25 de mayo de 2010

El sentido de la vida

Variados filósofos, desde la antigüedad hasta nuestros días, han indagado sobre el sentido de la vida. Sócrates, Platón, Aristóteles, los epicúreos, los estoicos, San Agustín ya le habían echado coco (cabeza, pensamientos) antes que yo. Hasta Frankl, el padre de la tercera escuela Vienesa de psicología, le puso bastantes ganas para darle entendimiento a la existencia humana a través de la libertad, la voluntad y el sentido como factores incondicionales en la búsqueda de una percepción positiva del mundo.

Eso cambió casi radicalmente en 1998 cuando a HBO se le ocurrió hacer una serie televisiva (basada en el libro de Candace Bushnell) que llevó a Carrie Bradshaw, la columnista semanal del ficticio New York Star, a guiar la vida y gustos de las mujeres no solo norteamericanas sino de muchas partes del mundo, incluyendo las hispano parlantes. Sí, me refiero a “Sex and the City”, o como es conocido en la Madre Patria “Sexo en la Ciudad”. Las cuatro amigazas, Carrie, Charlotte, Miranda y Samantha, revolucionaron la apreciación de la moda y el sexo así como los gustos y conductas femeninas, haciendo pelear hasta a las parejas más sólidas, criticos de medios masivos y terapistas conductuales.

Hace dos años vi el primer largometraje basado en la serie. Aunque no seguía el programa, esa película era prácticamente obligada pues la famosa periodista Bradshaw se quedó como pajarito en grama cuando el artista ruso –francés Aleksandr Petrovsky la dejó como novia de pueblo en Paris (vestida y alborotada) y Big la fue a buscar para traerla de vuelta a su casa en N.Y. Tenía ineludiblemente que haber una elaboración de ese tema, Hollywood no iba a perder ese tiro al piso.

Hace unos días mi hija me invitó al pre-estreno de Sex and the City 2. Llegamos y ya había gente en fila para entrar…98% mujeres con boas color rosa y bebiendo cosmopolitans, menos nosotras. La trama no era nada del otro mundo pero los paisajes y el vestuario simplemente al mejor estilo de la revista Vogue. Evito contar para no aguar la fiesta si deciden verla. Me preguntaba porque Sarah Jessica Parker se pone una franela ovejita con una falda larga tipo campana, zapatos de plataforma, una pluma en la cabeza, se echa un kilo de rimmel y delineador de ojos y simplemente se ve regia; en contraste, yo me llego a poner eso y la gente podría tildarme de caja fuerte…nadie sabría mi combinación. Bueh! hay que tomar ubicatex, no podría vestirme así para buscar pimentones en el supermercado.

El sentido de la vida para esas damas está clarísimo: tener éxito profesional /familiar, ataviarse irreverentemente y verse esplendidas, disfrutar plenamente de su sexualidad, mantenerse sanas a través de la amistad y el humor. ¿Banal? Quién sabe ¿Absurdo? probablemente. Aunque duramente criticadas, todas las féminas disfrutamos verlas con sus indumentarias, con sus ocurrencias, aunque sea una vida de fantasía… porque vestirse así con un sueldo de quince y último no creo que sea posible. Además , soñar con no cuesta nada, todo no puede ser estrés en la vida.

¿Flores para el sentido de la vida?

Wild Oat para encontrar el rumbo de nuestra existencia, cuando no encontramos satisfacción con lo que estamos haciendo.

Gorse si hemos tirado la toalla y renunciado ante una circunstancia, nos ayudará a recobrar la esperanza.

Sweet Chestnut si estamos desesperados y no sabemos que hacer ante una situación de abatimiento. Nos ayudará a tomar acciones y resolver problemas.

A veces la vida parece tan agitada que no nos da tiempo para pensar qué queremos realmente, o por qué, o cómo podemos conseguirlo. ¿Para muchos venezolanos cuál es el sentido de la vida?.... con esto de la escasez de productos básicos, el sentido de la vida está en hacer un safari interminable por los comercios, no para buscar la última moda, sino para encontrar tomates, harina PAN, azúcar y café. Sino que me lo pregunten a mi.

¿Cuánto costará un par de sandalias de Manolo Blahnik?

Marielena Núñez

A continuación un video para que aprecien el sentido de la vida en un día a día nacional : la búsqueda de carne.


video

Arroz con Pollo

El viernes algunos amigos contemporáneos de mi hija en Calgary fueron a la casa a comer y a compartir un agradable rato. Dos hermanos entraron hablando sobre cosas de los hombres y de las mujeres que coincidían perfectamente (digo yo, humildemente!!) con lo planteado en mi entrada anterior del blog. De repente ella, Eiglis, habló sobre una costumbre familiar: el inenarrable "arroz con pollo" de sus paseos infantiles y juveniles. Su historia me hizo recordar casi instantáneamente a millones de las que he vivido y escuchado toda mi vida. De niña y de adulta, impuestas a mí y por mí. Mi conclusión: Todo el mundo tiene su propio arroz con pollo. Yo creía que esa condena era propia de mi tribu familiar. Lo que pasa que no en todas las estirpes es arroz ni es pollo, puede ser cualquier cosa.

Mi amiguita decía que cada vez que salían a cualquier paseo, su mamá había preparado meticulosamente el preciado platillo y ella lloraba desconsoladamente porque quería comer otra cosa, quería variedad. Cuando comenzamos a compartir su experiencia, algunos decían que esas costumbres maternas eran una mezcla de poca imaginación (alias monotonía) y que ellos llegaron a sentir algo de vergüenza ante la comparación de la olla mondonguera del alimento con los contenedores de las otras tribus. Yo estuve allí mismo, en esas mismas situaciones y, añadiría en mi caso particular, que mi arroz con pollo era por una situación presupuestaria también.

Voy a explicarme mejor. Algunas matriarcas venezolanas (¿de otras épocas?) por razones de tiempo, de creatividad, de economía de escala, preparan la mismísima comida cuando hay una reunión o salida grupal no importa donde sea, playa, montaña, o ciudad. Hasta se les conoce por el famoso manjar. Una prima de mi hija es conocida por el mousse de parchita maracuyá, mi prima Rosalba por su mousse de atún, mi prima Rebeca por su arroz con balines de maní (cacahuates), ¿yo? Por la comida latina (latas, cajas y sobres, ya les he dicho que la cocina no se me da fácilmente). Hay, en contraposición, personas que son muy habilidosas en la cocina, tienen un repertorio variadísimo (tipo Utilísima Satelital, el canal por cable) y siempre quedan elegantísimas con lo que cocinan. Mientras tanto los demás nos morimos por que nos den la recetica para ver si salimos del aburrimiento culinario.

¿A qué viene todo esto? es que gracias a Eiglis recordé que ese arroz con pollo en mi casa tuvo evoluciones cada lustro tales como chicha andina, pollo con canelones, hallacas, pasticho (lasagna), hervido de res, pollo en caldero, quiche, y parrilla. Puedo recordar como en navidad comenzaba mi vía crucis, dos actos religiosos muy diferentes que se daban juntos en mi imaginación infantil por arte de magia. Cuando veía las hojas de plátano en las cuales iban a envolver el tamal decembrino, se me bajaba la presión sanguínea. Ya sabía que iba a desayunar hallacas, almorzar hallacas, merendar hallacas, cenar hallacas, las veía casi en merengadas o licuados, porque en mi casa hacían como doscientas y se reproducían en las noches por generación espontánea dentro del refrigerador. Creo que aprendí a apreciarlas cuando viví fuera de Venezuela, hasta las extrañaba. Ni hablar del famoso pollo con canelones. Cuando escuchaba que íbamos a visitar a mi tío Evaristo el domingo....ya sabía lo que me esperaba, a pasar más hambre que un fakir en cama de clavos. ¿Y la sopas? Creo que Quino se inspiró en mi para las tramas de Mafalda, modestia aparte. Ahora me gustan, que contradicciones tiene la vida!!!

¿Flores para mi arroz con pollo?

Willow para la lamentación, para ese sentirme víctima de una olla mondonguera que me perseguía cada vez que había reuniones familiares. Me ayudará a controlar mi destino y llevarme un sándwich o a pasar hambre sin quejarme.

Honeysuckle para los recuerdos del pasado, ya eso pasó. Estoy en el aquí y el ahora, puedo aprender a cocinar lo que me gusta.

Walnut para transitar las recetas culinarias de la vida y no sentir que cuesta avanzar, para aprender nuevas sazones.

Cada quien ve la misma situación con diferentes ojos. Eleazar contaba ante la misma realidad que luego que su mamá sustituyó el arroz con pollo por el escabeche de atún, realmente extrañaba la olla. Mis primos se morían por comer hallacas de mi mamá toda la navidad. Todo depende del cristal con que se mira y la cucharilla con que se coma. ¿Cuál será el arroz con pollo de mis hijos?

19 de mayo de 2010

Hablando sobre Romeo y Julieta

Los que me conocen y han leído mis libros saben que me encanta el cine. Mis gustos han variado con la edad. Cuando niña y cuando mis hijos estaban pequeñitos mis temas eran los de Disney y películas como la Bella Durmiente, Cenicienta, la Sirenita, Aladino, Pocahontas, la Bella y la Bestia, Toy Story, entre muchas otras. Más hacia la adolescencia me gustaban las películas de suspenso y terror, me inspiraba Edgar Alan Poe. Luego cuando entré a la universidad y por influencia de los neo existencialistas, como mi prima Livia, veía películas de Ingmar Bergman (que tortura!!) y Woody Allen. Luego me gustaron las películas de detectives y acción del tipo CSI actual, para llegar a esta edad en la que veo comedias para reírme y películas con finales felices, a veces poco creíbles.

Ayer me fui con mi hija al cine a ver Cartas a Julieta con Vanessa Redgrave y Amanda Seyfried. Según la trama, en Verona - Italia, las mujeres escriben cartas que colocan en un muro bajo el balcón donde Julieta escuchaba y veía a Romeo cuando tormentosamente la visitaba sin que los viejos Capuleto se percataran de la situación. Las cartas tenían como objetivo pedirle a Julieta, tal cual santa, que les cumpliera el deseo de buscarle un príncipe azul o en inglés Mr. Right (el señor apropiado). Debo acotar que cuando fui a Verona hace un montón de años no me percaté de ese detallazo, me refiero a cumplir peticiones. Me dije a mi misma que en Venezuela es la misma historia pero en lugar de usar a la romántica dama de la tragedia, las féminas tienen más variedad: amarran y ponen de cabeza al pobre San Antonio y más recientemente al desafortunado San Expedito patrono de las causas difíciles cuando el Toño no da pie con bola. Otras le amarran la genitalia a Poncio Pilatos, cosa que no entiendo porque él es de los que se lavan las manos. Las que no son muy católicas recurren a María Gracia, una joven recién casada que murió en su noche de bodas picada de serpiente antes de llegar a su aposento, salvándose de los quehaceres del hogar y de la pesadilla que hubiese sido su viudo.

Pensé entonces que el tema de la búsqueda de la media naranja es un asunto universal o al menos de la cultura occidental: es una utopía romántica de las películas o cuentos. Me preguntaba si esta diferencia entre los cerebros masculinos y femeninos tenía algo que ver. Desde chiquitas, aunque algunas los nieguen, las mujeres piensan en el matrimonio, jugamos a la casita, a ser la mamá, y hasta en la primera comunión nos visten de mini novias (por lo menos hasta hace poco era así, gracias a Dios los tiempos cambian). Los hombres no piensan así, ellos desde pequeños son los cazadores, los aventureros, los nómadas (en la primera comunión los vestían de muñequitos de torta o de marineritos). Recuerdo a mis primas, de una o dos generaciones anteriores a la mía, viendo por la finada Radio Caracas Televisión a Ana Teresa Cifuentes La Perfecta Ama de Casa, suspirando por querer llegar a ser como ella. Dicha señora estaba impecablemente vestida y entaconada, con delantal incorporado, con un peinado tipo Héctor (de la Ilíada, no mi tío) el del tremolante casco, abriendo y cerrando una nevera todo el tiempo que duraba el programa. Daba recetas de toda índole para consentir al príncipe que llegaría a sus vidas, incluyendo platillos súper elaborados de su recetario enciclopédico. ¿Cómo haría esa señora para pasar coleto, lavar ropa y limpiar la casa en esos estiletos?

Recuerdo que cuando tuve a mis hijos quise romper ese molde arquetipal. Claro venía creciendo con la exposición a la rebeldía de las mujeres quema sostenes de los 70 quienes buscaban igualdad (ujum!). Le dí entonces a mi hijo muñecos para que jugara con su hermana y a ella le daba carritos y camiones. Un día me encontré a Mariel bañando, cambiando pañales y acunando un camión de bomberos y a Julián jugando con unas espadas que había improvisado con las piernas de un muñeco. Conclusión: está en la biología, lo explican las neurociencias, nuestras hormonas marcan los comportamientos. ¿Quieren ejemplos? Las mujeres podemos hacer varias cosas a la vez (no significa que todas salgan bien, ojo!!); podemos cocinar, hablar por teléfono, enviar mensajes de texto, ver por encima del hombro a ver qué están haciendo los niños y colocarse rimmel al mismo tiempo. Un hombre hace una sola cosa por vez, tiene visión de túnel, directa a su objetivo, es cazador (¿recuerdan?), no hablaré del control de la tv, me niego. Las mujeres ante una situación problemática queremos contarla con lujo de detalles, y podemos al mismo tiempo hacer sub- historias con el mismo tema. El hombre busca resolver la situación, así que cuando la mujer trata de contarle todo el rollo del día, él va a tratar de ir justo al punto para que ella no sufra más y ella se molestará porque solo quiere que la escuchen. La mujer necesita sentirse querida, abrazada para tener sexo, a veces lo primero y no lo segundo (ésto no lo entienden los [muchos] caballeros). El hombre necesita tener sexo para sentir que ama (no voy a entrar en discusiones bizantinas en este particular). La mujer puede recordar situaciones que pasaron hace billones de años, los hombres las dan por resueltas. Todo tiene que ver son la vinagreta de testosterona de ellos y la salsita de estrógenos de nosotras en las cuales se remoja nuestro cerebro desde el momento de nuestro desarrollo en el vientre materno.

¿A qué viene todo esto? Simplemente a que es muy difícil hallar al príncipe azul, a esa media naranja de la cual se habla. Porque para encontrarlo tendríamos que tener un clon nuestro vestido con ropa del otro sexo, casi una fotografía nuestra con bigote y barba, o con falda y brassiere si mis lectores son del género masculino. Nadie nos va a dar lo que nos falta. Si no somos felices con nosotros mismos es muy difícil que otro ser venga a darnos felicidad, ni siquiera los hijos. A veces escucho entre mis amistades y conocidos la fotografía de ese ideal: "alto, moreno, bien dotado, con abdominales tipo cuadritos de chocolate, millonario, ejecutivo, estudiado, bueno en la cama". Y yo me pregunto: ¿qué está ofreciendo esa soñadora a cambio? Mínimo lo mismo, aspiraría ese súper héroe de fantasía.

Flores para las Julietas de este mundo?
Clematis si nos la pasamos en las nubes soñando con un tipazo de otra galaxia, para poner los pies en el suelo y ver qué es lo que hay en los alrededores y poblaciones circunvecinas.

Beech si somos muy críticos con los haberes de los potenciales candidatos, para que nos pongamos en el lugar del otro y veamos desde allá lo que hay acá.

Larch si nos falta confianza en nuestra capacidad para atraer a otros a nuestro lado, para que creamos en nuestra potencialidad.

La felicidad es un estado mental. Lo que me hace feliz a mi no necesariamente hace feliz a otra persona, ¿capicci, como diría la susodicha de Verona? No hay medias naranjas, ni almas gemelas, fíjense niñas que los caballeros no piensan así. Yo que me imaginaba que el balconcito famoso era diferente. Julieta para ser tan muchachita era precoz, no era una mosquita muerta!! ¿Sería que los Capuleto sabían el tesoro que tenían y que los Montesco estaban protegiendo a su ingenuo Romeo?

18 de mayo de 2010

Vitamina D

Cuando llegué aquí hace unos días, vine escoltada por una monumental tormenta y un himno cantado por el viento que decía "Calgarienses temblad" (¿sería por mi?). Esta ciudad ya debe estar acostumbrándose a mis ruidosas entradas. Llegué entre granizo y un tipo de nieve llamada “húmeda”. Resulta que en estos países donde se dan las 4 estaciones hay múltiples variedades de los elementos de las acompañan. Por ejemplo, la nieve puede ser de copo grande, copo pequeño, aguada, húmeda, y para cada variedad hay una palabra específica en inglés. Algo así como el café para nosotros los venezolanos: negro, negrito corto, negro largo, guayoyo, marroncito, marrón claro, café con leche, tetero. Algo que solo entendemos nosotros y que seguro Starbucks no maneja, de otra manera tendría sucursales en la república Bolivariana de donde soy originaria.

Afortunadamente el clima cambió y desde hace unos cuatro días comenzó la primavera con casi dos meses de retraso, lenta la niña!!!. Las temperaturas subieron y su rango está entre los 13 y 18 grados centígrados. En Venezuela estaríamos usando abrigos y quejándonos del frío, aquí la gente se desnuda metafóricamente hablando; utiliza shorts, sandalias, franelillas celebrando el calorcito (ujum!).

Estaba montada en el bus que me llevaría al centro para encontrarme con mi hija y no salía de la sorpresa de ver a la gente casi danzando de felicidad con ellos mismos mientras caminaban por la calle, casi flotando. Inmediatamente la salvaje (mi imaginación) se escapó y comenzó a hacer observaciones y reflexiones. En Venezuela tenemos sol casi los 365 días del año. Hasta hace unos cuantos días le pedíamos a Papá Dios que llorara para que se llenara la represa del Guri y dejaran de racionarnos la electricidad y el agua. El astro rey es tan potente en el trópico que nos lleva a expresiones tales como “el catire está enojado” (catire es rubio en venezolano, realmente no decimos enojado sino una palabrota!!). Nos protegemos de él encerrándonos bajo cuatro paredes a menos que sea carnaval, semana santa o vacaciones escolares cuando nos bañamos de bronceador (que puede ir desde Pepsi Cola hasta Coppertone) y nos colocamos como tocineta bajos sus rayos para freírnos y ….luego parar en el dermatólogo con insolaciones o quemaduras de tercer grado por sobre exposición. En general, no apreciamos ese resplandor en nuestro día a día, solo en esas ocasiones especiales cuando andamos semi desnudos y derrochando físico (los que pueden!!).

Aquí en contraposición, la gente entra en combustión espontánea de bienestar, se sientan en patios abiertos y sin techo a comer/beber aprovechando los largos y cálidos días de luz (¿qué dirían mis compatriotas maracuchos que tienen la ciudad más fría del mundo?). Llevan más sol que buhonero (vendedor ambulante) en autopista caraqueña, sudaaaaaados y sin quejarse.

¿La razón de este contento? pues es la vitamina D conocida como "la vitamina del sol", debido a que el cuerpo la produce luego de la exposición a la luz solar. La vitamina D al regular los niveles de calcio en la sangre tiene un papel importante en el funcionamiento saludable de los sistemas nervioso, inmunológico, esquelético y muscular. La mezcla apropiada Vitamina D y sol puede aumentar el estado de ánimo, evitando o solucionando a veces los estados depresivos. Ese mismo sol hace que el magnesio actúe en nuestro cuerpo contra la irritabilidad y la inestabilidad emocional, aumentando los reflejos, la coordinación, mejorando las sensaciones de apatía y debilidad. Por eso es que los canadienses se sienten mejor cuando el catire aparece en sus vidas. A lo mejor los venezolanos lo tenemos en demasía y…. ningún exceso es bueno.

¿Flores para enfrentarnos al sol?

Chestnut Bud si siempre nos pasa lo mismo y parece que no aprendemos de las lecciones de la vida… nos quedamos dormidos bajo el sol y luego parecemos chicharrón de cuerito de lo tostados que quedamos.

Cherry Plum si nos descontrolamos ante la presencia del astro rey y llegamos a estados de euforia no manejables, de manera que podamos orientar nuestra razón (evitando ser atropellados por un carrito de helados en nuestra danza por el medio de la calle).

Crab Apple para ayudarnos con nuestra auto imagen, para ponernos shorts, vestiditos veraniegos, camisitas descotadas aprovechando el buen clima, sin sentirnos ridículas.

Ahora entiendo por que los caribeños somos "Don't worry be happy" , es que tenemos exceso de sol. Todo nos lo tomamos a chiste, sino que nos lo pregunten a los venezolanos que aún con escasez e inseguridades de toda índole hacemos bromas, gracias a Dios. ¿Se imaginan a las caraqueñas caminando en bikini por la calle como a los canadienses? Yo podría mostrar mis piernas color yuca (blaaaaaaaancas) o mi dorado apio.


Ahora una canción que suena a verano y a sol con Los Beatles


Guardianes

A raíz de una nota enviada desde España al Centro Bach sobre el término Guardián, quisiera aclarar la situación. Ese término fue acuñado por Nelsons hace seis años para que cinco personas alrededor del mundo y de distintas lenguas se encargaran de mantener el patrimonio y tradición Bach a nivel de EDUCACIÓN (Bach International Education Programme). Es decir, nuestra función debería ser mantener el reflejo de la filosofía de simplicidad y autoayuda del Dr. Bach en el Programa Internacional de Educación Bach. En ningún momento se pretendió crear sectas ni propiciar la generación de Gurúes. El papel primordial era mostrar la pureza del sistema reflejada en el proceso instruccional que se impartía a los estudiantes y mantener así la memoria/ intención del desarrollador del sistema floral intacta, sin novedades ni incorporaciones a los remedios florales. Esa función fue establecida únicamente para el trabajo educativo de Nelsons (BIEP) y no para otras marcas productoras de remedios florales.

Como persona estudiosa y responsable del sistema que practico y enseño busco desincentivar cultos a personalidades. Cada quien sin embargo es dueño de su pensamiento y acción , y buscará su propia congruencia de la manera que considere más apropiada respondiendo a sus valores personales.

La intención de mi blog es mostrar con humor mi día a día, mi cotidianidad, mis pensamientos tercer mundistas femeninos en los múltiples roles que desempeño como madre, profesional, amiga y ciudadana del mundo ...ubicada por azar de la vida en un caótico país llamado Venezuela alias Macondo, y en una ciudad peudo llamada la sucursal del cielo alias Caracas. No soy perfecta tampoco lo intento, solo trato de ser coherente en la medida de mis posibilidades.

Quiero cerrar esta entrada con una hermosa cita que me envío mi mejor amiga y hermana Ruth:

"I'm not afraid of storms for I am learning
how to sail my ship"

Louise May Abott

13 de mayo de 2010

Primer Mundo versus Tercer Mundo

Habíamos terminado de hacer las compras en el supermercado y como siempre tomamos un taxi de regreso a casa. Por alguna razón que desconozco los taxistas de Calgary hablan muchísimo y siempre quieren entrar en conversaciones; creo que tiene que ver con la propina. Siempre me hago la loca para no hablar, igual que en el avión, la diferencia que aquí no me puedo dormir a riesgo que me lleven a otra provincia canadiense. Las conversaciones pueden ir desde la admiración fervorosa que le tienen al presidente de mi país (si, así es!! aunque usted no lo crea.) las cuales son contrarrestadas con un " mi religión no permite discutir política con nadie" hasta averiguaciones sobre que hace una mujer sola y de mi edad (¿será posible?) en esta ciudad.

Ese taxista nos dijo que la proporción hombre-mujer en Calgary es de 4 hombres por mujer, un montón cuando se compara 7 mujeres por hombre en mi país (¿de dónde sacarán esos censos? ¿serán el invento de un vivo que le quería sacar partido a esa aseveración?). De allí comenzó mi imaginación salvaje a darse explicaciones. Probablemente esa es la causa por la cual los hombres tienen mujeres como camisas a escoger en Venezuela. Pero yo no veo muchos hombres sueltos por aquí tampoco, bueh... yo me lo paso metida en el apartamento o socializo solamente con mis amigos así que eso no puedo confirmarlo. Me dediqué entonces en mis ratos de ocio a ver programas de televisión de esos que "le suben la auto-estima" a las mujeres de por aquí. Definitivamente lo que interesa en Venezuela no tiene que ver en nada con lo que sucede en estas latitudes (no cuentan aquí la escasez de los pimentones, el café y el azúcar). Una gordita aquí no pasa trabajo. Puede estar con un buenmozo sin problemas; en contraste, en Venezuela no tendría futuro alguno, se pondría una bolsa de papel en la cabeza y se lamentaría de su suerte. No voy a hablar de las prótesis otra vez, pero aquí las venezolanas no tienen implantes en su mayoría y .....son felices. La razón, muy simple. A mis compatriotas (masculinos y femeninos) les encanta el look (ideosincrasia nada criticable, entre paréntesis), a los canadienses les gusta la actitud , el humor y la actividad física… aquí todo el mundo juega hasta pico pico, además de esquiar, hockey, golf, patinar, correr, bailar salsa, hiking, tennis, trekking, acampar entre osos y salmones (no de peluche) porque pasan mucho tiempo bajo condiciones extremas climatológicamente hablando.

Le comenté mis hallazgos a mi documentado amigo Juan Carlos; me respondió con una sorpresiva información: las páginas web de redes sociales en búsqueda de pareja tienen un 80% más de visitas que las páginas de pornografía. Nuevamente me comencé a preguntar las razones: ¿será por timidez?, ¿será por tiempo (uso eficiente de los recursos disponibles)? ¿será por necesidad de variedad y calidad?, ¿será por el juego epistolar de la seducción? ¿será por no enfrentar rechazo? ¿Cuál será la proporción de éxitos en la consecución de parejas? Mucho material para mis libros y mi blog pensé. El hecho cierto es que conozco varias personas quienes probablemente en Venezuela jamás hubiesen conseguido pareja y ahora están felizmente unidas, así como algunas cuyas relaciones han sido desastrosas por esa vía.

Flores para mis pensamientos Primer Mundistas?

White Chestnut
para estar en el aquí y en el ahora en lugar de tener monólogos mentales que me distraen de mis tareas.

Clematis para hacer más productiva mi fertil imaginación, dándome piso y estructura.

Walnut para adaptarme a las nuevas circunstancias y formas de pensar mientras estoy aquí.

¿Qué pasó con las lecciones de auto-estima? Aprendí con Tyra Banks, la super modelo, que las féminas pueden ser cougars, panteras o pumas dependiendo de sus rangos de edad, es decir asalta cunas. Eso era antes exclusivamente masculino en mi país. Además, la gente miente sobre edad, estatura, peso, las fotos pueden ser prestadas o de hace unos 10 años antes de la quemazón(entre otras cosas) en la información que se escribe en los sitios virtuales de encuentro. También que tener curvas, colorcito y kilos extra es sexy/exótico por estos predios. Finalmente, que la proporción en Alaska es 10 hombres por mujer. Niñas y mozas agarren datos!! Me pregunto dónde estarán mis cuatro candidatos, o será que no soy elegible porque soy extranjera? ¿Qué será del Segundo Mundo?

6 de mayo de 2010

Solo hay una!!

Recuerdo como trabajaba secretamente para cuando llegara ese día. No quería que nadie se enterara, además debía hacerlo en doble tanda. El día de la madre, segundo domingo de mayo en Venezuela, era una de mis celebraciones favoritas. Tenía que romperme la cabeza para saber que comprarle a mamá y a mi abuelita Pastora (la mamá de mi mamá), siempre quería sorprenderlas gratamente (a veces no tanto!). Era mi manera de decirles que las amaba sin medida ni condición.

Me maravillaba como ellas sabían en qué andaba yo solo con olerme, ni siquiera tenían que verme para predecirme. Sabían si me había escapado de clases, si tenía algún problema en el colegio, si experimentaba una crisis existencial, si había habido una trifulca con mis primos (32 en total), leían mi mente literalmente. Así mismo tenían una forma de discurso que yo llamaba "el aguacerito blanco" (Blanco era su apellido de familia), simplemente significaba un regaño interminable por algo que probablemente había sucedido no se cuanto tiempo atrás. Ahora de adulta entiendo que las mujeres tenemos memoria emocional de larga data, algo así como el Baygón... efecto residual. Si yo había roto algo cuando tenía 4 años todavía a los 14 años, casi bachiller de la república, me estaban regañando por lo mismo. Lo de ellas verme y predecirme me parecía un dote propio de Mandrake el Mago o David Copperfield. Esto por supuesto ahora tiene una explicación: los estudios sobre cerebro femenino muestran que las mujeres desarrollamos el contacto visual desde bebitas, leemos las caras de nuestros interlocutores y sus reacciones, categorizamos los tonos de voz. Aquí se da la explicación del famoso sexto sentido femenino, súper desarrollado por las matronas de mi casa.

Por supuesto que lo que ahora me parece mundial de ellas no me gustaba en absoluto cuando era niña o jovencita. Me parecía intolerable, al punto de decidir que cuando fuera adulta y madre nunca lo haría con mis futuros hijos. Lo que desconocía en ese entonces es que gracias al desarrollo de la personalidad, específicamente del carácter, por artes del contacto/aprendizaje de la cultura familiar de mi tribu, todo eso criticado estaba siendo incorporado a mi repertorio personal (lo bueno y lo no tan bueno!). En algunas ocasiones me he visto/escuchado diciendo cosas a mis propios hijos, las cuales le criticaba amargamente a mamá, quedando perpleja al hacer memoria.

Menos mal que al hacer la contabilidad emocional soy millonaria en haberes, con inapreciables débitos. Mi mamá y mi abuelita, donde quiera que estén en el Paraíso prometido, fueron un maravilloso ejemplo de esperanza, simpatía y bondad, nada de qué quejarme. Espero que yo pueda ser lo mismo para mis dos hijos propios, y todo el montón que me ha brindado la vida entre alumnos, amigos (jóvenes y no tanto), consultantes. Feliz día de la Madre a todas aquellas mamás que lo celebran en Mayo.

Flores para la maternidad?

Red Chestnut si nos preocupamos por el bienestar de los chicuelos, adelantando catástrofes; para ocuparnos positivamente en lugar de caer en temores. Nos ayudará a cuidar sin ansiedad.

Chicory si somos celosas y territoriales con los hijos, para que dejemos con tranquilidad el rol de mamá gallina y disfrutemos de su amor sin condiciones.

Centaury ayuda a las mamás regaladísimas, esas que no saben decir no para tener a los hijos contentos. Nos ayuda a decir NO cómodamente y también dedicarnos a nosotras mismas sin sentir que estamos desatendiéndolos.

¿Cuáles son mis recuerdos de regalos a las matriarcas de mi tribu? A mamá: un juego de tupperware (bueh... una imitación, los originales eran carísimos para mi bolsillo) y mi mamá no cocinaba; unos zarcillos (aretes) tipo barquilla de helado y ella no tenía agujerito en las orejas; un estuche con sombras y rimmel, ella solo usaba labial; además de millones de manualidades con semillas, palitos de helado, plastilina y yeso que ocuparon su closet por años. A mi abuelita: muchos dulces y golosinas que luego me comía a escondidas; una colonia de Shulton (los de Old Spice) que olía a rayos pero que ella aceptaba alegremente porque venía de mis ahorros (tenía millones de frascos de esos, yo tan original le daba una todos los años). Definitivamente madre solo hay una!! Yo salí ganando porque tuve dos.



4 de mayo de 2010

¿Fin de Mundo?


Tengo una amiga que cada vez que me ve me hace la misma pregunta. No le importa si tengo pareja, si tengo trabajo, si tengo comida; no señor! Su pregunta es…. Qué voy a hacer en el fin del mundo según el calendario Maya (¿porqué no será otro como el azteca o el romano?). La cosa se ha puesto tan intensa que ahora me invita a ver unas películas de Discovery Channel ( "Planeta Feroz", "Las Peores Catástrofes de la Historia"), de NATGEO ("Segundos Catastróficos"), de HISTORY CHANNEL ("El Efecto Nostradamus", "El Armagedon de Da Vinci " y la serie “La Tierra sin Humanos”). En todas, de una u otra manera, se apaga el sol cual bombillo chino ahorrador de energía y todos nos ponemos azules (¿tipo Avatar? Pues a mí no me queda muy bien el azul como a Zoe Saldaña). Me imagino que los realizadores de esas series no están tomando en cuenta que esos anuncios siniestros pueden dejar sin subscripción a los canales por cable que las transmiten, porque sin humanos y sin energía ¿cómo vamos a seguir viéndolas o pagándolas?
Las susodichas series me hacen recordar unas películas de hecatombes en mis años más mozos: Terremoto, Incendio Fatal, Aeropuerto, El Planeta de los Simios, Armagedón (bueh… esta es más reciente) y otras que ni me acuerdo del título sino de espantosas imágenes (había una con conejos gigantes que se comían a la gente, y yo que inocentemente creía que los lagomorfos eran herbívoros). La gente asistía a verlas atraídos casi morbosamente para apreciar cómo nos íbamos a morir atrapados en un ascensor sin salida o achicharrados entre llamas, no del purgatorio precisamente más bien tipo quinta paila del infierno.
Volviendo al tema Maya, el temor por ese futuro impredecible no es solamente de mi amiga. He escuchado a otras personas con el mismo tema en diferentes países. Cuando eso pasa en Venezuela pienso que mis compatriotas sublimaron la situación caótica que vivimos; trascendieron a otro plano de preocupaciones más elevadas como el corte del agua, racionamiento de la luz, la búsqueda de la leche y harina de maíz, los precios de los pimentones y el tomate. Lo de mi amiga y otros conocidos ya pasó de lo doméstico al plano universal, el de sustentabilidad del planeta, es más que lo de las simples referencias parroquiales venezolanas.
Lo malo de estos temores mayas es que generan tal ansiedad que desbordan a la persona quien los padece, contagiando a niños, hipertensos, diabéticos, o a cualquiera que se atraviese por el medio. He escuchado a criaturas decir que no se van a casar o tener familia por qué no van a llegar a ser adultos… susto!! De acuerdo a estudiosos, el ciclo largo del calendario Maya es 5.125 días y termina el 21 de Diciembre del año 2012, precisamente el día antes de mi cumpleaños. No es justo!!! ¿Porqué no buscar otra fecha para aguarle la fiesta a otro cumpleañero? ¿Qué va a pasar con el intercambio de regalos decembrinos, el amigo secreto, mi ropa de estreno para ese glorioso día, las gaitas y los desayunos pascuales? Aja! pero el video de las profecías lo que dice es que se acaba el ciclo maya, no que se acaba el mundo (¿se había usted percatado?). Cada 31 de Diciembre luego de las 12 de la noche no se evapora el planeta, simplemente se cierra un ciclo. Tanto es así que hasta propósitos de año nuevo hacemos de manera de comenzar llenos de esperanzas. Así es que mejor dejen de estar pensando en cataclismos no vaya a ser que por Ley de Atracción de verdad generemos una calamidad la cual no vamos a poder arreglar fácilmente. En su lugar vamos a preparar agasajos para cierres de ciclos, no para fines de mundo.
Flores para la sensación de debacle?
Aspen para el miedo ansioso que no tiene explicación, ese que no podemos nombrar, ese que va asociado con los presentimientos y pálpitos. Nos ayudará para que estemos tranquilos y sosegados.
Red Chestnut para los temores por el bienestar de las personas que amamos. Miedo a que nos caiga un meteorito encima y dejemos a la familia sin mamá, nos ayudará a ocuparnos en lugar de preocuparnos.
Rock Rose para el temor paralizante que hace que no reaccionemos, que nos quedemos pegados al suelo y ni siquiera podamos emitir sonido aunque intentemos. Nos dará valentía serena para poder accionar.
El esposo de mi amiga, la de Discovery Channel, en cambio está feliz con la noticia del fin de mundo maya. Me dijo que por fin se librará de pagar la hipoteca de la casa y las deudas pendientes en la tarjeta de crédito, ella por su parte está fajadísima haciendo un bunker. ¿Yo? igualito voy a celebrar mi cumpleaños, están cordialmente invitados.