5 de julio de 2009

Agua.....bendita


Desde que tengo uso de razón (y de eso han pasado muuuuchas lunas) puedo recordar algo que simplemente ni puedo comprender ni me gusta vivir: el racionamiento de agua de Caracas. Simplemente no me cabe en la cabeza que una ciudad cosmopolita, que se jacta de su modernidad, y que compite en la construcción de flamantes edificaciones tenga situaciones de esa índole.

Eso de bañarse como pajarito, o con cubetas de agua, o con botellas de Minalba de cinco litros de verdad que puede sacarme de mi normal estado de equilibrio. Cada vez que anuncian un corte del vital fluido, bien por mantenimiento o por ruptura de tuberías, bajo corriendo donde mi conserje y le pregunto cómo está el nivel del tanque y cómo está portándose el hidroneumático (como si fuese un niño o una mascota!!), siempre con la oculta esperanza que me responda "tranquila Doña, todo bajo control". Comienza entonces el vía crucis de los contactos, simplemente por si acaso y preguntamos sin cesar: ¿en tu casa hay agua? De esa manera sabremos donde correr en el caso de que la sequía se haga larga y hayamos sudado a cascadas (porque también hay una relación entre la escasez del líquido y el calor sofocante). Otra opción podría ser comprar el tanque de los camiones cisternas, que en estas situaciones, nunca aparecen.

Pero si eso me estresa, más me agobia que corten el servicio y yo no lo sepa; es decir, que me agarre desprevenida totalmente. Lavarme la cara y cepillarme los dientes con agua fría de refrigerador no es nada agradable, menos tratar de bañarse con un vaso de agua (imagínese el shampoo y el enjuague correspondiente, ni David Copperfield). Puedo asegurarle que ese día todo el mundo necesita utilizar el baño unas veinte veces, cuando en condiciones normales lo usaría una solita vez. Ese día seguro también tenía los platos sucios, era el día de lavar la ropa, limpiar la casa, mantener las ventanas, regar las plantas, pintarse el pelo, su hijo debe hacer trabajos con tempera y pintura acrílica, bañar al perro y ....recordamos una vez más, la aventura que implica vivir en esta Caracas seductora.

Por supuesto, cuando una le cuenta a personas de otros países esta odisea del agua, nadie lo puede entender ni creer porque pareciera ser un cuento del mundo bizarro (ellos consideran que eso sólo pasa en países pobres del África). Deben pensar que lo que una quiere es llamar la atención a cualquier costo, aun haciendo el ridículo contando una fantasía como ésta. A esta situación se le suma los correos electrónicos de almas caritativas quienes quieren alertarnos sobre la falta de agua en el mundo, sobre las sequías y los fenómenos climáticos los cuales justamente coinciden con el corte del líquido en al ciudad. Yo le empiezo a pedir a Diosito para que no se acabe todavía (mientras yo viva por lo menos!!), que me permita limpiar primero los baños de la casa y tomar una rápida ducha.

Flores para la escasez del agua?

Crab Apple si siente una necesidad imperiosa de limpiar aun a sabiendas que debe debatirse entre el vaso de agua para bañarse o para pasar la mopa. Le dará más tranquilidad con el tema de la limpieza, los gérmenes y el orden.
Willow si se siente víctima de la ciudad, del gobierno, del fenómeno climático El Niño o la Niña (el que esté de moda en el momento), hasta de la naturaleza. Le permitirá manejar su destino (a lo mejor hay que mudarse de ciudad!!).
Beech si se siente intolerante y no puede ponerse en los zapatos de los directivos y planificadores de Hidrocapital, para que lo ayude a entender sus genuinos puntos de vista e intereses por la ciudad.

Teorema del Agua según Marielena: Si "guarda" agua en contenedores especiales ubicados dentro de la ducha (disminuyendo el espacio fundamental para moverse) se da un hechizo....la tendrá que botar porque nunca la utilizará....pero basta que la bote para que haya racionamiento.