25 de julio de 2010

443 : El número de la seductora

No, no es un número de una de las "líneas calientes" de esas que se anuncian en las revistas dominicales de prensa para encontrar compañía temporal a distancia. Ese número es la cantidad de años que hoy cumple mi ciudad, esa que me hace suspirar por inspiración y al mismo tiempo por la sensación de caos y anarquía que produce. Santiago de León de Caracas (ay!! otra vez un león!!) fue fundada por Don Diego de Lozada en un valle rodeado de hermosas paredes vegetales que se empinan hacia el cielo.

Allí se mezclaron colonizadores españoles, indios y negros dando vida a criollos (blancos pero no tan puros como los de la Madre Patria, España), zambos y mulatos. Estos habitantes fueron sazonados con gente buena venida de países europeos (Portugal, Italia, Alemania, Holanda, Inglaterra), de países latinoamericanos (Colombia, Uruguay, Argentina, Brasil, Ecuador, Perú, México), de países árabes, y de países con tradición petrolera como Estados Unidos y Canadá. Esto generó lo que los norteamericanos llaman un "melting pot" que en venezolano se traduciría como olla mondonguera de culturas y genotipos con todas las características maravillosas (y también con otras no tanto ¡!) de esas gentes. Por eso es que llamar a una persona afro descendiente aquí no tiene el menor sentido, toditos tenemos un cachito de negro. Si no me lo creen véanme a mí!! La persona que quisiera quejarse de los españoles aquí encontrará poco fundamento, ya que todos tenemos otro cachito hispano en nosotros, hasta hablamos con acento Canario. Eso hace que las mujeres de aquí sean tan particulares (en el buen sentido de la expresión, somos cuaimas innatas…también buenas mozas) y también tengamos nuestra manera de ver las cosas.

Yo nací y crecí en otra Caracas; una menos convulsionada y segura, una de más respeto por el ciudadano, al ambiente, una con más seguridad, agua, electricidad, comida, valores y paz. Así que hoy en homenaje a la Sucursal del Cielo, como la llamamos los de por aquí (los Caraqueños porque el resto de mis paisanos la sienten agresiva, bueh... ya hasta los primitivos habitantes citadinos también) me gustaría hacerle cinco regalitos utópicos, esos de plena esperanza:

• Diez metros cuadrados por habitante, tenemos un metro cuadrado. (¿un parque graaaaaaande?).

• Planificación urbana para evitar la "auto-construcción" ( las casitas de las zonas más populares se caen con las torrenciales lluvias tropicales).

• Vialidad y consciencia vial (paso 4 horas en cola todos los días de mi vida capitalina encerrada en mi vehículo).

• Seguridad (mueren más personas en la ciudad un fin de semana que en la franja de Gaza).

• Servicios públicos de calidad (el metro, las busetas, los autobuses están colapsados).

Soñar no cuesta nada y menos si es para la Sucursal del Cielo. A lo mejor eso nos subiría en el ranking mundial de las ciudades del mundo, somos casi la última!!!.

Flores para mis sueños Caraqueños?

Clematis para dejar de fantasear y ponerme a hacer lo que debo para construir la ciudad que anhelo.

Honeysuckle para salir de la añoranza y entrar en el presente, a trabajar por una ciudad vivible.

Gorse para recuperar la esperanza y no abandonar el deseo por una ciudad mejor.

Ahora entiendo las razones por las cuales dicen que los taxistas de aquí hacen postgrado en Nueva York, pero ¿eso sería antes de Gulianni el alcalde? Feliz Cumpleaños Caracas!

El cantor de Caracas Ilan Chester

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