderse y encontrar el rumbo. Las direcciones en mi ciudad son todo un tema... Caracas es anárquica, en todo sentido. Por un lado, no tenemos números que indiquen la posición de un edificio en una avenida; es decir, el cartero debe ser mentalista o psíquico (como Allison Dubois la señora rubia de Medium la serie de TV) para adivinar a cuál altura de una avenida /calle de la ciudad está ese inmueble que está buscando. Por supuesto que el servicio postal caraqueño no funciona; pero hay que ponerse en los zapatos de esos pobres carteros. Ya ni los bancos envían los estados de cuenta por servicio postal, simplemente no llegan y cuando lo hacen, tres meses más tarde, usted está apelando (y pelando) en un juicio por morosidad. Un ejemplo de lo referido en estas líneas anteriores: yo vivo en una vieja urbanización capitalina, que tiene la gran ventaja de estar centralmente ubicada pero al mismo tiempo está en el este. Si me piden la dirección y doy mi calle, nombre de edificio y código postal, la persona ni con buena intención podrá llegar. Simplemente no puede aunque quisiera porque nadie sabe como se llaman las calles (con honrosas excepciones por supuesto). Entonces hay que recurrir al folklore popular: “Tu sabes donde queda la Torre Financiera? Bueno, agarras esa subida y pasas una tintorería a mano derecha, tiene un letrero con una camisa horrible. Sigues pegado a la derecha; ojo no para la izquierda porque llegas a la policía; entonces ves un kiosco azul, por ahí no es; cruzas a la izquierda. Sigues, pasas un terreno baldío, etc., etc.” Por supuesto, eso ayuda a enredar más la explicación de las rutas.

El otro lado entorpecedor de la auto-ubicación es la inseguridad reinante. Si una se pierde en la calle es incapaz de preguntar por temor a ser sometida a un secuestro Express, a un asalto, o a una revolcada por el suelo en un intento de arrancarle el bolso o su preciado Blackberry. Ni hablar de preguntarle a la policía, no vaya a ser que la desvalijen. Así que se puede estar dando vueltas en círculo o sobre su propio eje tratando de llegar al punto de destino necesario. Pensándolo fríamente, creo que me voy a poner en la pulsera donde llevo mi medallita de la Milagrosa un discretísimo GPS, para llegar a mi destino. A lo mejor impongo la moda.

Flores para ayudar a ubicarnos?

Aspen si tememos a lo que pueda pasar si nos perdemos para que nos de calma e identifiquemos la fuente de nuestra ansiedad (viviendo en Caracas eso puede ser realmente un éxito!).

White Chestnut para calmar esos discursos mentales interminables tipo carrusel como “ ¿y si agarro por aquí?, no mejor me voy por allá, y ¿si no hay donde estacionarme? Y ¿si me roban el carro, acuerdate que se venció el seguro? ¿este policía me bajara de la mula?” para dejar los pensamientos basura y a poner toda nuestra atención a donde queremos llegar.

Olive para el cansancio mental y/o físico que produce vivir en situaciones propias de esta metrópolis, para que recuperemos la energía perdida con tanto agite.

Reflexionando sobre el tema, yo como que me afilio a un sistema de rastreo satelital, de esos que leen coordenadas y manejan mapas digitalizados, total me pierdo hasta en el supermercado. Así mi hija no me obligará a utilizar la chaqueta anaranjada fosforescente para que no pase por desapercibida.

6 de julio de 2009

Instrucciones .....sin anteojos


Uno de los signos del inexorable tiempo es que la visión 20/20 deja de serlo y se convierte 10/10 (en casos optimistas). Pasamos de curiosear lo que no nos importa a casi necesitar un lazarillo (el perrito guía). Señores y señoras contemporáneas conmigo, en su afán de leer, extienden al máximo sus extremidades superiores, léase brazos, casi hasta las rodillas tratando de buscar el enfoque perfecto. Ni mencionar situaciones en los restaurantes cuando tratan de descifrar el menú.... los brazos tal cual como los del hombre elástico, por poco llegan a la mesa vecina. Ahora si entiendo las razones por las cuales abundan las ventas de "lupas" (esas tipo abuelito) en las cadenas de farmacias, nunca me había detenido en fijarme en ese detalle. Conclusión: No estoy sola en esto de ver no tan bien.

Debido a que las letras de las instrucciones, contratos, letreros, avisos, etiquetas, productos han pasado de ser pequeñas a mínimas, he tenido que aceptar el uso más frecuente de mis lentes. Debo confesar que me costó mucho entender este proceso natural de declive de mi agudeza visual. Yo me negaba a utilizarlos, no por coquetería o ser glamorosa, sino porque me debatía entre el no poder leer por causas naturales y el no poder leer por no poder manejar los diferentes enfoques de mis sofisticados lentes de visión progresiva (visión corta, media y larga). Mi hijo siempre me reclama que no leo las instrucciones por impaciente, pero la realidad es que no las leo porque no las veo, y cuando las veo no las entiendo; debo confesar... soy analfabeta funcional, me descontrolo y agobio con los chorros de frases, palabras y letras que buscan "explicarme" situaciones y/o aparatos. No obstante, me he dedicado afanosamente a hacer las pruebas de rigor para beneficiarme de los mencionados multifocales. Me he sorprendido de los hallazgos entre el ver, mirar, leer y entender. Por ejemplo, puedo ya ver cómo realmente me queda la ropa cuando me miro al espejo, no confundo los colores de los zapatos en las mañanas, no me pongo la ropa al revés y digo que es la moda, tampoco confundo el colirio con las gotas de analgésico (el primero no sabe bien, tampoco me hace ver mejor cuando lo he bebido accidentalmente!!).

Lo interesante de toda esta "adaptación" es que si antes no entendía las instrucciones creo que ahora menos, y no es cuestión de tamaño de letra. No he podido capturar aun la esencia de las personas quienes las escriben. ¿Quieren casos concretos? Compré una plancha Rowenta para regalarla en una despedida de soltera y en la caja decía "evite usarla sobre el cuerpo"(¿será una nueva técnica que desconozco?, con razón mi mamá me decía que no se me daban las labores hogareñas). Otra mas? Mi hijo estaba preparando las piezas que va a exponer en Jóvenes con FIA y pude leer en las instrucciones del taladro eléctrico que estaba usando "no intente detenerlo con las manos o las piernas" (sólo de imaginármelo me da escalofríos, recordé la película la masacre de Texas!!). Pero eso no es todo, justamente para preparar la cena decidí sacar vegetales congelados de manera de acelerar el proceso (no me gusta la cocina, mientras menos tiempo pase allí mejor) y en la bolsa decía "descongele antes de consumir"; no puedo imaginarme el placer de comer trozos helados de vainitas, zanahorias, maíz y guisantes, duros como piedras y además fríos. En otras palabras, mi descubrimiento ha sido: los anteojos si sirven, las instrucciones no.

Flores para mi confusión?

Walnut para adaptarme a mi nueva fórmula visual y a los famosos anteojos con sus rangos de visión progresiva, además de facilitarme la entrada a un nuevo periodo de mi vida.

Impatiens para tomarme el tiempo de leer las instrucciones antes de encender los equipos, o las de Windows Vista, de las cuales no tengo ni idea de cómo funcionan, así con el apuro no dañaré los textos ni la computadora.

Intentaré a ser más concienzuda ahora, quien sabe si haga más descubrimientos sobre nuevos usos de viejos enseres. Por cierto ¿Qué será de la vida de Mister Magoo?

5 de julio de 2009

Agua.....bendita


Desde que tengo uso de razón (y de eso han pasado muuuuchas lunas) puedo recordar algo que simplemente ni puedo comprender ni me gusta vivir: el racionamiento de agua de Caracas. Simplemente no me cabe en la cabeza que una ciudad cosmopolita, que se jacta de su modernidad, y que compite en la construcción de flamantes edificaciones tenga situaciones de esa índole.

Eso de bañarse como pajarito, o con cubetas de agua, o con botellas de Minalba de cinco litros de verdad que puede sacarme de mi normal estado de equilibrio. Cada vez que anuncian un corte del vital fluido, bien por mantenimiento o por ruptura de tuberías, bajo corriendo donde mi conserje y le pregunto cómo está el nivel del tanque y cómo está portándose el hidroneumático (como si fuese un niño o una mascota!!), siempre con la oculta esperanza que me responda "tranquila Doña, todo bajo control". Comienza entonces el vía crucis de los contactos, simplemente por si acaso y preguntamos sin cesar: ¿en tu casa hay agua? De esa manera sabremos donde correr en el caso de que la sequía se haga larga y hayamos sudado a cascadas (porque también hay una relación entre la escasez del líquido y el calor sofocante). Otra opción podría ser comprar el tanque de los camiones cisternas, que en estas situaciones, nunca aparecen.

Pero si eso me estresa, más me agobia que corten el servicio y yo no lo sepa; es decir, que me agarre desprevenida totalmente. Lavarme la cara y cepillarme los dientes con agua fría de refrigerador no es nada agradable, menos tratar de bañarse con un vaso de agua (imagínese el shampoo y el enjuague correspondiente, ni David Copperfield). Puedo asegurarle que ese día todo el mundo necesita utilizar el baño unas veinte veces, cuando en condiciones normales lo usaría una solita vez. Ese día seguro también tenía los platos sucios, era el día de lavar la ropa, limpiar la casa, mantener las ventanas, regar las plantas, pintarse el pelo, su hijo debe hacer trabajos con tempera y pintura acrílica, bañar al perro y ....recordamos una vez más, la aventura que implica vivir en esta Caracas seductora.

Por supuesto, cuando una le cuenta a personas de otros países esta odisea del agua, nadie lo puede entender ni creer porque pareciera ser un cuento del mundo bizarro (ellos consideran que eso sólo pasa en países pobres del África). Deben pensar que lo que una quiere es llamar la atención a cualquier costo, aun haciendo el ridículo contando una fantasía como ésta. A esta situación se le suma los correos electrónicos de almas caritativas quienes quieren alertarnos sobre la falta de agua en el mundo, sobre las sequías y los fenómenos climáticos los cuales justamente coinciden con el corte del líquido en al ciudad. Yo le empiezo a pedir a Diosito para que no se acabe todavía (mientras yo viva por lo menos!!), que me permita limpiar primero los baños de la casa y tomar una rápida ducha.

Flores para la escasez del agua?

Crab Apple si siente una necesidad imperiosa de limpiar aun a sabiendas que debe debatirse entre el vaso de agua para bañarse o para pasar la mopa. Le dará más tranquilidad con el tema de la limpieza, los gérmenes y el orden.
Willow si se siente víctima de la ciudad, del gobierno, del fenómeno climático El Niño o la Niña (el que esté de moda en el momento), hasta de la naturaleza. Le permitirá manejar su destino (a lo mejor hay que mudarse de ciudad!!).
Beech si se siente intolerante y no puede ponerse en los zapatos de los directivos y planificadores de Hidrocapital, para que lo ayude a entender sus genuinos puntos de vista e intereses por la ciudad.

Teorema del Agua según Marielena: Si "guarda" agua en contenedores especiales ubicados dentro de la ducha (disminuyendo el espacio fundamental para moverse) se da un hechizo....la tendrá que botar porque nunca la utilizará....pero basta que la bote para que haya racionamiento.

2 de julio de 2009

Extreme Makeover u oda a Osmel Sousa


En estas noches Cynthia mi amiga de Guadalajara me envió un correo donde aparecen varias damas finalistas del programa de Swan (el cisne, en español). En ese programa las señoras en cuestión entran no muy agraciadas y salen como diosas a nivel de belleza física. Es impresionante ver allí como florece la autoestima a través de esa transformación de la imagen y del bisturí. Personas que podrían sentirse insignificantes, se abren a la vida, su nueva vida. Todo esto en tres meses separadas de su familia pero acompañadas de dieta, cirujanos, entrenadores personales, odontólogos, oftalmólogos, maquilladores, estilistas y pare usted de contar.

Me decía a mi misma que los productores de esos programas podrían haber ahorrado un dineral si hubiesen hecho un sondeo rasante en Venezuela. Como será esto de la belleza en mi país que el médico del reality show Dr. 90210 (Dr. Robert Rey) estuvo en Caracas agarrando datos, y tenía todo el tiempo la quijada en el suelo!!! Aquí un porcentaje importante de la población le importa muchísimo como se ve e invierte todo lo que pueda en ese tema. ¿No me creen? Me remito a mi realidad cercana: en el centro comercial donde está mi consultorio conviven 24 peluquerías (si, 24!) y 14 centros de estética que prometen milagros (desde desaparecer casos pertinaces de celulitis hasta planchar arrugas o hacer tatuajes de cejas). Las peluquerías abren a las 6 de la mañana porque ninguna Caraqueña originaria o reencauchada va a salir con el cabello machucado, no señor. ¿Para qué está la queratina, los alisadores japoneses, los tintes, las extensiones? Simplemente para verse regias. Ni hablemos de las fiestas de botox, las fajas de spanx, los balones /mangas gástricas y rallys por los consultorios de los cirujanos plásticos, aderezados por sesiones de gimnasios y Pilates. Las mitades de las revistas dominicales están dedicadas a publicidad para mejorar la imagen a través de la intervención directa y circunstancial. Le escuché a un señor que entrevistaban en la radio que las venezolanas, si caían de frente, rebotaban por el silicón.
Una joven amiga me decía que la competencia entre "viejas " y jóvenes" era tan feroz que ya era desleal. Pero que siempre se reconocería a una "vieja" operada por que aunque se viese hermosísima tenía obligatoriamente que usar anteojos bifocales pues la presbicia al leer era irremediable.
Y yo me pregunto ¿si éste negocio de la belleza tan es tan fuerte no se podrá exportar como el petróleo?

Flores para la belleza o ausencia de ella?

Crab Apple si no nos gusta como nos vemos y eso nos abate, para que nos apreciemos en la justa realidad y dimensión.
Rock Water si queremos la perfección del cuerpo en cada detalle, para ser prácticamente modelo, sin fallas. Nos ayudará a lograrlo con placer, sin rigidez.

Ahora entiendo las razones por las cuales el proyecto de la Belleza Real (ese del jabón de la palomita) no "cuajó" en Venezuela, Osmel Sousa creó la necesidad de ser bellas aunque se vea estrellas!!!!

Nota: Osmel Sousa es el "creador" del moderno concepto del Miss Venezuela y del más reciente certamen Mister Venezuela. Aprovecho para aclarar que no sólo las damas venezolanas se aplican a esto de la belleza... también lo hacen los caballeros. Entre paréntesis, cada quien es libre de verse como quiera y sus medios lo permitan.