18 de febrero de 2012

¿Para qué complicarse la vida?

 ¿Extrañas a alguien? .... llámalo
¿Quieres reunirte? ...... invita
¿Quieres que te comprendan?...explícate
¿Tienes dudas? ......pregunta
¿No te gusta algo?.....dilo
¿Te gusta algo? .....manifiestalo
¿Necesitas algo? .......pídelo
Nadie es mago para saber lo que ronda en tu cabeza y lo que orquestan tus pensamientos.  Ya posees el NO, así que puedes correr el riesgo de obtener un SI. 
¡Total solo tenemos una vida!

Si  crees que necesitas flores debido a que te sientes así como la cita anterior, que fue tomada y traducida de internet, puedes considerar:

White Chestnut si en tu cabeza tienes tormenta de ideas sin fin, te va a ayudar a tener pensamientos productivos y dejar la "basura" fuera de tu cuenco craneal (nueva parte del cuerpo humano inventada en este preciso momento).

Sweet Chestnut si la tormenta anterior se convirtió en angustia mental y no ves claridad ni respuestas a la situación.  Te ayudará a buscar soluciones y salir de ese hueco negro y profundo en el que estás suspendido.

Aspen si te da miedo "lo que puedan traer consigo" las respuestas a tus preguntas.  Te ayudará a reducir la ansiedad de lo desconocido.

Como decía mi sabia madre "Tocar no es entrar, pero vale la pena intentar".  Anímese y recuerde que "uno nunca sabe".

 

14 de febrero de 2012

¿Otra vez 14 de Febrero?

No importa si para usted es San Valentín, Día de los Enamorados, Día de la Amistad, Día de la Dulzura o Día de Cupido.  Tampoco importa si usted tiene novio, está casada, tiene pareja, está enfilando su caballería a alguien o está más solo que el Samán de Güere o un cactus en el medio de un desierto.

Si usted tiene pareja y está feliz como una lombriz, felicitaciones. Cuídela, cultívela, conmemórela a diario.  Lo importante de esta fecha es la celebración del amor, no la celebración de poder mostrarle al mundo la existencia de alguien que acompaña sus días ni tampoco los consabidos regalos de corazones, bombones y flores.

Si usted tiene pareja, está en estado de tranquilidad pero le molestan algunos detallitos como los siguientes:  deja los platos en el lavadero, deja levantada la tapa del inodoro, presiona la crema dental por el medio del tubo, escribe mensajes de texto cuando usted le está hablando, no tiene iniciativa para arreglar la casa, u otras cosas que usted considera trasgresiones del buen vivir piense…. ¿Qué puedo “sacar” de todo eso para ser una persona más compasiva y amorosa? ¿Qué puedo aprender de esta situación?  Él o ella no va probablemente a cambiar su forma de ser pero usted si puede cambiar la forma como esas conductas le afectan, sin perder el amor que se tienen. 

En el caso de que esté en modo solitario,  quiero compartir lo siguiente.  Si usted se siente vacío o necesitado de afecto nadie va a venir a llenar esa necesidad.  Tenemos que estar llenitos y contentos para poder recibir.  Nadie se va a acercar a usted si tiene cara de soledad, de tristeza, de toro, de lluvia, o se está quejando siempre de su mala suerte en el amor, olvídelo….eso no funciona así.  Comience demostrando ese sentimiento a las personas y las cosas que le rodean,  reconcíliese con la vida.  Le recuerdo respetuosamente, el amor es más que afecto de pareja o de hijos.  Si a usted le cuesta relacionarse afectivamente con los suyos podría serle dificultoso relacionarse con otros.  No es un asunto de estar pelando los dientes a todo el mundo pretendiendo ser amoroso, eso es más bien tratar de ser agradable. Podemos practicar amor a través del regocijo con la vida, de los placeres sencillos y de lo que hacemos cotidianamente.

El amor es la energía más poderosa y a la vez más desconocida del mundo.  Conquista todas las batallas, produce milagros en quien lo da y en quien lo recibe. Es básico poderlo ofrecer para poderlo recibir.  Nos hace hermosos, nos cura mejor que una aspirina, nos brinda felicidad.  Viene desde dentro de cada uno de nosotros.  No se puede comprar ni pedir prestado, no viene en cajas de cereal con fibra.  El amor no se ve, ni se toca....se siente, nos da fuerza y valor... ¡es vida!.

Así pues que si en algún momento le pasó por la cabeza que otra vez vino el día de los enamorados y se siente solo o sola, que no tiene donde ir a celebrar ni con quien…piénselo otra vez.  Hay muchísimo por lo cual festejar.  A lo mejor no es como usted lo pensaba.  En algún momento va a llegar lo que espera pero primero practíquelo hacia otros objetivos.  Recibirá su recompensa. Nada de quedarse como Bridget Jones y su obsesión por  la novela Orgullo y Prejuicio. 

¿Flores si se siente solito?

Water Violet si le cuesta establecer relaciones empáticas con los demás, le ayudará a ser más cálido y menos arisco.

Heather si cree que es muy locuaz y no tiene gente con quien hablar pues desaparece cuando quiere hablarles.  Le ayudará a escuchar las necesidades de los otros.

Impatiens si va demasiado rápido por la vida y las otras personas no le pueden seguir el paso.  Le ayudará a adaptar su ritmo cuando busque compañía. 

¿Yo? ¿Cómo voy a celebrar?  Voy a homenajear a un amigo de mi juventud  quien cumple años hoy.  Una celebración familiar.  Este día es también de la amistad!!!! Felicidades a todos queridos amig@s.

13 de febrero de 2012

Uno nunca sabe

En mis épocas más mozas la frase uno nunca sabe era utilizada con bastante frecuencia  por  las matriarcas de mi clan familiar.  Debo explicar que se usaba bajo ciertas circunstancias que para mí eran  imprecisas pero nunca reclamé ni protesté porque ¡uno nunca sabía!!!.  Esa frase manejaba mis  intenciones y las transformaba en los deseos del adulto que las pronunciaba, llámese mamá, abuela o tías. Hoy  la recordé pues, saliendo de la peluquería, la joven que me atiende me la lanzó como pelota de softball cuando  terminaba  el trabajo embellecedor con quien suscribe.  La diferencia fue lo que no produjo en mí.

Cuando yo la escuchaba de pequeña, y a riesgo de que me califiquen de tremendista, la asociaba con temor, enfermedad,  accidentes, vergüenza pública, catástrofe, sorpresas no necesariamente agradables. Yo pensaba que uno nunca sabe era una especie de fantasma que se podía pasear por donde yo estuviese y   ¡zúas! haría de las suyas si yo no había cumplido con los sabios consejos  (¿órdenes?) de mi señora madre o de mis sustitutas tías.  Por ejemplo, cuando sonaba la alarma de mi despertador para ir al colegio yo saltaba de mi cama cual resorte.  Me duchaba y arreglaba, tomaba el desayuno y agarraba mi bolso de libros…lista para la jornada escolar.  Mi mamá justo antes de que yo partiera se daba una vueltica por la habitación para ver el estado en el cual había quedado la misma.  Muchas veces me devolvió de la puerta para que  la arreglara y “tendiera” la cama porque uno nunca sabía.  Lo mismo aplicaba con la ropa interior.  Hacía una inspección rigurosa del estado de mi lingerie (para que suene más sexy y actualizada con el espíritu de estos tiempos); si veía algo demasiado usado o en mal estado habría que cambiarlo antes de salir porque uno nunca sabía.  Siendo venezolana y rindiendo culto a la belleza, ella no yo, era imposible salir sin aplacar mis rizos con peine y cepillo Stanhome o colocar lápiz labial, porque uno nunca sabía. La casa debía estar impecablemente limpia pues uno nunca sabía.  Ni hablar del ámbito laboral; cambiarse de empleo con la intranquilidad de un saltamontes  o no querer pasar añales en una empresa hasta que la jubilación nos alcanzará eran signos de inmadurez ya que uno nunca sabía.  Al escoger un novio o una futura pareja  el candidato debía tener solvencia (lo que eso signifique), una profesión u oficio definido pues uno nunca sabía. Había que votar religiosamente en las elecciones presidenciales del país porque uno nunca sabía. Entre paréntesis, yo no he dejado de votar desde que pude ejercer ese derecho ciudadano.

Así como los ejemplos anteriores tengo miles que regían mi día a día en los periodos de infancia, adolescencia y  principios de mi adultez.  Probablemente ahora tuviese más  volúmenes que la Biblioteca  Nacional pero mi mamá falleció a mi edad actual así que me perdí  de unos cuantos uno nunca sabe.  En mi  heredada colección algunos eran relacionados a salud, otros a cocina, otros a ética y buenas costumbres, otros a estética,  otros laborales… indiscutiblemente  interesantes  pero con una característica peculiar.   Todos estaban basados en el temor sobre aquello que podría pasar si no se hacía lo que se debería hacer.  Cuando Kirssy, mi peluquera ahora autoproclamada estilista, me dijo que debía estar arregladita y hermosa porque uno nunca sabe me quedé reflexionando. ¿Será que me voy a morir y me pueden encontrar desarreglada? ¿Será que va a aparecer un príncipe azul en la puerta de mi automóvil y yo no estoy presentable? ¿Será que ella sabe algo que no se?  Pensé sobre esa  vaga entidad del uno nunca sabe.  Medité en lo genial que sería aprender a hacer las cosas por convicción, entendiendo el beneficio que genera nuestra acción, en la importancia de hacer todo bien desde el inicio, en la repercusión de cada cosa que emprendemos bien sea grande o chiquita, relevante o trivial. Todo sin utilizar el miedo como forma de advertencia para corregir conductas o para lograr fines. 

Afortunadamente para mi, muy tempranamente, el  uno nunca sabe se convirtió en es muy conveniente, su legendario hermano súper poderoso, objetivo y asertivo.  Así que entendí que lo que mamá quería era que aprendiera a ser mejor cada día en las diferentes dimensiones de mi vida.

¿Flores para el terrorismo perturbador del uno nunca sabe?

Aspen para el temor a lo desconocido, a eso que puede suceder cuando uno nunca sabe.  Ese temor que no podemos describir y que se manifiesta como presagios.  Nos permitirá identificar la fuente del miedo y trabajar sobre él.

Cherry Plum para esos temores descontroladores que hacen que hagamos cosas inesperadas como hacernos daño o hacer daño a otros, a volvernos locos.  Nos ayudará a calmarnos, pensar quietamente y volver al control natural.

Rock Rose si ante el uno nunca sabe quedamos paralizados como piedra y ni siquiera podemos actuar, hablar y/o responder.  Nos dará serenidad y capacidad de actuar ante el intenso miedo.

Me imagino que el fantasma del uno nunca sabe es primo hermano del Coco, del hombre de la mochila, del viejo de la esquina, del monstruo que vive bajo la cama y del policía que usan algunos padres para serenar a los muchachitos sobre estimulados que no se calman con nada ni con nadie. Entender es materia de razón no de coacción ni temor. Tratemos de cambiar el uno nunca sabe  por  el es muy conveniente a ver qué nos pasa.  A lo mejor nos sorprendemos gratamente.

Imagen tomada de internet, cortesía de Scienciology

6 de febrero de 2012

@Amor Líquido

En la última edición de la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, mientras esperaba por mi turno para ser entrevistada sobre El Antimanual, un joven periodista me habló sobre un escritor polaco. Todo surgió porque le contaba que para hacer la investigación de rigor y escribirlo entré a foros de páginas virtuales que ayudan a personas a buscar y encontrar a su media naranja (¿o medio limón?).  Le manifesté que me había sorprendido con lo que había encontrado transcultural y geográficamente sobre el tema de relacionarse por internet.  Se le encendió la chispa al caballero y me habló sobre las relaciones cibernéticas como forma de Amor Líquido.  De acuerdo al autor Bauman, estas relaciones se caracterizan por la fugacidad, la fragilidad de los vínculos, la falta de calidez, solidez y compromiso; son una suerte de consumo mutuo guiado. Según este planteamiento, las relaciones no necesariamente buscan profundidad. Cada una de las partes decide cuándo y cómo conectarse, y si la cosa se pone intensa simplemente se presiona la tecla “suprimir” o “bloquear” para dar fin a una historia cuasi romántica. Aproveché esta experiencia y la sumé al hecho de haber recibido varias notas de lector@s “afectad@s“por relaciones establecidas a través de la web. La promesa de valor de los Cupidos Pantalla Plana y Con Teclado es el ayudar a conectar parejas que dicen no tener tiempo, competencias interpersonales para realizar encuentros, o  simplemente les intimida el proceso convencional de conocer a otros. Independientemente de nuestras posiciones personales al respecto, conozco varias parejas quienes han tenido mucho éxito y son felices con este método, como también conozco varias personas con resultados totalmente contrarios. Como decía mi abuelita “cada quien mata los piojos a su manera”.

¿Cómo se podría distinguir a la persona apropiada? Bajo los parámetros de encuentros “tradicionales” la cosa pudiese ser más “fácil” (¡ujúm!) en el sentido que podemos ver la gestualidad, los atributos, si nos gusta su risa, como se viste, si nos da “nota”, si nos gusta como agarra los cubiertos, si se ve educado, como huele, si tiene voz de timbre de escuela, si podemos establecer conversación, como atributos mínimos.  Por supuesto, las apariencias pueden engañar también.  A lo mejor es lo mismo virtual que presencialmente.  Pero tomará un esfuerzo extra el trabajo predictivo.  Lo que yo si me atrevería a decir es que las cosas no van a ser tan obvias en este tipo de aproximaciones pues los acercamientos se pueden postergar, puedo inventar mi perfil, puedo hacer excusas, puedo esconderme más fácilmente (¡otra vez ujúm!).  Conozco a una joven profesional que se enamoró de un señor en Europa.  Ella estaba fascinada con los detalles del individuo, ni dormía por conectarse en el momento que coincidían los husos horarios de ambos.  Cuando lo conoció porque se apareció de sorpresa tipo detective, el señor vivía con otra señora, tenía una enfermedad crónica, ya tenía una insipiente calvicie y  varios kilitos de más (¿y la foto qué?). Bueh, por lo menos conoció Bruselas. Había hecho una historia para que la joven cayera.  Otra señora que conozco también experimentó algo similar, con el agravante que fue secuestrada en un país del cono sur.  Sin embargo, así como digo una cosa puedo decir la otra; conozco otros casos que se conocieron y son felices para siempre como cuentos de hadas. Otra vez citando la filosofía ancestral, mi sabia abuelita diría “al que le toca… le toca”.

El sentido común en cualquier relación, que no necesariamente es abundante ni habitual, es importante.   A continuación voy a compartir algunos detallitos que aprendí al incursionar en ese mundo virtual para escribir El Antimanual.

•    Si alguien ve mucho su perfil pero no se comunica con usted, probablemente esté buceando en el océano de las “almas pescando”. Las personas con interés se comunican o se mueven pero no se quedan haciendo acosos silentes.  Cuidado con los Hannibal Lecters que merodean en internet.
•    Vea si hay inconsistencias entre lo que dice en el perfil y cómo se expresa el interesado. Si la persona dice que es una catarata de simpatía, que no es celoso, que visita ancianitos y enfermos los fines de semana pero su discurso es hostil, segurito es más lo segundo que lo primero. 
•    Si el interesado (el otro, no usted en este momento) quiere pasar rápidamente de los encuentros escritos al teléfono o a encuentros personales, mosca pues.  Una persona con interés genuino va a permitir que la relación fluya confortablemente y no de manera atropellada. Es importante sentirse cómodo con los límites tanto suyos como del otro.
•    Si en el primer contacto cibernético le invitan a una cita…. segurísimo que el interesado  hizo “corte y pegue” del mismo texto con varias personas al mismo tiempo a ver quién caía.  No se rebaje ante tentaciones aunque esté desesperada, dese su tiempo.
•    Si en la primera o segunda comunicación escrita por el chat o medio utilizado hay invitaciones/avances de corte sexual  le sugiero que presione el botón suprimir o bloquear. No es un buen prospecto, hay mucho loco suelto.  A menos que usted este en el modo todo terreno y no le importe salir en la página de sucesos en el periódico local o en el noticiero matutino.
•    Si todas las comunicaciones fueron exitosas, pasó de la parte escrita a la presencial, la cita fue buena pero nunca más le llamaron… tranquilidad.  Aunque el ego le duela en un primer momento, piense que la publicidad no correspondió al producto.  Mejor que acabo allí y no progresó la relación.  A lo mejor ese o esa no era lo suyo.  Lo que usted creyó sentir no fue lo que sintió el interesado (lea por favor El Quimicómetro).  Pase la página, ahórrese el sufrimiento.

¿Flores para el amor líquido?

Larch si siente incapacidad para establecer relaciones, le ayudará a mejorar su autoestima en cuanto a sus competencias relacionales e inteligencia emocional.

Mimulus si es tímido y le falta seguridad debido a sus temores.  Le brindará la valentía necesaria para relacionarse.

Crab Apple si se siente poco agraciado cuando se compara con los modelos de Hollywood, le ayudará a descubrir su belleza real y a sentirse bien consigo mismo.

Cerato si se la pasa brincando de portal en portal buscando consejos cibernéticos sobre parejas, le ayudará a creer en su propio juicio sin dejarse bien aconsejar.

Corolario: No importa que método utilice para relacionarse con otros, lo importante es que se sienta cómodo y seguro. No caiga por inocente.  Hay un dicho que escuchaba de pequeña en mi ciudad natal: Todos los días sale un tonto a la calle, el que lo agarre se lo puede merendar.  Relacionarse no es un tema de salir a la calle ni de aperitivos, es un tema de estar en todos nuestros sentidos, con la atención centrada en el aquí y en el ahora.  A lo mejor pasa un príncipe disfrazado de sapo, o Sofía Vergara vestida de princesa y usted tiene el número ganador de esa rifa.

Imagen  de la entrada cortesía de Foto Frontera, tomada de Internet.