15 de noviembre de 2010

La Y Griega ya no será Griega….y menos Latina.

Si como lo leen, yo también estoy muy sorprendida y consternada.  ¿Qué va  a  ser de mí ahora? ¿Cómo podré expresarme por escrito sin cometer faltas ortográficas?  ¿Qué va a pasar con ese Abecedario  y Silabario Americano que me costó tanto aprenderme cuando estaba en primer grado?  ¿Quién me va a indemnizar de los regaños y reglazos que me llevé por confundir  la escritura de Guitarra  con la de Gitana, también por la diferencia entre la ve de vaca y la be de burro (o como decían mis maestros la ve labiodental  de  la be labial)?

Toda mi vida escolar invertí un gran tiempo escondiendo mi segundo nombre (Waleska)  y explicando que mi Marielena no era María Elena., que no tienía ni tiene una a en el medio sino una e.  Muchos profesores pensaban que mis padres eran iletrados por haberme colocado dos nombres tan raros y extravagantes.  Estuve toda mi vida infantil  explicando los orígenes Napoleónicos de uno de ellos (el de la W) y le excentricidad de unir dos nombres populares en uno impopular por lo poco usual (el de la M).  Todavía muchos amigos me llaman Marianella, Mariela, Mariaelena, Marcelina, Maselina o Muselina, pasando por María Luisa optando, cansados de mal llamarme, por el sencillo Mary o Marie. Nunca supe cómo se pronunciaba la doble v (W) de mi segundo apelativo.  Pasé de un sonido parecido a ua, a gua,  hasta llegar finalmente a va con la fina excusa de su procedencia polaca.  Resulta que ahora después de haberme reconciliado con mi denominación de origen (como los vinos franceses), mi doble v es ahora es doble uve (ahora podré decir las siglas del BBVA sin conflictos mentales).   Mis lectores mexicanos y españoles no encontrarán problema con esto, sin embargo los venezolanos llamamos diferente a esa letra, o mejor dicho la llamábamos.

Pero hay más noticias gramaticales, si, como lo lee.  Cuando era niña siempre me pregunté porque la Y se pronunciaba ye cuando nos tomaban la lección y luego en algunos momentos se llamaba y griega.  Llegué a pensar que era una letra hermana o prima, una imitadora o espía que aparecía de incógnita para suplantarla por razones desconocidas; algo así como una misión imposible de esas de Tom Cruise, en sus películas de acción, en las que cambia de personalidad solo con reemplazar  sus  anteojos de sol  (pero  yo nunca vi a la ye con otro vestidito o con un sombrerito como a la i latina).  Aquí el cambio favorece mi entendimiento, no eran dos sino una sola letra y, por fin se resolvió el misterio. La pobre i latina se quedó sin gentilicio, casi sin el puntico,  le quitaron la cédula de identidad para el mundo hispano parlante, ya no usará la denominación de las lenguas románicas. 

Otro  gran desconsuelo ha sido la desaparición de las letras Ch y de la LL;  ahora se llaman dígrafos o signos ortográficos de dos letras.  Seguro fue porque se pelearon con las otras letras y las desheredaron. Yo me imagino que ellas no tenían un buen manejo del conflicto ni buenas maneras; siempre pasa eso cuando hay muchas féminas juntas.  El nuevo alfabeto pasó entonces a tener sólo 27 letras.  Las otras letras están “mosca” no vaya a ser que las tumben de un plumazo.

Si quieren colocar sus reclamos  diríjanse al director del Departamento de Español al Día de la RAE quien ya advirtió que los cambios ortográficos provocan siempre resistencias entre algunos hablantes (¿será conmigo la cosa?).  Cuenten con mi firma!!!  Seguro que tomaron esas decisiones por lecturas de los mensajes de texto pasados por celular. ¿Cómo me enteré?  Gracias a Álvaro García en Ciudad de México, quien con la noticia me dejó boquiabierta.

Flores para mi protesta contundente?

Walnut para adaptarme a las nuevas circunstancias lingüístico-ortográficas, entendiendo que los cambios conforman la dinámica de la vida. Ya me veo practicando frente al espejo la doble uve.

Star  para manejar el trauma/ impacto que me generó la noticia. Me ayudará a recuperar el consuelo  ante la pérdida de amigas tan cercanas como la Ch y LL, el guión, la tilde, el uso de la q en quórum y Qatar, y algunos acentos de monosílabos.

Chestnut Bud para desaprender lo aprendido y focalizar mi atención a las nuevas reglas gramaticales.

Voy a aprovechar que estoy en México, y que daré unos cursos en Guadalajara para pasar por la Feria Internacional del Libro el 28 de este mes durante el pleno de las 22 academias. Defenderé  los derechos de los excluidos (letras y signos de puntuación) y  pediré clemencia a las "innovaciones puntuales" aprobadas esta semana por el  rigor de sus notaciones. Mis amigas están muy afligidas...Bach llega a todos!!!

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