28 de octubre de 2009

Pesadilla Hertziana

Desde hace un mes tanto mi teléfono celular como mi computadora están en huelga de teclados caídos. No han querido nada conmigo. Mi celular, un flamante Blackberry, falleció cristianamente. Traté de resucitarlo pero no respondió a dos sesiones de terapia intensiva. Tuve ofertas variadas para revivirlo: hechizos aztecas desde México, embrujos Mayas desde Guatemala, bendiciones Incas desde Perú, ramazos venezolanos.....nada funcionó, mi teléfono tiró la toalla, no quiso luchar más conmigo.

Debo confesar que la sensación de silencio y aislamiento producida por el vacío comunicacional era morbosamente agradable. Me acostumbré a no escuchar el pitico antipático de los mensajes instantáneos, ni el zumbido de la llegada de los mensajes a mi correo electrónico, ni el ringtone (repique) tropical de mi celular que al parecer es la alarma para despertarse de mucha gente (cada vez que sonaba habían personas quienes brincaban eléctricamente de sus sillas mientras que otros bostezaban y se desperezaban). Ese silencio anti persecución me estaba gustando.

Como siempre hay un bueno en la película, apareció Valentina para resolverme la vida. Estaba muy preocupada porque yo estaba incomunicada con el mundo exterior. Nadie sabía de mí y yo no sabía de nadie. Ella amablemente se llevó mi BB (como yo cariñosamente le decía) al técnico en reparaciones pero antes me dejó su Nokia, quien de acuerdo a todo el mundo, es el teléfono más amigable del mundo (ujum!!). Se preguntarán donde estaba metido mi Motorola, ¿verdad? Bueno mi Moto (también por cariño) no usa sim card (el famoso chip) y toda mi información estaba depositada en un pedacito de plástico del tamaño de una uña. Mi amiga pensó que podía colocarla (el pedacito de cosa esa!!) en su Nokia para reconectarme al mundo. También pensó que yo era, después de Bill Gates o Steve Jobs, la mamá de Tarzán en las lides tecnológicas (expresión venezolana que significa la última Coca-Cola del desierto). No se acordó que yo puedo ser su madre y me dejó el aparatito suplente sin instrucciones.


Yo no sabía ni encenderlo. Por fin de tanto examinarlo descubrí un botón encubierto que le daría vida a ese pequeño monstruo, sueco de gentilicio. Prenderlo y dedicarse a sonar como loco fue casi lo mismo. Aún apagado perturbaba!!! Cómo lo hacía no sé, pero juro que lo hacía. Tengo testigos. Estaba dando clases y había un ruido constante como fondo musical de bar chillout. Hubo un momento que estaba tan atormentada que les pedí a los asistentes que por favor apagaran sus teléfonos. Oh sorpresa!, el sonido procedía de mi bolso. Avergonzada lo aplaqué como domadora de leones (creí yo ingenuamente!!). Cuando iba a mi casa comenzó nuevamente a sonar de manera furiosa…le apreté todos los botones que pensaba funcionarían con el amigable Nokia. Pero no había respuesta....seguía repiqueteando y no se escuchaba ninguna voz del otro lado. ¿Sería un acosador o un secuestrador? (La situación en Venezuela nos hace paranoicos). Esta historia de hostigamiento sónico duró 4 días con sus correspondientes noches. La cosa (como yo llamaba a este engendro escandinavo) no se enmudecía. Comencé a temerle literalmente. Valen llegó con su Blackberry (tan linda mi niña!!) para que yo lo usara. Le conté la pesadilla tipo Chucky en Halloween que estaba viviendo con el amigable…..Ups!!! Se le había olvidado apagar su agenda personal en el susodicho. Lo que yo creía eran llamadas anónimas de plagiarios o de gente sin oficio eran recordatorios de cumpleaños, citas médicas, tomas de medicinas, alarmas personales. Es decir..... Yo estuve tratando de conversar con un memorándum electrónico portátil!!!!.


Flores para el acoso sónico?

Aspen para la ansiedad desconocida que producía pálpitos inexplicables cada vez que sonaba el Chuky escandinavo, de manera de restablecer mi calma y cordura.


Cherry Plum para el temor descontrolante que se producía cada vez que la alarma se disparaba y yo pensaba que era un secuestrador, ayudará a recobrar el dominio sobre mí misma.


Star of Bethlehem para el desconsuelo producido por la pérdida del BB, para que pueda superar el vacío dejado por Research in Motion (los fabricantes del teléfono).


Me pregunto: ¿Cuál será el significado de los brazos y manos que se unen cada vez que se prende el terror sueco? ¿Será un mensaje subliminal? ¿Será la venganza de Moto porque lo abandoné por otro.... teléfono más nuevo?

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