1 de julio de 2010

Ocultos deleites

A raíz de los bajones de electricidad en Caracas esta semana me he quedado en plena penumbra tanto en sesiones individuales (mi yo –con- yo) como colectivas (otros- conmigo). Para matar el aburrimiento he dejado que la salvaje salga de su corral a pasear entre mis neuronas haciendo conexiones (sinapsis) cual festivo coctel, de esos que se ven en tv previos a los premios Oscar de Hollywood.

Por ejemplo, durante uno de los apagones pasé por conversaciones bizantinas conmigo misma ahora tratando de hacer dieta para adelgazar unos kilitos que aparecieron de repente (zúas!!). Me preguntaba repetidamente: qué iba a preparar para la cena, qué receta iba a utilizar para aplacar la voracidad que me ataca a partir de las 4 P.M. y con la cual puedo hacerle un secuestro exprés al refrigerador de mi casa (no me atrevo en casa ajena, tranquilos….nada de oligarcas temblad). Por cierto, el último atentado realizado fue fallido… mi nevera parecía plaza de pueblo: solo había agua y luz, además de una caja de bicarbonato de sodio para mantenerla sin olores (la espumita efervescente que queda en la lengua no me gusta, se salvó la cajita de Arm and Hammer!!). Después de tanta profundidad intelectual decidí comprarme un librito con recetas 0%, es decir cero grasas y cero azúcares, para ver si me inspiro y cocino algo. Sin embargo, la musa no baja para moverme a preparar algo apetitoso. Me he encontrado a mi misma haciendo un análisis documental metodológico de esa colección de fórmulas magistrales las cuales no estimulan ni una sola de mis papilas gustativas en lugar de fajarme a prepararlas. Son tan aburridas que ni tienen fotografías y, como buena venezolana, yo como con los ojos!!. Hablaba con un amigo sobre el tema y él amablemente me daba ideas sobre medallones de pollo, salchichas de pavo Louis Rich, arroz basmati (de ese que viene en cómodos sacos de 5 kilos que no puedo imaginarme cargando). Al final se dio por vencido en su campaña admirable culinaria. Le expliqué asertivamente que mi punto elemental es cocinar para una sola persona y tener que guardar el excedente alimenticio en la cápsula del tiempo (la nevera). Allí el resto de la comida puede pasar un tiempazo reposando hasta que yo, vencida por hambre o por hastío, la saque del tupperware y la ingiera. Debo admitir que me gustan las cosas sencillas, los sabores genuinos, salsas/aderezos naturales al mejor estilo Cocina de fusión. Me gusta comer rico pero no prepararlo yo.

Como digo una cosa puedo decir paradójicamente otra: me encanta Food Network, en algún momento fui presidenta de los clubes de fans de Emeryl Lagasse, Jamie Oliver y Alton Brown (en sueños!!). También puedo ver algunos programas del canal Gourmet; he asistido a cursos de cocina con Sumito Estévez, y en su momento fui una cocinera aceptable (mis hijos pueden atestiguarlo, ¿creo?). Me encantan los postres. Sin embargo, esa última aseveración no es una exclusividad mía….Venezolano que se respete nace con una arepa bajo el brazo, baila salsa y come dulces.

Flores para mis ocultos deleites?

Hornbeam para la flojera que me produce el solo pensar que debo preparar alimentos. Me ayudará a gatillar mi motivación y preparar algo apetitoso.

Clematis para la ensoñación que me produce probar platillos nuevos no preparados por mí, de esos que veo en mis recetarios. Me ayudará a intentar crearlos en mis propios fogones.

Impatiens para entender que cada condumio requiere su tiempo de preparación y cocción. Me permitirá relajarme y disfrutar de los placeres de la espera.

Ya lo he dicho, no soy perfecta. En esta etapa de mi vida prefiero invertir mi tiempo en otros aprendizajes como la fotografía digital, escribir este blog, revisar mis textos, caminar en sitios seguros, descubrir restaurantes, ir al supermercado para encontrar ingredientes de maravillosas recetas que no voy a preparar... mientras todo el mundo ve el mundial de futbol.

Marielena Núñez



4 comentarios:

  1. hola Marielena, buenísimo, me lo copie y públique en mi facebook

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  2. Agradezco tus comentarios y gentileza. Sobre la publicación en Facebook preferiría que copiaras el link para que los lectores vinieran al blog directamente. Es una cortesía/protocolo establecido para autores y escritores basada en derechos de autor o copyright.

    Saludos cordiales,
    Marielena Núñez

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  3. Uhm, ¿por qué a medida que terminaba de leer tu post, lo que hacía era pensar en dulce tres leches, torta de pan con muchas pasitas, una torta de chocolate, cascos de guayaba con queso crema...........

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  4. Gustavito,

    No sabes como me gusta el dulce tres leches, la torta de pan con muchas pasitas y leche condensada, la torta de choclate y los cascos de guayaba con queso crema.... delicias decadentes.
    También me gustan la pizza dulce con nutella, chispas de chocolate y crema inglesa y la pizza de jalea de guayaba y queso blanco....mundial!!
    Aparte me gusta el toronto, la susy y el kinderbueno.....deleites ocultos o mejor dicho semi-secretos ahora. Chorros de insulina para procesarlos pues!!

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