16 de octubre de 2010

Chi Chi Chi Le Le Le en Guatemala

Desde las 3 A.M estaba al píe del cañón (expresión venezolana que significa lista para el trabajo, nada que ver con asuntos bélicos) porque tenía que venirme a Ciudad de Guatemala a dictar un Nivel 2 del Programa Internacional de Educación Bach. Mi avión salía a las 7 A.M y tenía dos escalas antes de llegar a mi destino final del día.  En mi cabeza saltaban las ideas de lo que quería escribir para el blog, mi propósito del día: los mineros de Chile.  Hablé con mi hija sobre el tema, comparamos opiniones, leí varios portales noticiosos, vi videos, hasta sazoné en mi imaginación el drama de dos mujeres enamoradas del mismo hombre imposible (Yonni Barrios se las trae!!).  En fin, todas las palabras revoloteaban en mi mente formando frases, conectando ideas. Me  di cuenta que este era el tema universal del momento, no uno  buscado por los venezolanos para evadir los pensamientos sobre la inseguridad, crimen y escasez que nos agobia, que va!! Los mineros son el  tema, todo el mundo lo habla, además de celebrar lo feliz de su final.

Llegué a mi ciudad destino, mi teléfono celular inteligente había perdido su capacidad de conexión (roaming). Llegué a una conclusión suspirando resignación: el control de cambio monetario de mi país afecta las comunicaciones venezolanas.  Me lo tomé “tranquilamente”, como dice mi tutor de Biocognición… a disfrutar la deriva.  Decidí que nada me iba a perturbar, respiraba profundamente buscando mi paz interior.  Lo que nunca me imaginé... había pasado (y yo sin saberlo!!).  Al no funcionar el celular no había podido leer un mensaje de los organizadores: ellos no podían buscarme; debía utilizar el transporte del hotel en el aeropuerto (recórcholis, zambomba Batman!). 

Así que estuve parada esperando señales que vinieran de alguna otra galaxia aunque fueran en código Morse por una hora, mirando de un lado  a otro en movimientos tipo limpia-parabrisas.  Las personas quienes apoyan transportando equipaje (maleteros) me ofrecieron (mil veces!!) utilizar los servicios de sus celulares, pero yo con la paranoia que habita en cada hijo de la tierra de Bolívar, no acepté la oferta por riesgo de un posible secuestro exprés.  Me decía a mi misma intelectualizando mis temores (con entonación y voz de las anunciadoras de vuelos en el aeropuerto de Maiquetía): aja!  Marielena, trata de relajarte;  ve a ese señor… es un señor que carga maletas.  No hace daño.  El señor busca taxis. Los taxis van a diferentes partes de la ciudad. Los taxis son buenos. Esta es Ciudad de Guatemala, Caracas está a un montón de kilómetros lejos de aquí…repito esto es Ciudad de Guatemala (la entonación del pensamiento era básica para la sensación de relax ).  Eso me duró algo así como…. un minuto. Volví a ver nerviosamente el BlackBerry con ganas de lanzarlo al medio de la calle, pero nunca perdí el glamour.  Miraba a la distancia tratando de reconocer la camioneta de mis amigos, fantaseando que llegarían en cualquier momento (ujum!). Pero eso no era lo que decía el famoso mensaje, ese que no podía leer por supuesto.     

Una señora que esperaba a alguien se paró a mi lado, y segurísimo me leyó la gestualidad y el acento venezolano de mi pensamiento (mi cara debía ser un poema de amor).  Inmediatamente me habló, metió su mano en la cartera como buscando un revólver (caramba que paranoia la de los venezolanos con la inseguridad!!) …sacó su teléfono y marcó a la oficina de mis conocidos quienes confirmaron que no podían ir a recogerme.  Agradecí el gesto y me fui casi al galope a la parada de mi buseta.  Me monté en el vehículo, volvió la paz a mi mente-cuerpo  y  me reconecté con el tema de los mineros. 

Al llegar al hotel vi la bandera chilena, al lado de la guatemalteca, ondeando al ritmo del viento chi chi chi le le le  y me sentí co-participe de la alegría del mundo.  Casi cataratas del Niagara en mis ojos, la gente pensaría que estoy loca.  Me registré, coloqué mi valija en la habitación y bajé a comer. Le pedí un papel y bolígrafo al mesero para dibujar mis ideas mientras esperaba por mi condumio, tratando de imitar el espíritu del poeta Neruda. Cuando comencé a escribir sentía que todo vibraba fuertemente en mí y fuera de mí.  Al principio pensé que era la emoción que me embargaba, luego pensé que era la culpa  pues no había comido muy bien en términos nutricionales durante el día, luego salté a pensar que podía ser una subida de tensión arterial (pero yo soy hipotensa!!), seguidamente pensé que tal vez eran signos de una crisis de pánico pero a mi no me da eso!! Me volteé a la mesa más cercana y vi a los  comensales con la boca abierta observando las lámparas moviéndose de un lado al otro, y a otros corriendo hacia la calle.  Ups, estaba temblando y fuertemente.  Segunda vez que me pasa ésto en esta ciudad,  será que me persigue el anima de Bolívar gritando oligarcas temblad, pero si aquí parece no haber de esos, además el comedor estaba prácticamente vacío, sería que me confundieron con los del imperio?.

Flores para la inspiración?
Rescue Remedy para mejorar la sensación de crisis/emergencia en los mini capítulos de esta serie no televisiva; me ayuda a retomar el equilibrio y el foco.  Realmente lo tomé, esas fueron las razones por las cuales no lancé el teléfono para que lo pisara un automóvil y que hiciera el análisis de las anunciadoras del aeropuerto en mi mente.

Aspen para esos temores ansiosos tipo presentimiento que algo va a pasar pero no se sabe ni qué ni cuando, así como los de Medium, The Mentalist o Ghost Whisperer.  Me ayudará a reconocer que es lo que siento y así poder trabajarlo.

De repente Guatemala siente la distintiva vibración de mis pasos en comparación con la calma y tranquilidad de sus habitantes.  A lo mejor pensará: otro venezolano más que sale en búsqueda de paz momentánea,  y me da una bienvenida muy movida….para que no se me olvide.

4 comentarios:

  1. Hola Marielena, pues bienvenida a Guatemala, me alegro que todo salió bien y el temblor es para que tengas algo interesante que contar al regreso =)

    Saludos

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  2. Hola Marielena, que susto, mucha suerte por esas tierras.

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  3. Bienvenida Marielena! Y gracias por impartir el nivel 2 y transmitir tus conocimientos y vivencias. Te quiero y admiro! Cristina Wölhers

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  4. Hola Marielena de verdad es un gusto y placer compartir contigo, gracias por comartir todos tus conocimientos con nosotr@s. Me ayudaste a encontrar algo que sabia existia pero no sabia como manejarlo!! mil gracias!!! XOXO. ILIA

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