18 de septiembre de 2009

El Afiche Electoral

Realmente con esto de los percances personales, mi semana ha sido extraña: mezcla de tiempo que pasa aceleradamente con personas en cámara lenta. Hasta la computadora que uso es pausada y no responde a mi tecleo, se come las letras; parece que tuviese problemas de dicción.
Como no he podido hacer mis consultas porque el espacio no es el adecuado (no puedo sentar a las personas sobre las cajas, escribir en el aire, además de tratar nerviosamente de ubicar algunos de mis implementos profesionales) decidí tener oportunidades para escuchar desde otra dimensión, la de la cómplice y de la "pana"(venezolanismo de partner: compañero, socio) a aquellos quienes necesitaran una oreja amiga, algo así como oreja terapia.

El tema coincidencial de la semana fue el afichito electoral , todo eso que ellas creyeron de ellos y que no se cumplió en la realidad, es decir promesas, promesas, promesas como las de los políticos en época de votaciones. Casi todas las féminas que conversaron (¿confesaron?) conmigo me hablaron de sus pesares a nivel de mal de amores. Y es que en algún momento de la vida, de una manera u otra hemos estado allí...perdidas o perdidos en la ilusión. Yo tengo una teoría (que se va a convertir en libro próximamente editado por Ediciones B) sobre las relaciones sentimentales: cuando se está enamorado se está anestesiado, nada duele y no nos damos cuenta (con verdadera consciencia) de él, ella o la situación (ejemplos? los triángulos amorosos, relaciones con personas muy diferentes a nosotros o nuestros gustos y pare usted de contar). Cuando pasa el efecto del adormecimiento sabroso nos vamos dando cuenta de lo que hay realmente frente a nosotros...a veces dolorosamente. Antes nos parecía tiernisimo que dejara el tubo de pasta dental sin la tapa, la ropita mojada tirada en el piso del baño, y tal vez sus ronquidos parecían coros de ángeles... ahora nos parece intolerable. Si escogimos bien al candidato o candidata, nos perdurará el buen efecto, si no.... la realidad nos dará su trabajito o su trabajote. Una joven me decía que ella había sido muy sincera con él. Sin embargo, me contaba que nunca dormía sin maquillaje para que la viera siempre espléndida, que se hacía la queratina para que sus crespos se alisaran, se hizo cirugía de senos para que parecieran naturales, también uno que otro retoque cosmético , y no le contaba quien era realmente para no alejarlo, quería ser su amiga (¿ratón del queso?). Me imagino que cuando el joven fue expuesto a la primera dosis de realidad se afectó psicológicamente y huyó por la derecha. Ni les cuento lo que me dijeron los caballeros, no quiero enemistades gratuitas!!!

Yo particularmente creo que muchísimas veces escuchamos lo que queremos escuchar, y las mujeres somos especialistas en ese tema, reconvertimos la información (a veces las transformamos en tragicomedias griegas). Imagínense como será la cosa entre el sexo débil, que le comenté a una amiga muy querida que había conocido al líder de un proyecto en mi viaje (ojo, nunca hablé con él mas de dos minutos y tampoco tengo interés alguno!!) y ella ya se imaginaba al pobre señor conmigo, creo que hasta me casó con él. Por eso es que John Grey escribió que los hombres son de Marte y las mujeres de Venus. ¿Habrá puntos de encuentro?

Flores para los creyones (los que creen mucho)?

Clematis para aquellos que fantasean con príncipes azules y princesas fucsias para que pongan los pies sobre la tierra, de repente tienen a su perla negra al lado y no se han percatado.

Agrimony para aquellos que evaden su realidad, esconden lo que sienten realmente para ser aceptados por él o ella, manteniendo una pesada careta, para que puedan manejar sus relaciones más livianamente, más auténticamente.

Me pregunto cuántas veces no fingiremos ser quienes no somos para asustarnos cuando somos quienes somos, o mejor dicho: ¿tres tristes tigres comieron trigo en un triste plato de qué?


15 de septiembre de 2009

Vía Crucis Vernáculo

Ya con 32 horas en el país, he estado casi 16 de ellas tratando de resolver las situaciones bancarias relacionadas con la clonación de mi tarjeta de crédito. He ido y venido a la sucursal del banco, he hablado con no se cuantos operadores telefónicos, he adulado al servicio de atención al cliente para que simplemente me de una respuesta a mi pregunta ¿Cuándo puedo esperar la solución de este caso? Cada uno me ha respondido cosas distintas. A pesar de todo el caos, la gente conocida me pregunta cómo no estoy en crisis o con cuchillo en mano tomando acciones como cortar cuero cabelludo tipo indios apaches norteamericanos, o hervir gente en grandes ollas como los caníbales de las historias africanas. Pues no, para eso están las Flores de Bach por un lado y por el otro, solo los caraqueños “sabemos” que es vivir en esta ciudad. Entendemos el concepto de mañana, pronto, próximamente aunque no lo atrapemos con nuestras manos o mentes tangiblemente. Un jefe que tuve quien trabajó en los Emiratos Árabes me mencionó que en esas culturas el tiempo no era importante como para los de occidente, que citaban para una hora y día y se aparecían dos días después...simplemente no pasaba nada. En Caracas es lo mismo, no pasa nada... pero no somos árabes. Nunca sabemos cuando vamos a recibir un servicio, y cuando lo recibimos nos sorprendemos alegremente, sin quejarnos!! no vaya a ser que se arrepienta el señor o la señora que nos está haciendo el favorcito.

Cuando me enteré que las transacciones se habían hecho con UN MINUTO de diferencia entre cada una y en tres "sitios" diferentes pensé en Flash, el héroe de las tiras cómicas, ese de los Súper Amigos. Probablemente ni Speedy González podría ganarle al clonador, por que para probarse toda la ropa que compró en ese lapso y en tres lugares distintos hay que ser un experto. O a lo mejor no era mujer, porque cuando yo me mido ropa para comprarla inmediatamente busco el espejo, me miro de un lado, del otro, de paso me reviso el cabello para ver si tengo canas, me acerco bien al espejo de 360° para ver si todas las partes de mi cuerpo están en sus respectivos lugares, si tengo arrugas nuevas, me veo los dientes dentro de mi propia sonrisa, reviso el labial, e incluso puedo echar una conversadita conmigo sobre la talla que estoy comprando ("que riñones Marielena, estás inmensa"), lo hermosa o no que me veo (qué tal? te ves súper!!), y otros temas de estricta importancia femenina. Eso cuando el probador es individual. Cuando es colectivo es más o menos lo mismo pero sin la conversación hacia afuera, la cosa es más interna pero las caras que pongo deben ser las mismas. Aunque estoy segura de que como todas las mujeres lo hacemos (¿cierto?) no le damos importancia al ridículo (en ese momento!!). No me imagino a un hombre haciendo eso, por lo menos no a esos que conozco, incluyendo a mi hijo que como cosa extraña no le molesta ir de tiendas. Por eso es que creo que el clonador es de sexo masculino o si es mujer debe estar pasando por una experiencia traumática, algo así como sobre calentamiento de tarjetas o borrado de serial de tanto pasarlas.

Flores para el Vía Crucis?

Beech para entender los puntos de vista de otras personas, esos a quien he preguntado en el banco, para tener la tolerancia necesaria y no ahorcarlos ante las explicaciones simplonas!

Impatiens para entender que mi tiempo de respuesta es diferente a otros tiempos de respuesta, y poder así manejar cualquier tensión interna.

Gorse para mantener la esperanza y saber que algún día el banco me dará respuesta.

Acabo de escuchar una señora en el banco que le acababan de clonar una tarjeta anunciada como inclonable!!! Entre paréntesis tengo un seguro antifraude.

11 de septiembre de 2009

Deficit de Atención o Realidad Virtual?


Estoy segurísima que si el síndrome de déficit de atención se hubiese documentado en los años en que era una niñita, ¿adivinen quien hubiese sido la primera de la fila en la repartición de Ritalín y Glutacid? la misma que viste, calza y está usted leyendo en este momento. Probablemente mi difunta madre me hubiese bañado en esas medicinas, me lo hubiese inyectado y hasta lo hubiese utilizado de loción capilar o gargarismos. Siempre fui muy distraída, me la pasaba en Galaxia Andrómeda haciéndome mis fantasías, imaginándome un mundo mejor, soñando con condiciones perfectas para mi familia y casa. Recuerdo que un día en el recreo jugando el avión, llamado rayuela o pisé en algunos países, a una compañerita le pegaron y la maestra quería testigos del hecho. Me preguntó "Núñez, vio usted lo que pasó?" yo respondí "No Séño(rita), yo estaba en las nubes (del avión dibujado en el piso) " y ella inmediatamente respondió sarcásticamente "Siempre está allí".

Todo ésto viene pues estuve seis semanas en Calgary y cuando ya más o menos la medio conocía, me regresé a Venezuela. Todavía me perdía con la ruta de los autobuses, nunca me acordaba donde me tenía que bajar y tenía que hacer un recuento mental para ubicarme (me imagino la cara de loca que debía poner). Jamás entendí lo de los números en las calles y avenidas pues en Caracas todo tiene un punto de referencia (ya lo leyeron en otra entrada anterior, ¿verdad?). Bueno, eso no me debería extrañar pues me puedo perder hasta en el supermercado. Siempre, supuestamente, me pasan cosas por que estoy en la luna o por que soy atorada. Para evitar contratiempos mi hija me solicitó que hiciera las maletas por lo menos dos días antes de mi partida pues siempre las hago la noche anterior o mejor dicho horas antes, dejando cosas que quiero llevar.

Esta vez me puse las pilas y me dije “Sorpréndete Marielena, hazlo con tiempo, de repente descubres un nuevo talento”. Pues así lo hice, como para mis cursos, todo fríamente calculado. Compré todo lo que tenía que comprar, arreglé las valijas con precisión meridiana. Por último decidí que iba a usar una memoria portátil para llevarme la información a Caracas. Primero me compré una archi-recontra-ultra-gyga-plus memoria portátil (en lugar de un disco externo, que genial. Lo pagaría caro más tarde). Grabé todo, me sentí realizada. Dejé mi Satellite en casa de mi hija resguardada y yo me vine libre de peso (no mío, de mi compu).

Los vuelos fueron no tan estimulantes como los de ida, pero igualmente maratónicos. Pisé la sucursal del cielo (Caracas) y todo el mundo parecía zombie. Había temblado y fuertecito (6.7), me dije “que bienvenida”. Bueh… ya en casa. Salí con mi hijo a hacer unas compras y mi tarjeta de crédito no pasó, fui a la farmacia y tampoco. Llamé por teléfono para saber que pasaba…. mi tarjeta de crédito había sido clonada (bien clonada) justamente en el momento que estaba volando (me acordé de la maestra y las nubes) sucedieron todas las compras. Luego fui a trabajar en la computadora nueva que reemplazaba a la que dejé en Canadá y la archi memoria que compré se volvió loca y se quemó, afectando también a la Mac de mi hijo (él trató de auxiliarme desde la suya). Fui en mi carro a buscar auxilio y me encontré que la liga de frenos se estaba “chorreando” por los neumáticos. Abrí mi correo y me encontré notas de gente peleándose. Tampoco puedo imprimir documentos necesarios pues mi consultorio se mudó y no hay punto de red…..Bienvenida a la realidad mijita!!

Flores para los desencuentros?
Chestnut Bud para ayudarme a establecer patrones de atención y evitar así repetir situaciones. Cincuenta y pico de años con la misma película!!
Clematis para la idealización de situaciones, de mundos mejores, para que ponga los pies y mis energías en el suelo y trabaje por esos sueños.
Gentian para manejar la retahíla de obstáculos y acontecimientos a partir de mí llegada al terruño, de manera de no frustrarme o desilusionarme.
Walnut para volver a adaptarme a la desadaptación, es decir manejar mi realidad natural sin incomodidad.
Pine pues me sentí culpable por lo de la Mac de mi hijo, quien estaba tratando de ayudarme.

¿Será que lo mío es realmente déficit de atención, impaciencia o que Mercurio está retrogrado?