16 de octubre de 2011

Preludio a Halloween

Esta semana fue el día de Acción de Gracias en Canadá y nuestros amigos Otero Stöhr nos invitaron a mi hija y a mí a compartir con ellos la gloriosa receta de pavo de María Elena (no yo, mi nombre se parece pero no es igual, yo soy Marielena). Todo estaba delicioso, la dueña de casa se lució en toda la magnitud de la expresión. Por supuesto el tema de la confusión mamográfica salió al tapete. ¿Cómo podía pasar una cosa tan absurda? ¿A cuántas personas en el globo terráqueo les puede pasar eso estadísticamente hablando? ¿Una en un millón? Juan Carlos y mi hija se reían, decían que no me podían dejar sola de ahora en adelante. Iban a grabar una cinta de voz con mis datos, pelos y señales de manera de que no confundieran los tratamientos, me la iban a guindar al cuello como elemento de reconocimiento. Sin dilación recordé a mi tío Héctor, en paz descanse, quien decía que mis cuentos eran de comiquitas. Yo pienso que a todo el mundo le pasan estas cosas pero yo tengo la osadía de comentarlas y hacer tranquilamente el ridículo, a estas edades eso no importa tanto. Debe ser por ese tipo de historias que mi querido Juan Carlos se refiere a este blog como autobiográfico ¿verdad Juan?

La secungénita debió quedarse impresionada subconscientemente con mi crónica por lo que voy a contarles seguidamente. Aquí en este país las personas por regla se hacen una revisión anual de salud. Hay que hacerse unas pruebas de sangre conjuntamente con otros exámenes dependiendo de la edad y sexo de los pacientes los cuales son revisados por el médico de familia (¿en cinco minutos?). A mi hija le tocaba por estos días. Para pedir la cita y requerir las pruebas hay que utilizar formas no humanas….sistemas electrónicos de voz y de data (léase teléfono e internet). No había sistema, al parecer lo de Blackberry no fue solo Blackberry. Ella me pidió, a su propio riesgo, que yo le hiciera la cita y solicitara los estudios. Lo hice tal cual, con precisión meridiana.

Llegó el día de la prueba y fue al laboratorio. Según ella todo iba normal, ya a su edad se ha hecho innumerables de estos despistajes. Había cuatro tubos de ensayo que llenarían con su rojo líquido vital. Tres eran tamaño estándar y uno era particularmente extraño. De acuerdo a ella, este era grueso- de punta aguda-afilado….. parecía una estaca. Terminaron de sacar los tres primeros y la enfermera sin explicación y con ese tubazo en mano le pidió que la siguiera. La llevó a un cuarto solitario donde había una mesita, una caja gris y una camilla. Ella mientras caminaba pensaba que probablemente se trataba de un examen especial de sangre. La enfermera, que debía ser prima hermana de la que me atendió a mí por la desbordante simpatía que compartían como rasgo de personalidad, le dio una mini bata. Mi hija se dijo mmmm como la del cuento de mi madre. Comenzó a recordar mi descripción mamográfica ¿pero qué tendría que ver el tubo de ensayo tipo vampiro en todo esto? Se decía a sí misma.

Estaba tan asustada que no podía leer las instrucciones que le habían dicho que leyera de un afiche en la pared. Se acostó boca abajo y con la batica al revés. Por supuesto la enfermera pensó que la joven tenía déficit de atención o alguna deficiencia de aprendizaje. Gentilmente le dio las instrucciones de manera verbal, para que no hubiese más errores supongo yo. Ya bien acomodada en la camilla comenzaron con el procedimiento. Inicialmente demarcaron la zona donde clavarían la estaca, de acuerdo a la secungénita. Primero las muñecas y luego los tobillos, la pobre pensaba “Esto nunca me lo hicieron en Venezuela”. Luego comenzaron a medir distancias del cuello al pecho y del pecho al cuello tratando de llegar al área demarcada….el plexosolar. Aquí comenzó a ponerse más nerviosa todavía y no tenía acceso a su botellita de Rescue Remedy. Se preguntaba ¿Sería el método de Drácula? Pero es de día, los bichos esos atacan de noche. De acuerdo a ella (yo no estaba presente), la enfermera perdía la cuenta que hacía para medir la distancia del cuello al corazón a cada rato lo que hacía que la repitiera una y otra vez. Esto ponía más ansiosa a mi hija, quería salir corriendo del sitio. La dama de blanco sacó entonces un montón de cables y se los conectó al cuerpo. ¡Ay mamá! Mi hija se preguntaba repetidamente qué tipo de examen sería ese, en qué minuto le clavarían el tubazo de vidrio para extraer la sangre. La enfermera le pedía que se relajara pero ella no podía, respiraba corta y nerviosamente. Decidió cerrar los ojos y comenzar una meditación zen y…. zúas!!! Se escuchó una voz “Listo, culminamos” Ella preguntó ¿y la aguja? La señora le respondió “¿Qué aguja mijita? Esto era un electrocardiograma”. Fin de la historia. Por extrapolación, mi secungénita nunca se imagino que en un laboratorio de bioanálisis le harían una prueba como esa.

¿Flores para el preludio a Halloween?

Rescue Remedy para balancear las emociones desbordadas por la crisis emergente. Ayudará a conseguir foco y tranquilidad aún en momentos difíciles.

Cherry Plum para el temor descontrolado que nos lleva a pensar cosas locas como salir corriendo en mini bata por los pasillos de un hospital. Nos ayuda a recuperar el control.

Rock Rose para el terror ó pánico paralizante que no nos deja actuar y nos “petrifica” en el sitio. Nos ayudará a tener valentía serena.

Aspen para los temores ansiosos a lo desconocido, algo así como la reencarnación de Drácula en la enfermera. Baja los estados de ansiedad por lo desconocido

Por lo visto la imaginación fértil corre genéticamente en la familia.¿Qué tiene que ver la mamografía con este relato? Elemental mi querido Watson.... la mini bata. ¿Y lo de Halloween? es la semana que viene, a lo mejor mi hija está pensando en celebrarlo.  Caso cerrado. De vuelta a la normalidad.
Imagen cortesía de internet

2 comentarios:

  1. Mi estimada,
    creo que no vuelvo a ir al medico
    al menos por un rato,
    hasta que las cosas se normalicen...
    no se, digo yo...

    sigue escribiendo...

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  2. Jajajaj verdaderamente un poco extraño eso... Nunca oi de un laboratorio que haga electrocardiogramas... Seguro que no era loco video loco??? Saludos y besitos

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