23 de abril de 2011

La Palometa Peluda


Estoy poniéndome al día, así que no podía perderme de contarles este episodio a mi llegada. 

Como siempre estoy en el aeropuerto temprano, me gusta poder manejar situaciones con tranquilidad bien sea de tráfico, inmigración, revisión anti-terrorista. Un placer oculto es llegar, comprarme un chocolate y una revista para deleitarme con la lectura.

Por supuesto llegar de primerita  hace (de acuerdo a mis cálculos) que mi equipaje salga de último, a menos que alguien me convenza de lo contrario; estoy excluyendo de esta hipótesis el equipaje de viajeros en clases no turista.

Llegué supuestamente a las 11.50 PM pero salí del salón de recolección de equipaje a las 2.00 AM y a mi destino final del día a las 3.00 AM… todo un maratón si se le suma las horas en el aeropuerto de salida y las de vuelo.  El hecho cierto que el amable Sr. Mauro me estaba esperando para subirme a Caracas.

Abrimos la conversación con un saludo y mi ingenua pregunta de siempre ¿Qué hay de nuevo Mauro? No debí haber preguntado eso, total que podría haber cambiado en tan solo tres meses de ausencia.

Mauro hizo una lista de todo lo nuevo o reciclado nuevo que acontecía en Tierra de Gracia: dengue, damnificados todavía sin casas, las vuelta de las lluvias y más damnificados (diferentes a los anteriores), la crisis eléctrica que ahora no es porque una iguana se comió el cable sino por un mega incendio que quemó ese mismo cable, escasez de alimentos, toallas sanitarias y pañales, crisis en el Metro de Caracas, la posibilidad de que Venezuela vaya a apoyar con soldados a Libia pero en respaldo a Gadafi  (Khadaffi o como se escriba porque hay miles de formas), las muertes de las toninas (delfines de agua dulce) del Acuario de Valencia, más chistes sobre Alicia Machado y su genial coeficiente verbal (no voy a caer en polémicas intelectuales). El viaje de 50 minutos hacia mi casa se hizo corto poniéndome al día.  Faltándome unos diez minutos para llegar me dijo que eso no era todo, que ahora también teníamos…. la palometa peluda.

¿La palometa peluda? Pensé  que entre tantas cosas negativas que me había comentado había nacido un súper héroe versión venezolana de Batman (el único humano de la Legión de la Justicia). Inmediatamente la salvaje (mi imaginación) se figuró en primera instancia a un personaje parecido al Tío Cosa, aquel de la familia Adams, todo peludo, que luchaba por el bien común y contra los malandros en pleno Bulevar de Sabana Grande.  No, así no me gustaba el protagonista.  Mejor a una mujer tipo La Tigresa del Oriente, la cantante Peruana, toda exótica, forrada en traje de cuero negro, unos tacones con doble plataforma,  con una cabellera abundantemente rizada hasta los hombros.  Esa fantasía me duró poquísimo cuando me la figuré sudada con aquel calorón y maquillaje “chorreado” en la esquina caliente de la Plaza Bolívar de Caracas.  Además de solo imaginarme que sin agua en la ciudad aparecen los piojos, me dio grima el festín de esos bichos en tan frondosa mata de cabello. Seguí prestándole atención a Mauro para enterarme bien de la noticia.  Según entendí, la famosa palometa peluda es una prima hermana, poco agraciada para no decir fea, de las mariposas (digo yo, no soy zoóloga, ni entomóloga, es mi versión del insecto). Salió de su nicho natural que son los manglares del golfo de Paria en Sucre, y de  las regiones de Monagas y Delta Amacuro. Su ataque se produce con la entrada y salida de las lluvias, pero como  el clima cambió por el imperio o por El Niño, probablemente están desorientadas.  Cuando sueltan (tipo misil) los “pelitos” queman la piel produciendo irritaciones intensas, urticaria y afecciones respiratorias. Al no fumigar las regiones específicas, las bichitas se desataron gritando “libertad- libertad-libertad” y agarraron camino para la gran metrópolis.  Pero en la vía se pararon en otras ciudades a realizar sus festines, a comer arepas y empanadas. Todavía no han llegado por estos lares. Pero hay montones de casos de personas afectadas y las autoridades sanitarias no se dan abasto entre la porcina, la huelga de los enfermeros y ahora esta peluca voladora.

Me pregunto si la vacuna contra la H1N1 que me acabo de poner funcionará como efecto tangencial contra la desagradable mariposa.

Flores para la Palometa Peluda?

Rescue Remedy para no estresarse con todos los cuentos de Mauro y del país.

Crab Apple si la sensación de escrúpulo y asco es inmanejable, me dará tranquilidad y sosiego.

Star of Bethlehem para el impacto que produjo en mí la retahíla de noticias, me ayudará a encontrar consuelo.

¡Si lo que usted quiere es turismo de aventura, este es el lugar!! No hay duda. La adrenalina siempre estará en alto.  Entre paréntesis no hay relación entre la lytta vesicatoria y la lepidóptera.  En cristiano, esta no es la mosca española del Marqués de Saade, no inventen.

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