22 de abril de 2011

Bienvenida a Caracas


Ujum!! ¿Creían que me había tragado la tierra, o los había abandonado?  Pues no. ¿Por qué tanto tiempo sin escribir?  Simplemente porque tomo mis vacaciones los primeros meses del año (como en Argentina la época estival)  y  me dedico a reflexionar sobre mi y sobre mis situaciones, igualito que todos ustedes (aja!!).  La entrada de este año fue muy particular pues tuve que resolver asuntos familiares que tenían más de cincuenta años (¡!!!!!)  sin desempolvarse  y para tratar de entenderlos tuve que crear una máquina del tiempo que llevaba por instrucciones un complejo sistema de hipótesis personales. No me sirvieron para nada y desistí en descifrar.  Fin de la tarea.

A lo anteriormente descrito se unió mi codo derecho.  Si, así como lo leen, mi codo derecho.  ¿Alguna vez se lo han golpeado? Por favor no lo intenten, a menos que quieran hacerlo a riesgo personal y sufrir las consecuencias de rigor.  El famoso golpecito al quitarme el abrigo de invierno, justo a pocos días de venirme a Caracas, inflamó un nervio llamado “funny nerve” (de gracioso no tiene nada) y me inmovilizaron el brazo.  Segunda razón por la cual no podía ni siquiera usar el teclado de la computadora (aparato de género femenino en Venezuela).   Así que aunque lo quería hacer no podía.  Ya no tengo el inmovilizador pero están estudiando la situación y  se habla de cirugía de cervicales.  Todavía no entiendo las razones por las cuales los médicos no me revisan el codo sino el cuello. ¿A lo mejor son sordos? Lo importante es que voy en camino de recuperación.

Por supuesto, al estar sola y parcialmente incapacitada se me ocurrió que podía hacerle mantenimiento a mi casa y a mi vehículo ya que otras personas iban a intervenir bajo mi orientación.  Los impacientes como yo buscan ocupar los espacios libres aprovechando tiempo disponible.   Se me olvidó  un detallazo… había llegado a Venezuela, Tierra de Gracia según Cristóbal Colón. 

Primero llamé al plomero para arreglar algunas llaves de agua que estaban goteando y cambiar la grifería de la ducha…. Pan comido!! Fue rapidito aunque me sorprendieron los precios, sin embargo esa tarea fue cumplida exitosamente.   Segundo objetivo, resolver las fallas frecuentes con el servicio de internet, me parecía lento. Claro, estaba comparándolo con la súper velocidad canadiense y juraba que aquí estaba lento.  Pues no, la velocidad de conexión responde con la idiosincrasia venezolana, es decir  “ya vamos pa’lla”.  No era problema de la línea, era problema de mi expectativa. Sin embargo, el señor técnico no podía irse sin un comentario ácido ante mi desconocimiento del tema cibernético.  Me pregunto “¿usted como  que juega con los cables y las conexiones?” Me imagino que los ojos me hicieron como las máquinas tragamonedas de casinos.  ¿Yo?  ¿Jugar con cables? ¿Manipular conexiones o enchufes? Por supuesto me salió el femenino activadísimo y le dije en perfecto caraqueño “Sí, cuando estoy sin hacer nada o estoy aburrida me pongo frenéticamente a desenchufar cuanto cable me encuentro en casa…. Y si son de internet mejor”.  En ese justo momento debí haber llamado a mi primogénito para que diera constancia que aún lejos le pido  apoyo para resolver temas con el control remoto de mi televisor y los bombillos.

Ya arreglado (¿¿??) el tema anterior decidí llamar al mecánico para hacerle el servicio a mi carro como lo hago cada 5000 kilómetros.  Como no podía manejar enviaron una camioneta tipo ambulancia pero para carros, lo que le faltaba era la bombona de oxigeno…. para cuando dan los precios a los clientes.  Estoy convencida que no hay nada peor que una mujer sola hablando con mecánico automotriz. Ellos saben que una no entiende nada de lo que le están diciendo y se aprovechan del falso discernimiento y la cara de experiencia que una pone.  Yo lo que quería era que le cambiaran el aceite, las bujías y los filtros…. más nada!!! Esta ambulancia venía con dos paramédicos automotrices.  Sacaban piezas y se las mostraban uno al otro y emitían sonidos ininteligibles… um, aja, fuiiiio, pujidos, grrrrrrr, entre otros que no se cómo transcribirlos acompañados con una ceja alzada para darle fuerza a la expresión.  De repente uno de ellos salió de abajo de mi carro, que parecía un caimán con la boca abierta.  Me preguntó ¿qué es esto? Yo le respondí ¿qué? Y él me dice ¿no está viendo?  Yo le digo inquieta como respondiendo interrogante de quién quiere ser millonario…. Pues una tapa.   El hombre casi se retuerce en el piso.  No, señora es el “carter”, ¿Por qué tiene silicón el “carter”? Esto tiene silicón,  ¿no lo ve? ¿Quién le puso silicón al carter?  Me sentí en una interpelación, en un capítulo de The Defenders en pleno juicio.  Aquí se me salió el mestizo y le dije al mejor estilo de lo que me pasó con internet: es que yo en mis noches de insomnio, bajo al estacionamiento y desarmo el carro en piezas, traigo conmigo un tubo de silicón y embadurno todo lo que pueda con ese gel.  Así, cuando ustedes vienen se distraen y pasan un buen rato haciéndole servicio al vehículo.  Mi pensamiento voló y llamé al Chapulín Colorado para que viniera a ayudarme!!!

Flores para la bienvenida?

Walnut para los cambios y la adaptación al terruño natal sin perturbaciones.

Beech para pasar mis mensajes con tolerancia y entendimiento de otros puntos de vista.

Cherry Plum para no temer a la pérdida de control y mantenerme en dominio de mi misma.

Créanmelo o no  el servicio al vehículo duró unas seis horas, cuando me enviaron un mensaje de texto para que bajara a pagar y a abrirles la puerta del garaje vi  algo como una señal del cielo. El mecánico que estaba bajo el automóvil tenía un tubo de silicón, si, S I L I C Ó N.  Le pregunté ¿y eso no es silicón?  Y el joven me dijo pues claro y cómo cree que sellamos el “carter”?   Yo pensé  “Bienvenida a Caracas querida mía”.
http://youtu.be/FEFI-_Sg5G0

2 comentarios:

  1. HOLA
    MUY BUENO, ESAS SON LAS FLORES QUE MAS USO, SOBRE TODO CUANDO UNO SIENTE QUE NO PERTENECE A ESTE PLANETA Y/O PAIS.
    QUE BUENO QUE RETOMASTE EL BLOG, EL CAMBIO DE COLOR ES MUY REFRESCANTE.
    SALUDOS.

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  2. Gracias por tu comentario. Entonces vas a disfrutar la palometa peluda. Gracias por tus comentarios sobre el color y el nuevo vestidito del blog!!. Pronto vas a recibir sorpresas así que esta pendiente. Por fin ya puedo escribir!!!!

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