5 de agosto de 2009

Calgary infiltrada: primera experiencia


Llegué a las 10 de la noche después de la odisea descrita en mi entrada anterior. El trayecto Dallas-Calgary fue bastante diferente si se compara con lo vivido en la mañana saliendo desde Caracas. Por alguna razón no conocida, Papa Dios decidió premiarme por haber experimentado el episodio matutino y habló con la agente de chequeo en Dallas quien me dio, sin mediar palabra, un upgrade a Business (Dios trabaja en formas milagrosas). Por supuesto que apenas me senté ¿qué creen que pasó? caí en un estado de narcosis total (sin utilización de fármacos). No supe nada de mi, aunque podía observar ocasionalmente a la joven señora a mi lado contemplando al espécimen que tenía a su lado (yo!!). Solo recuerdo algunas sacudidas y murmullos lejanos de la aeromoza ofreciéndome bebidas o alimentos. No puedo dejar de imaginar su cara de asombro ante ese ente inerte parecido a un gran saco de arena (otra vez, yo!!). Espero no haya roncado, cabeceado, babeado o aullado durante mi reposo.

La mañana siguiente sentía que me faltaba algo. En Venezuela tengo el hábito de prender la radio para saber si todavía tenemos país. Aquí prendí la TV y lo que pasaban era el estado del tiempo y una misma noticia que repitieron sesenta veces durante esa hora. Nosotros tenemos una noticia diferente por minuto (sesenta por hora) y cada una es más intensa que la otra. Yo que vengo con una sobredosis de adrenalina y cortisol!!! Mi hija tenía que ir a laborar. Se levantó a las 6 AM se arregló con su santa paciencia, preparó su desayuno (lo degustó tranquilamente también), cocinó también su almuerzo para llevar al trabajo, y luego salió con calma a tomar el autobús que pasaría en cinco minutos, sabiendo que, luego de 45 minutos de recorrido, la dejaría cerquita de su oficina. Ella termina su faena a las 4.30 PM y sale a tener una vida (deportes, cine, mercado, su casa). Utilizando mis habilidades de pensamiento (esas que he enseñado durante décadas) no pude más que comparar y me remití a mí día a día en la seductora Caracas. Me levanto a las 5 AM, me ducho y arreglo; degluto mi desayuno a la carrera (otras veces me lo llevo y como en el automóvil), si salgo después de las siete AM estoy destinada a pasar dos horas de mi vida trancada en tráfico. Aderezo mi peregrinaje con las "noticias" del día o del minuto. Si por casualidad tengo que tomar un taxi, esa es otra historia, las posibilidades de que nunca llegue son altas, especialmente si llueve. ¿La razón? muy simple... si bajo condiciones normales toma un tiempazo llegar o salir, imagínense el caos bajo los torrenciales aguaceros tropicales.

¿Resultados de estos apremios? variados. Por ejemplo, calzarme zapatos diferentes y darme cuenta cuando llego a un lugar donde segurísimo tenía una reunión. Pensar que estoy perfectamente combinada y luego darme cuenta que eso que creía negro era realmente azul marino (menos mal que ahora todo es estilo casual-contemporáneo-étnico, lo que disminuye mi riesgo de hacer el ridículo). Nunca se a qué hora terminará mi día, dependerá del tráfico, del comportamiento de la naturaleza, de alguna ocurrencia de nuestros gobernantes. Resultados finales de la comparación: mi hija llega fresca como una lechuga, dispuesta para su día. Yo llego algo desgastada como parchita maracujá antes de comenzar realmente mi jornada. Por eso es que cada vez que viajo a otro país a trabajar para mi es una vacación!!!

Seguro que cuando ya me acostumbre a esta forma de vida (vacacional!!) es tiempo de regresar a mi realidad.

Flores para la adaptación a este nuevo territorio?

Walnut para transitar cómodamente los cambios y adaptarme a la realidad que me toque vivir sin dificultad.
Chestnut Bud para aprender de las situaciones y establecer patrones de reflexión, incorporándolos a mi vida cotidiana.
Honeysuckle para cuando añoro situaciones, me ayudará a cerrar capítulos y vivir el aquí /ahora.
Rescue Remedy si la cosa se pone crítica y se sale de las manos, para manejar el aprieto y los altibajos del momento.

Me pregunto cuáles serán los disparadores de estrés para estos ciudadanos de paz en estas latitudes geográficas. OMMMMMMMMMMMMMMMMMMMM!!!!!!