6 de mayo de 2010

Solo hay una!!

Recuerdo como trabajaba secretamente para cuando llegara ese día. No quería que nadie se enterara, además debía hacerlo en doble tanda. El día de la madre, segundo domingo de mayo en Venezuela, era una de mis celebraciones favoritas. Tenía que romperme la cabeza para saber que comprarle a mamá y a mi abuelita Pastora (la mamá de mi mamá), siempre quería sorprenderlas gratamente (a veces no tanto!). Era mi manera de decirles que las amaba sin medida ni condición.

Me maravillaba como ellas sabían en qué andaba yo solo con olerme, ni siquiera tenían que verme para predecirme. Sabían si me había escapado de clases, si tenía algún problema en el colegio, si experimentaba una crisis existencial, si había habido una trifulca con mis primos (32 en total), leían mi mente literalmente. Así mismo tenían una forma de discurso que yo llamaba "el aguacerito blanco" (Blanco era su apellido de familia), simplemente significaba un regaño interminable por algo que probablemente había sucedido no se cuanto tiempo atrás. Ahora de adulta entiendo que las mujeres tenemos memoria emocional de larga data, algo así como el Baygón... efecto residual. Si yo había roto algo cuando tenía 4 años todavía a los 14 años, casi bachiller de la república, me estaban regañando por lo mismo. Lo de ellas verme y predecirme me parecía un dote propio de Mandrake el Mago o David Copperfield. Esto por supuesto ahora tiene una explicación: los estudios sobre cerebro femenino muestran que las mujeres desarrollamos el contacto visual desde bebitas, leemos las caras de nuestros interlocutores y sus reacciones, categorizamos los tonos de voz. Aquí se da la explicación del famoso sexto sentido femenino, súper desarrollado por las matronas de mi casa.

Por supuesto que lo que ahora me parece mundial de ellas no me gustaba en absoluto cuando era niña o jovencita. Me parecía intolerable, al punto de decidir que cuando fuera adulta y madre nunca lo haría con mis futuros hijos. Lo que desconocía en ese entonces es que gracias al desarrollo de la personalidad, específicamente del carácter, por artes del contacto/aprendizaje de la cultura familiar de mi tribu, todo eso criticado estaba siendo incorporado a mi repertorio personal (lo bueno y lo no tan bueno!). En algunas ocasiones me he visto/escuchado diciendo cosas a mis propios hijos, las cuales le criticaba amargamente a mamá, quedando perpleja al hacer memoria.

Menos mal que al hacer la contabilidad emocional soy millonaria en haberes, con inapreciables débitos. Mi mamá y mi abuelita, donde quiera que estén en el Paraíso prometido, fueron un maravilloso ejemplo de esperanza, simpatía y bondad, nada de qué quejarme. Espero que yo pueda ser lo mismo para mis dos hijos propios, y todo el montón que me ha brindado la vida entre alumnos, amigos (jóvenes y no tanto), consultantes. Feliz día de la Madre a todas aquellas mamás que lo celebran en Mayo.

Flores para la maternidad?

Red Chestnut si nos preocupamos por el bienestar de los chicuelos, adelantando catástrofes; para ocuparnos positivamente en lugar de caer en temores. Nos ayudará a cuidar sin ansiedad.

Chicory si somos celosas y territoriales con los hijos, para que dejemos con tranquilidad el rol de mamá gallina y disfrutemos de su amor sin condiciones.

Centaury ayuda a las mamás regaladísimas, esas que no saben decir no para tener a los hijos contentos. Nos ayuda a decir NO cómodamente y también dedicarnos a nosotras mismas sin sentir que estamos desatendiéndolos.

¿Cuáles son mis recuerdos de regalos a las matriarcas de mi tribu? A mamá: un juego de tupperware (bueh... una imitación, los originales eran carísimos para mi bolsillo) y mi mamá no cocinaba; unos zarcillos (aretes) tipo barquilla de helado y ella no tenía agujerito en las orejas; un estuche con sombras y rimmel, ella solo usaba labial; además de millones de manualidades con semillas, palitos de helado, plastilina y yeso que ocuparon su closet por años. A mi abuelita: muchos dulces y golosinas que luego me comía a escondidas; una colonia de Shulton (los de Old Spice) que olía a rayos pero que ella aceptaba alegremente porque venía de mis ahorros (tenía millones de frascos de esos, yo tan original le daba una todos los años). Definitivamente madre solo hay una!! Yo salí ganando porque tuve dos.



3 comentarios:

  1. Mayestra a mi mi madre me enseño la rectitud... me decia enderezate o te doy un trancazo. Y muchas cosas mas.
    Yo te felicito por que se que eres una Gran Madre. Ejemplo para muchas mujeres no solo como mamá sino como ser humano. Mi mama y yo te agradecemos tu amistad. Dios te siga bendiciendo
    Y TAMBIEN COMO MAESTRA TE FELICITO, no se alla pero aqui en Mexico se festejan tambien en este mes. Oveja Mitotera

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  2. Gracias Cynthia y Paquita por tanta generosidad,

    Marielena

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  3. Bellisimo todo el mensaje Profa. ahora mismo necesito honeysuckle,
    un abrazo

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