30 de enero de 2012

Damas de Hierro

Así como existen las reinas del drama también existen las damas de hierro.  Esta categoría no es excluyente de la previa, quiero decir, se puede ser  dama de hierro y tener matices o comportamientos  ocasionales  de primera actriz de telenovela. 

Las damas de hierro son féminas echadas para adelante, de bajo mantenimiento, le han echado y le echan un montón de ganas a la vida, estudian, trabajan, son independientes, no se paran ante obstáculos, laboran aunque estén enfermas, ponen todas sus fuerzas en levantar a su clan, son infatigables artífices (a veces trabajo adictas) y benévolas miembros de su familia.  Vienen en formatos variados: ejecutivas, profesionales, atletas, comerciantes, amas de casa, dependientas de tiendas, nanas, estudiantes, entre otros muchos más. No vienen en latas, ni en cajas, tampoco en sobres  ¿Suena interesante, verdad?  Si,  no hay duda.  Sin embargo, no es tan “suave” ser una dama de hierro. Estos especímenes en sus roles más conocidos de madres, abuelas, tías, sobrinas, hijas, novias, esposas desarrollan fuerza a pesar de las circunstancias que les toca vivir y no reconocen sus necesidades personales.  Como resultado final podrían  enfermarse, morir  en el intento de desempeñar su competencia, ser abandonadas por sus amados en el medio del camino, o tener dificultad para ser seleccionadas como parejas.

Justamente sobre este último punto, una gran cantidad de damas que asisten a mi consulta me cuentan el siguiente lugar común. Les gusta un prototipo de príncipe, se hacen amigas o en venezolano panas, realizan actividades conjuntas, van a fiestas, comparten intelectualmente, tienen sexo;  los caballeros encuentran estás cualidades afrodisiacas.  Pero a la hora de la selección los hidalgos señores se van por otro tipo de damas, quedando ellas como loro caminando en piso de cemento, desubicadas además de tristes y solas. Estas conductas de ser mujeres independientes, orientadas al logro y auto-motivadas pueden ser  aprendidas, otras veces vienen  genéticamente con nosotras.  ¿Quién ha visto europeo inmigrante flojo? Nadie. Las niñas de esas familias lo ven y aprenden el ejemplo, lo llevan en la sangre.  Solo hay que mirar hacia atrás para entender  si somos damas de hierro y de dónde viene ese atributo emblemático.

¿Cómo se explica esto? Todos, tanto hombres como mujeres, tenemos un lado masculino y femenino dentro de nosotros.  Los orientales lo conocen como el yin y el yang.  Lo ideal sería un balance total entre ambos.  Sin embargo, algunas personas no lo desarrollamos equilibradamente, va a depender de las circunstancias que “nos toca” vivir.  Si a una fémina le toca levantar la familia, trabajar debido a que es la única fuente permanente de sustento en su casa,  tiene la responsabilidad de ser la oveja blanca del grupo (a la negra ni le interesa esforzarse), desarrollará el lado de Adán sobradamente. Igual pasa con los hombres, pero como estoy hablando de las damas de hierro no voy a elaborar sobre el lado femenino de ellos. Seguimos,  cuando esta Eva  vestida de herraduras se trata de relacionar con el príncipe se hablan de tu a tu, de amigo a amigo.  Pero el príncipe quiere una novia no un pana, no quiere sentirse amedrentado por una mujer tan fuerte. ¡Zúas!!!  Se busca una que lo complemente no que lo intimide, aunque después se le convierta en un tormento.  Aclaro, ser echada pa’lante no es malo.  Lo que sería mejor es seguirlo haciendo pero sin tanto esfuerzo, desgaste y sufrimiento, sin ahuyentar a otros, estableciendo relaciones cálidas y prósperas con la gente que nos rodea incluyendo aquí la de potenciales candidatos a la presidencia de nuestro corazón.

¿Flores para las damas de hierro?

Vine si somos de las que marcamos el camino a seguir con autoridad, incluyendo que vamos a comer como grupo, para dónde vamos, qué película vamos a ver; nos ayudará a suavizar nuestro liderazgo e incluir a los otros.

Oak si somos trabajadoras insignes que no tomamos descansos y por lo tanto el compartir no se nos da espontáneamente; nos ayudará a respetar nuestras necesidades personales y así acercarnos a otros.

Water Violet si preferimos hacer todo solas, no necesitamos que nos ayuden, si nos cuesta participar en actividades grupales, si somos medio ermitañas.  Nos ayudará a establecer relaciones cálidas y a pedir ayuda cuando así lo requiramos.

Leí en estos días que las hermanas Williams, las famosas tenistas, declaraban que no tenían suerte en el amor. También leí, a raíz del estreno de la película, que Margaret Thatcher era una incomprendida en su tiempo.  Ellas son íconos de damas de hierro, de mujeres Alfa.    Si se identifica con las damas de hierro conéctese con sus emociones, permítase ser no perfecta, practique pedir favores y asistencia cuando lo requiera, ponga en uso su fuerza interna para abrirse al mundo y experimentarlo con otros ojos.  Como le escuchaba decir a un amigo   ¡Déjese querer caramba!!!

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