22 de julio de 2009

Crisis de los 30, 40, 50 y dele!!!


Lilian Ríos, una de las mejores cuentacuentos de la bolita del mundo, me contó una historia llamada Parábola del Trueque de Juan José Arreola, escritor Mexicano. La historia gira en torno a un pueblo donde los esposos cambian esposas usadas y mayorcitas por mujeres más jóvenes, doradas y hermosas, y cómo una pareja sobrevive al cambio pero no con alegría sino con dudas diluidas sobre ellos mismos y sobre su realidad.

No pude dejar de pensar en los femeninos rollos existenciales de cada década. Particularmente nunca los tuve o, por lo menos, nunca me detuve a pensarlos. Recuerdo las llorantinas y quejaderas de algunas de mis contemporáneas cada vez que entraban en el piso de sus 30, sus 40 o sus 50 (a los 60 como que se quedan mudas). Yo recibí cada década sin percatarme a decir la verdad. Sin embargo, súbitamente con los cambios fisiológicos propios de mi edad, me estoy dando cuenta que el tiempo comienza a marcarse en mi cuerpo. Por ejemplo, no importa cuanto Gyrotonic haga, no hay forma de bajar las orejitas tipo taza de café (love handles en inglés) a los lados de mi cintura, que si me descuido, se verán como los rollos del hombre Michelín (esto me hace comprender el boom del bisturí en Venezuela). Antes era un rito sacarme las cejas para evitar me confundieran con Manolito el de Mafalda; ahora quiero que me salgan aunque sea 4 vellos para cubrir esos espacios vacíos (no obstante esos 4 que necesito pueden salirme en la barbilla tipo bruja de Blancanieves!!). Más joven tenía que recurrir a la depilación de las piernas a riesgo de parecer el Tío Cosa de los Locos Adams; ahora puedo pasar un tiempazo sin necesidad de cera u hojilla. A los treinta me enorgullecía de tener una o dos canas; ahora me asombro de cuanto cabello oscuro me queda. Cuando estaba en la universidad buscaba de cualquier manera que mi cabello se viera planchado como el de los chinos (a punta de rollete), desde hace ya varios años los rulos coronan mi cabeza y hacen corto circuito con mis ideas. Antes podía quedarme trabajando en la computadora hasta bien entrada la noche; ahora puedo quedarme dormida sobre ella... y amanecer en la mañana con el teclado marcado en la cara (que no sale ni con capas de maquillaje). Ni hablemos de rumba, los trasnochos de fiesta ya no entran en mi menú. Eduardo, mi instructor de salsa casino, me amenazaba con que saldríamos con María (su novia) a bailar toda una noche y yo rezaba para que se le olvidara el tema; no me veo entaconada caminando como loro en piso de mármol y tratando de recuperar esa noche de sueño perdido durante toda la semana. Cuando tenía 20 años podía comerme una Reina Pepeada o un perro caliente con todo a las 10 de la noche y acostarme de inmediato felizmente. Ahora a esa hora estoy agarrando pista y si los llego a comer paso tres días tratando de digerirlos a punta de Stamil e infusiones aromáticas de alka seltzer con sal de frutas. Dígame cuando me empezaron los calorones o bochornos (ahora se por que les dicen así!!). Yo veía a muchas señoras con abanicos y ventiladores de mano y me preguntaba las razones. Claro...las sensaciones son parecidas a las de una adolescente con tensión premenstrual pero con implosiones de menos de un minuto e inmensas cataratas de sudor.... casi como tragarse un tumbaranchos o un Bin Laden (esos explosivos utilizados en navidad que enloquecen a los perros y atormentan a los humanos).

Pero así como digo una cosa también puedo decir otras a favor del tiempo. Ahora tengo muchos recursos para nivelar mi espíritu independiente. Disfruto enormemente lo que hago y no tengo que dar explicaciones si hago el ridículo (aunque lo evito a toda costa!!). Comprendo mis necesidades y no necesito que me necesiten (doy porque así lo siento, no por imposición ni manipulación, tampoco por estar acompañada). Le rindo culto a la conversación sin agenda. Confirmo cada día que la experiencia vale tanto como el estudio, que el dinero no lo es todo para ser feliz (aunque como ayuda!!). No puedo dejar de asombrarme gratamente de las capacidades/éxitos diarios de mis hijos (soy su fan número uno), de mis alumnos, de mis amigos y de las bondades de la vida para conmigo. Descubro y redescubro mi ciudad, mi existencia.

Flores para esas décadas?

Walnut para ayudarnos a transitar en todas las etapas de la vida y disfrutar cada una en su justa dimensión.
Crab Apple para apreciar nuestra belleza a pesar de los pasos del tiempo, aprendiéndonos a gustar (retocadas o no!!).
Honeysuckle si la nostalgia de los tiempos pasados nos embarga para que atesoremos este aquí y ahora.
Mimulus si tememos sobre el tiempo que nos queda, ahora en cuenta regresiva.

Uy!!!! Si hubiese sabido lo que se ahora a los 20, 30 y 40 me hubiese perdido una parte importante de mi película... mí ahora!!!

Nota:
Reina Pepeada es una arepa rellena con una liviana mezcla de ensalada de gallina, abundante mayonesa, petit pois, y aguacate.
Arepa es una es una especie de torta pequeña preparada de masa de maíz, de de forma circular aplanada, de unos diez a veinte centímetros de diámetro. Es un plato tradicional de la gastronomía criolla. Todos los venezolanos,de acuerdo a la mitología popular, nacemos con una bajo el brazo.
Perro Caliente con todo es el hot dog aderezado con las salsas básicas (ketchup, mayonesa, mostaza) más queso blanco rallado, aguacate, repollo, papitas fritas, y toda su imaginación. Hay que hacer un ejercicio previo para aprender a abrir la boca cada vez que vamos a dar un mordizco, de manera de evitar riesgos de calambre en la mandíbula o ensuciarse la ropa.