2 de enero de 2012

El arte de reinventarse ¿Nuevos propósitos 2012?

Aquí me encuentro, como todos los años, luego de haber pasado la línea imaginaria del tiempo que corta la vida en trocitos de 365 días con identidad propia.  Me imagino estos ciclos como una fábrica de salchichas, cada una de ellas lleva impreso el número del año correspondiente, algo así como el sabor de moda para el momento…la polaca 2011, la vienesa 2010, la maya 2012.  La que ya nos comimos (o el año que ya vivimos) tiene su gusto particular, pero el sabor que más apreciamos es el del embutido que tenemos en el plato en este preciso momento.

Siempre pensé que las resoluciones de año nuevo eran un cuento chino que nos contábamos para estar en paz con nosotros mismos, algo así como la confesión de los pecados y las promesas de ser mejores a partir de ese momento luego de los padrenuestros y avemarías correspondientes.  Pero ahora después de varias décadas vividas y de haber visto ayer 1 de enero de 2012 la película el Séptimo Sello (Ingmar Bergman, 1956) donde la vida es un juego de ajedrez sin reglas aparentes pero si presentes, pienso que el solo hecho de pensar en resoluciones de año nuevo ya es un gran paso de contabilidad personal, que vale la pena hacerlo aunque nos quedemos a mitad de camino tan solo a mediados de enero.

Opino que si creemos que necesitamos un cambio vale la pena intentarlo, no importa si es chiquito o grande.  Eso de atreverse de salir de nuestra zona de confort, cerrar puertas del pasado haciendo algo nuevo y cambiar la perspectiva de nuestra realidad vale todo la pena.  Nuestras creencias nos atan a situaciones que mantenemos como certezas de vida. A veces creemos que no tenemos lo que se necesita para realizar nuevos intentos o probar lo no probado.  No lo digo porque yo sea un genio, lo estoy aprendiendo cada día con el tema de re-aprender a caminar de nuevo.  Les cuento, en la fisioterapia me pidieron que me levantara haciendo una especie de plancha paralela al suelo.  Mi creencia inmediata fue “no puedo hacerlo”. Inmediatamente se me tensó el cuerpo, mi pensamiento se nubló, y sentí que me flaqueaban las piernas.  Hice lo que aconsejaban mi abuelita y mi mamá que eran unas sabias… respiré profundamente para “componerme” y echarle ganas.  Fisiológicamente cuando encontramos calma mentalmente hablando viene la serenidad, surge la idea, el pensamiento y el cuerpo se relaja. Me pregunté a misma ¿qué te estás diciendo para sentirte así mijita? Al estar más tranquila, me vino una idea… pensé que si colocaba los píes de manera diferente lo podría hacer y sorpresa…lo logré.

No quisiera dejarme interpretar incorrectamente.  Decir afirmaciones sin sentido o mágicas no van ayudarnos a bajar diez kilos en una semana sin hacer dieta o ejercicio, ganarnos la lotería, cambiar de trabajo, conseguir pareja o salir de ella, o tumbar al presidente de turno del gobierno. No estoy hablando de ese tipo de milagros.  A lo que me refiero es que cuando nos sentimos impotentes para lograr algo es porque tenemos una creencia que nos limita para usar un “nuevo” camino para resolver.  Yo tengo cantidades de experiencias personales de las que podría hablar en las cuales me he tenido que re-inventar a mí misma (tranquilos, no lo voy a hacer!!).  Toda transformación produce temores pues nos aparta de una zona conocida y cómoda, aunque no sea feliz, en la cual sentimos algún “confort”. ¿Un ejemplo? Los dichos “más vale malo conocido que bueno por conocer” o "más vale pájaro en mano que cien volando". Preferimos sufrir pero permanecer en un sitio o relación conocida.  Cuando nos definimos por un rol nos cuesta vernos fuera de él.  Se han escuchado pensando  ¿Qué va a pensar mi hijo de su mamá si yo hiciera……? ¿Qué pensaría mi jefe/ esposo/ hermano/mis alumnos/ vecino si….?  Muchas veces nos definimos por el papel que jugamos en nuestra vida cotidiana.  Las dificultades siempre van a estar presentes en la vida.  Lo importante es cómo las evaluamos y valoramos.  Si las vemos como una oportunidad muy probablemente encontraremos un camino ( o varios!!). Si las vemos como crisis, nuestra emocionalidad entrará en desbalance y tendremos toda la probabilidad de hundirnos en huecos negros y profundos.  Es justamente cuando caemos en esos callejones sin salida que comenzamos a hablarnos de manera negativa, enjuiciándonos.  Esas palabras abren gavetas o cajones experienciales y emocionales que crean abismales estados de ánimo no positivos que a veces puedes llegar a ser crónicos (¿han escuchado de personas deprimidas crónicamente?).

Ujúm, ¿A qué viene todo este discursito Marielena? Pues bien, vivimos de acuerdo a nuestra percepción de la realidad, no de acuerdo a la realidad. Lea con atención: su estado anímico puede ayudarle a lograr los propósitos de año nuevo aunque algunas personas se burlen de usted o simplemente no le crean. Intente, no importa que sea poquito, piense en lo que quiera lograr, haga su plan personal. Hay muchos  desinfladores de sueños por allí, ignórelos. Si lo pensó es porque tiene el deseo de cambiar algo en su vida, no se desanime ni se descalifique. El solo pensamiento de querer lograrlo habla de otra posibilidad diferente a la actual. Cada vez que usted se siente bien porque está relajado o porque tiene actividad física el neuro eje de su cuerpo y el montón de kilómetros de sus redes se expande y fortalece.  Esto a su vez cambia la constelación hormonal (neurotransmisores) en bioquímica positiva. Traducido en cristiano: se incrementará su bienestar. Imagínese, si esto es solo pensando… lo que podría lograr si realmente se mueve para lograr esos propósitos.

Esto no es un tema de auto ayuda ni nueva era, es una manera de reinventarse para estar mejor. No es convertirnos en quienes no somos ni aspirar ideales absurdos. Es aspirar a tener balance emocional para que salga a flote su verdadera naturaleza como decía el Dr. Bach.  De allí surgirá la energía, la creatividad para cambiar las experiencias de vida, la forma cómo vemos el mundo, nuestro mundo.  Pasaremos de ver la vida desde la óptica agresivo-pasiva de la resignación que inunda nuestro cuerpo con cortisol a la de aceptar que podemos intervenir desde nuestro pequeño  gran espacio personal a través de la aceptación, entendiendo qué es lo qué está sucediendo y tomando acciones para crear una nueva realidad personal.   Si se puede, si podemos… que se los diga yo que estoy caminando nuevamente.

¿Flores para la re-invención?

Wild Oat si no tenemos certeza sobre cuál es el rumbo a seguir en nuestras vidas, nos dará mapa, brújula y linterna ante las opciones posibles.

Wild Rose si estamos apáticos y resignados nos ayudará a sentir pasión, motivación y alegría de vivir.

Walnut para ayudarnos a transitar por nuevos rumbos, para hacer cambios y cortar con lazos que nos unen al pasado.

Nadie dijo que era fácil, pero nunca es tarde cuando la dicha puede ser buena.  A atreverse pues, mañana es tarde.  Felices propósitos, no importa que sean de a poquito a poquito, todo vale en este juego de ajedrez.

2 comentarios:

  1. hola,amiga saludos,
    en realidad es una pregunta , donde se podran comprar el kid d flores d bach originales aqi en venezuela no las e consegido habra otra via? xfa amiga orienteme... gracias.

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  2. o un sitio donde las preparen y sean de suma confianza yo las e estado mandando a preparar pero no m convencen.... soy del estado miranda y aragua...

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