13 de diciembre de 2009

Entre advientos te vea!!


Mi segundo domingo de adviento de este año estuvo marcado con rutas aéreas: Guadalajara- Houston- Caracas. Llevaba como equipaje personal la cálida respuesta del público que asistió a mi conferencia en la FIL y la maravillosa participación de los estudiantes del Nivel 3 en Monterrey.
¿Mi tercer domingo de adviento? Observando a mis alumnos del Nivel 3 de Caracas realizar su valoración de conocimientos mientras escribía esta entrada. Durante esa espera comencé a leer las revistas dominicales de los periódicos caraqueños. Me detuve en la sección de ritos navideños y nuevamente, como por arte de magia, viajé a las navidades de hace dos años.
Estábamos en el medio de una tormenta de nieve, en una ciudad (¿ciudad?) cerca de Toronto. Mariel estaba en el proceso de escribir su tesis de grado y mientras la familia aprovechaba la nieve, mi hija se quedaba largas horas pensando y escribiendo sus textos. Era 21 de diciembre. En Venezuela desde hace algunos pocos años se celebra el espíritu de la navidad. Realmente no sé cómo es la cosa en términos de organización, protocolo y/o ágape. Así que para alegrarle la vida a mi muchachita que estaba sumida entre libros, palabras, teclado y pensamientos, además considerando que es mi súper cómplice, decidí alegrarle la noche (eso creí!!). Le dije, tal cual experta en rituales: Esta noche vamos a realizar una ceremonia especial, pero solas tu y yo de manera de que nadie interfiera. Ella, que es más buena que el pan, me apoyó, además pensaría que cualquier cosa era buena con tal de distraerse un rato. Pues bien, esperamos que todo el mundo se durmiera y a eso de las 11 y media de la noche, yo tal cual experta en disciplinas pascuales le dije que hiciéramos un listado de lo que queríamos para el año que entraba, que se “diera con furia” (venezolanismo que significa que le diera rienda suelta a su imaginación). Después que escribimos unos tres tomos del tamaño de la Enciclopedia Británica, teníamos que hacer como si estábamos en una fiesta (algo difícil porque estábamos exhaustas de tanta pensadera de deseos y con el dedo inflamado de tanto escribir, no se valía utilizar la laptop). Había que celebrar el solsticio de invierno con algo de magia. ¿Qué se me ocurrió? Saldríamos al balcón las dos, quemaríamos los deseos para que los vapores del papel encendido se fusionaran con el aire decembrino canadiense. Lo que no tomé en cuenta fue que: primero, estábamos en pijamas venezolanas (telas tropicales); segundo, la temperatura estaba en menos 20 grados centígrados (congelante!); tercero, no teníamos fósforos o encendedor (no fumamos) ; y cuarto (lo más importante), el apartamento estaba “sembrado” de detectores de incendio pues en casi toda Canadá los edificios son libres de humo (smoke free environments).
Mi loquilla fascinada con la idea piro maníaca materna me secundó. Salimos al balcón emocionadísimas (calladísimas para que nadie se diera cuenta), era como la hazaña del hombre en la luna! Comenzamos la actividad: No podíamos agarrar bien el papel por la tembladera de nuestros cuerpos (que frío!!), los dientes sonaban como si tuviésemos castañuelas en la boca. En el momento de prenderle fuego a las listas interminables de deseos….no teníamos fósforos.
Tendríamos que encender el papel en la cocina del apartamento y regresar al balcón. Cuando tratamos de devolvernos la puerta se atascó. Mariel con calma suprema forcejó hasta abrirla… yo estaba ya entumecida. Entramos, encendimos un papel lo suficientemente grande para que nos durara en el trayecto de vuelta a nuestro “lugar sagrado”. Tratamos de quemar los papeles… la brisa era tan fuerte que apagaba nuestra antorcha (pero no nuestros deseos!!). Cuando por fin logramos arder nuestra fogata….. Se dispararon las alarmas del edificio. Comenzamos a pisar los papeles como locas pero el humo era “abundante”. Parecía que en lugar de estar celebrando el espíritu de la navidad estábamos haciendo una danza apache (por la semblanza a los pasos de baile de los indios, solo que nosotros estábamos apagando el fuego no celebrándolo). Sudamos la gota gorda, bajo cero, para tener todo bajo control. Lo hicimos en segundos que nos parecieron horas.
Papa Dios que siempre está de nuestro lado nos permitió culminar la extinción del fuego justo a tiempo. Julián salió de su cuarto a preguntarnos si sabíamos lo que pasaba…. Ya estábamos otra vez sentadas junto a la computadora…. Como que si nada hubiese pasado, aunque olorosas a humo, despeinadas y sudadas en pleno frío.
Flores para ese adviento?
Vervain me ayudará a equilibrar mi entusiasmo y persuasión de manera de no empujar a los demás en creencias/ideales personales (no llevarlos a ser piro maniacos), dejando que decidan por ellos mismos.
Cherry Plum para el temor descontrolado, para que ante una emergencia no pierda la calma, y pueda pensar tranquilamente.
Agrimony para manejar el conflicto de manera óptima, sin necesidad de esconder situaciones y riesgos, evitando tensión interna.
No sé si mi intención de alegrarle la vida a mi hija se cumplió, lo que sé es que fue diferente. Este cuento termina en que con el susto y la agitación del momento no prestamos atención a los deseos. Sin embargo, no nos podemos quejar en lo absoluto……. las Navidades, las celebraciones y Diosito siempre dan sorpresas a todos los mortales!!!

6 comentarios:

  1. Marielena!!! Definitivamente no puedo contigo!!!! Esta si es la ultima vez que leo tu blog en la oficina... Aqui casi llamaron al psiquiatrico... aqui anda todo el mundo vuelto loco y yo requete muerta de la risa!!!! jajajaja

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  2. Como siempre buenísimo !! Gracias por compartir con nosotros y contagiarnos de alegría ...
    Aprovecho para desearte Felices Fiestas para ti y tu familia así como para todos tus seguidores y Fans !!

    Un beso enorme !!!

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  3. Gracias a ustedes por su generosidad!!
    Sandrine se cumplió tu deseo: me entrevistaron en 3 para las 9 el lunes 14 de Diciembre y hoy en Venevisión!!!

    Un beso,

    Marielena

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  4. Siii ... la de anoche la vi !!! pero me perdi el de 3 para las 9 :-( ... no me entere ! pero ya me dedico a buscarla ... jeje
    Me alegro un mundo que se te hayan dado las entrevistas ... justo hoy hice una consulta con una jovencita y me dijo que te vio anoche ... Que Orgullo !!!
    un besote

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  5. Hola Marielena... sigue siendo un placer leer tus artículos en el blog... no sabes lo divertidos que estabamos en el depa de mi hijo, porque me identifique mil... (Estamos en Montreal, te recuerdo)y pues resulta que ayer precisamente, quise hacer unas gorditas de harina norteñas para mi hijo y mi nuera que casi son regiomontanos y como no tenía el comal adecuado, improvisé una cacerola y me pasó lo mismo con las alarmas de fuego... jajaja que divertido es tratar de sacar el humo --que ni era tanto-- pero de verdad las tienen en alta sensibilidad. La ventaja es que me traje un RR en spray para el susto, porque Alex (mi hijo) tuvo que trepar como chango para desactivar la alarma del depa.
    Además disfruté mucho también la de las arepas, y tus andanzas por el tráfico Caraqueño; estoy de acuerdo contigo, sólo de imaginarlas las disfruté y quedé satisfecha, ya no era necesario probarlas. La semana pasada nos preparó unas Arepas aquí, una amiga colombiana de mi nuera.De verdad que ricas son, pero si, no alcanza la boca.
    Te deseo lo mejor para estas navidades y seguiré disfrutando en cuanto pueda tu blog... UN ABRAZO

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  6. Que risaaa! lo que si te aseguro, es que se han hecho realidad sus deseos, ya que la lista la hicieron con el corazon, lo demas fue solo una diversion y entrar en calorcito (despues de tanto frio) jejejejeej
    Besitos y felicidad!

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