6 de febrero de 2012

@Amor Líquido

En la última edición de la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, mientras esperaba por mi turno para ser entrevistada sobre El Antimanual, un joven periodista me habló sobre un escritor polaco. Todo surgió porque le contaba que para hacer la investigación de rigor y escribirlo entré a foros de páginas virtuales que ayudan a personas a buscar y encontrar a su media naranja (¿o medio limón?).  Le manifesté que me había sorprendido con lo que había encontrado transcultural y geográficamente sobre el tema de relacionarse por internet.  Se le encendió la chispa al caballero y me habló sobre las relaciones cibernéticas como forma de Amor Líquido.  De acuerdo al autor Bauman, estas relaciones se caracterizan por la fugacidad, la fragilidad de los vínculos, la falta de calidez, solidez y compromiso; son una suerte de consumo mutuo guiado. Según este planteamiento, las relaciones no necesariamente buscan profundidad. Cada una de las partes decide cuándo y cómo conectarse, y si la cosa se pone intensa simplemente se presiona la tecla “suprimir” o “bloquear” para dar fin a una historia cuasi romántica. Aproveché esta experiencia y la sumé al hecho de haber recibido varias notas de lector@s “afectad@s“por relaciones establecidas a través de la web. La promesa de valor de los Cupidos Pantalla Plana y Con Teclado es el ayudar a conectar parejas que dicen no tener tiempo, competencias interpersonales para realizar encuentros, o  simplemente les intimida el proceso convencional de conocer a otros. Independientemente de nuestras posiciones personales al respecto, conozco varias parejas quienes han tenido mucho éxito y son felices con este método, como también conozco varias personas con resultados totalmente contrarios. Como decía mi abuelita “cada quien mata los piojos a su manera”.

¿Cómo se podría distinguir a la persona apropiada? Bajo los parámetros de encuentros “tradicionales” la cosa pudiese ser más “fácil” (¡ujúm!) en el sentido que podemos ver la gestualidad, los atributos, si nos gusta su risa, como se viste, si nos da “nota”, si nos gusta como agarra los cubiertos, si se ve educado, como huele, si tiene voz de timbre de escuela, si podemos establecer conversación, como atributos mínimos.  Por supuesto, las apariencias pueden engañar también.  A lo mejor es lo mismo virtual que presencialmente.  Pero tomará un esfuerzo extra el trabajo predictivo.  Lo que yo si me atrevería a decir es que las cosas no van a ser tan obvias en este tipo de aproximaciones pues los acercamientos se pueden postergar, puedo inventar mi perfil, puedo hacer excusas, puedo esconderme más fácilmente (¡otra vez ujúm!).  Conozco a una joven profesional que se enamoró de un señor en Europa.  Ella estaba fascinada con los detalles del individuo, ni dormía por conectarse en el momento que coincidían los husos horarios de ambos.  Cuando lo conoció porque se apareció de sorpresa tipo detective, el señor vivía con otra señora, tenía una enfermedad crónica, ya tenía una insipiente calvicie y  varios kilitos de más (¿y la foto qué?). Bueh, por lo menos conoció Bruselas. Había hecho una historia para que la joven cayera.  Otra señora que conozco también experimentó algo similar, con el agravante que fue secuestrada en un país del cono sur.  Sin embargo, así como digo una cosa puedo decir la otra; conozco otros casos que se conocieron y son felices para siempre como cuentos de hadas. Otra vez citando la filosofía ancestral, mi sabia abuelita diría “al que le toca… le toca”.

El sentido común en cualquier relación, que no necesariamente es abundante ni habitual, es importante.   A continuación voy a compartir algunos detallitos que aprendí al incursionar en ese mundo virtual para escribir El Antimanual.

•    Si alguien ve mucho su perfil pero no se comunica con usted, probablemente esté buceando en el océano de las “almas pescando”. Las personas con interés se comunican o se mueven pero no se quedan haciendo acosos silentes.  Cuidado con los Hannibal Lecters que merodean en internet.
•    Vea si hay inconsistencias entre lo que dice en el perfil y cómo se expresa el interesado. Si la persona dice que es una catarata de simpatía, que no es celoso, que visita ancianitos y enfermos los fines de semana pero su discurso es hostil, segurito es más lo segundo que lo primero. 
•    Si el interesado (el otro, no usted en este momento) quiere pasar rápidamente de los encuentros escritos al teléfono o a encuentros personales, mosca pues.  Una persona con interés genuino va a permitir que la relación fluya confortablemente y no de manera atropellada. Es importante sentirse cómodo con los límites tanto suyos como del otro.
•    Si en el primer contacto cibernético le invitan a una cita…. segurísimo que el interesado  hizo “corte y pegue” del mismo texto con varias personas al mismo tiempo a ver quién caía.  No se rebaje ante tentaciones aunque esté desesperada, dese su tiempo.
•    Si en la primera o segunda comunicación escrita por el chat o medio utilizado hay invitaciones/avances de corte sexual  le sugiero que presione el botón suprimir o bloquear. No es un buen prospecto, hay mucho loco suelto.  A menos que usted este en el modo todo terreno y no le importe salir en la página de sucesos en el periódico local o en el noticiero matutino.
•    Si todas las comunicaciones fueron exitosas, pasó de la parte escrita a la presencial, la cita fue buena pero nunca más le llamaron… tranquilidad.  Aunque el ego le duela en un primer momento, piense que la publicidad no correspondió al producto.  Mejor que acabo allí y no progresó la relación.  A lo mejor ese o esa no era lo suyo.  Lo que usted creyó sentir no fue lo que sintió el interesado (lea por favor El Quimicómetro).  Pase la página, ahórrese el sufrimiento.

¿Flores para el amor líquido?

Larch si siente incapacidad para establecer relaciones, le ayudará a mejorar su autoestima en cuanto a sus competencias relacionales e inteligencia emocional.

Mimulus si es tímido y le falta seguridad debido a sus temores.  Le brindará la valentía necesaria para relacionarse.

Crab Apple si se siente poco agraciado cuando se compara con los modelos de Hollywood, le ayudará a descubrir su belleza real y a sentirse bien consigo mismo.

Cerato si se la pasa brincando de portal en portal buscando consejos cibernéticos sobre parejas, le ayudará a creer en su propio juicio sin dejarse bien aconsejar.

Corolario: No importa que método utilice para relacionarse con otros, lo importante es que se sienta cómodo y seguro. No caiga por inocente.  Hay un dicho que escuchaba de pequeña en mi ciudad natal: Todos los días sale un tonto a la calle, el que lo agarre se lo puede merendar.  Relacionarse no es un tema de salir a la calle ni de aperitivos, es un tema de estar en todos nuestros sentidos, con la atención centrada en el aquí y en el ahora.  A lo mejor pasa un príncipe disfrazado de sapo, o Sofía Vergara vestida de princesa y usted tiene el número ganador de esa rifa.

Imagen  de la entrada cortesía de Foto Frontera, tomada de Internet.

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