28 de abril de 2012

Siniestramente


Uno de los sentidos o acepción de siniestro es izquierdo (también malo, maluco, malísimo)  y se me ocurrió escribir sobre este tema debido una serie de consultas recibidas esta semana. Mi mamá de niña utilizaba la mano izquierda pero fue corregida en la escuela de manera que escribiera con la derecha; sin embargo, todas las demás actividades las realizaba con la mano zurda pues era su lado “fuerte” o preferido.  Ella lamentablemente tuvo un raro y maligno tumor cerebral, típico en niños, que se alojó en esa parte del cerebro…la izquierda.  Recuerdo claramente cuando el cirujano me decía que era una lástima que estuviese ubicado allí y no en el otro lóbulo.  En mi opinión inexperta, el pronóstico era fatal no importaba donde estuviese.

¿A qué viene lo de lo siniestro? Se han creado muchos mitos y leyendas a lo largo de la historia sobre los zurdos, afortunadamente hoy en día sabemos que las habilidades son iguales para todas las personas y que tratar de cambiar la tendencia (derecha o izquierda) no es beneficioso en lo absoluto.  Puedo recordar en mis tiempos escolares el trabajo pedagógico que pasaban mis compañeritos zurdos además de tener que lidiar con temas como el de los escritorios, los cuadernos de espiral, las tijeras, la guitarra, el bate, los cubiertos  y otros artículos de uso cotidiano. Afortunadamente en la actualidad hay más inclusión que en otros tiempos, y ha ido creciendo la lista de “innovaciones” pensando en ellos.

Hay cierta inferencia al pensar que como el hemisferio derecho es el encargado de las tareas intelectuales como lógica, matemática, lenguaje y ciencia, los diestros pudieran ser más inteligentes por la importancia dada a esas áreas del conocimiento.  Si eso fuese cierto yo sería la excepción de la regla. Esa  premisa es inexacta.  Realmente una persona es completa cuando puede usar y complementar ambos hemisferios para tener una visión balanceada de la vida, por eso es que afortunadamente existe el cuerpo calloso…. un puente para intercambiar informaciones entre ambos “bandos” (los hemisferios).  Un zurdo no es mejor ni peor que un diestro, simplemente es una preferencia de lateralidad que se desarrolla en un momento de nuestras vidas. Cuando nacemos todos usamos ambas manos para agarrar y ambos pies para patear. A los dos meses comenzamos a presentar tendencias en el uso de uno de los lados del cuerpo por momentos. A los tres años experimentamos un mayor dominio de uno de los lados. Entre los tres y los siete años se produce una suerte de  ambidiestrismo porque el cerebro no llega a dominar ninguno de los lados. Luego se da una madurez y se define la preferencia.  Cuando insistimos en cambiar la lateralidad, como hicieron con mi señora madre, podemos tener problemas con el reconocimiento espacial, la escritura y la lectura. No es sano tratar de influirla.

Escuché una conferencia de la doctora Jill Bolton, especialista en neurociencias, sobre el tema de lo izquierdo y lo derecho en nuestro cerebro.  Ella explicaba que ambas partes funcionan como procesadores: el derecho lo hace en forma paralela mientras que el izquierdo trabaja en serie.  Igualito a como nos explican los circuitos eléctricos en física de bachillerato. Ella dice que el hemisferio derecho se encarga del aquí y el ahora, de los sistemas sensoriales con los cuales nos conectamos con el mundo, de la energía del todo con el todo; mi traducción: algo así como la ecuación hermanada del uno-persona-universo-todo.  El hemisferio izquierdo trabaja con el pasado y el futuro, las escalas, las proyecciones, trabaja la individualidad sin conexiones; mi traducción: el  mi- yo- con- yo-conmigo… nuestro lado más egocéntrico.  Si hubiese que escoger lados como el cirujano de mi mamá ¿cuál sería su selección?    

Así que más que preocuparse si se es zurdo- siniestro o diestro- avezado es mejor ocuparse de lo realmente esencial en la vida.  De cómo hacer el mejor uso de nuestras habilidades para conectarnos con nosotros mismos y con quienes nos rodean, de fortalecer la auto-estima de los pequeños en el momento en el cual la lateralidad no se ha afianzado para que tengan una vida con menos contratiempos. Nada es bueno ni malo simplemente es.

¿Flores para diestros y siniestros?

Larch si nos sentimos inferiores, incapaces, no creemos en nuestra idoneidad y suficiencia.  Nos ayudará a confiar en nuestra capacidad no importa la mano que usemos.

Pine si nos sentimos culpables por ser diferentes, nos ayudará a dejar de martirizarnos, a vivir sin pesadumbre.

Walnut si las influencias del medio nos afectan.  Nos ayudará a seguir nuestro rumbo diestro o siniestro.

Star of Bethlehem si el ser diestros nos ha marcado la vida y nos hace estar tristes / desconsolados. Nos ayudará a superar el abatimiento

Me fascina observar el desempeño de niños zurdos y diestros así como la riqueza de sus experiencias. Con mano izquierda* digo: hoy y siempre es importante tener tacto cuando se plantea el tema de la lateralidad. Siniestro significa izquierdo, zurdo, así de simple...siniestramente hablando y sin rasgo alguno de maldad.

* Frase utilizada por mis contemporáneos  que implica sutileza para manejarse o resolver situaciones difíciles.

20 de abril de 2012

El Factor F


Así como existe un Factor X (ese programa de televisión tipo franquicia visto alrededor del mundo) que busca resaltar el talento artístico de un montón de personas, también existe un Factor F que busca mostrar la felicidad en cada uno de nosotros… así esté recónditamente sepultada en algún lugar de nuestro cuerpo o pensemos que ese no es un atributo que nos adorna.

La felicidad como tema ha sido discutida por los siglos de los siglos.  Siempre hay alguien que lo saque a relucir, ya se considera un tema de salud.  Ahora mismo existe una rama de la psicología llamada positiva que busca que aprendamos a cómo sentirnos plenos  y contentos. Algunos expertos, analizando este tema de plenitud emocional, nos dicen que hay un 50% de genética, un 10% producto de circunstancias (tener recursos económicos, estar saludable, tener pareja, un trabajo satisfactorio), y un 40% tiene que ver nuestro estado mental, estilo y escogencias de vida.Yo no soy muy buena en matemáticas pero entiendo a simple vista que hay un 50% que nos favorece a todos independientemente de nuestro ADN y nuestra biología.No hay excusas para las caras largas o de toro enojado.

Por alguna razón hemos creído o aprendido que lo material es lo que nos hará felices (bien sea un carro, una cartera de diseñador, ser rico, ganarse la lotería, entre algunas opciones) cuando en realidad está categoría solo cubre el 10% del espectro de acuerdo a los entendidos y estudiosos.  La felicidad es una experiencia que nace en nuestro interior y se hace camino hacia el exterior… ¿Ha visto a una mujer enamorada?  Se ve radiante, exuda la felicidad por la piel. Su estado anímico la maquilla como modelo profesional sin necesidad de lápiz labial o máscara de pestañas.  ¡Se ve hermosa sin intervención del photoshop!

Una contraindicación para ser feliz es el aislamiento social.  He visto muchas damas y caballeros más solos que la i latina,  no tienen relaciones sociales saludables o les cuesta integrarse en conexiones sociales no digitales.  Pienso a veces que la tecnología ha jugado un papel importante en esto.  Los niños pasan mucho tiempo frente al televisor, con video juegos, los adultos podemos estar “pegados” a los smartphones, al Facebook, al Twitter,  a las tabletas o a la computadora.   Hemos perdido la destreza para relacionarnos cara –a-cara, lo hacemos dedo a dedo. Hablamos más con los que están lejos e ignoramos  descortésmente a los que están cerca. Este aislamiento puede hacer que en un momento nos sintamos solitos y tristes.

Si su excusa para no ser feliz tiene como base algo que alguien le hizo o dejo de hacer, entérese  que hay un gran movimiento sobre “el perdón” que viene rodando desde la época de Jesucristo, Budha, Alá y otros famosos contemporáneos en esa onda.  Sin embargo, debo aclarar que perdonar va más allá de la palabra absolver, de un confesionario, de Carlos Fraga o de declarar a otro inocente.  Usted debe sentirse inmutable ante la presencia o el pensamiento que generó ese (re)sentimiento en un principio; de otra manera usted se estará tomando su propio veneno... en jarabe o en pastillas.  En concreto, perdonar es algo que hacemos por nosotros mismos no por los otros, ellos (esos que “generan” el malestar)  ni se enteran ni les interesa lo que usted está sintiendo.  Entonces ¿para qué sufrir? Ahórrese el tormento.

Flores para incentivar el Factor X ¿o el F?

Willow si sentimos que no somos felices pues el destino se “empeñó” a hacernos la vida de cuadritos.  Nos ayudará a perdonar y ver la vida sin lamentos.

Holly si somos hipersensibles a lo bien que les puede ir a los otros.  Nos ayudará a desarrollar un corazón generoso.

Pine si nos sentimos culpables por sentirnos bien o por sentirnos mal, por lo que hicimos o por lo que dejamos de hacer.  Nos ayudará a soltar ese escaparate (armario)  que arrastramos por la vida.

El Dr. Bach decía que debíamos invertir en cuidarnos nosotros mismos, enfocarnos en lo importante. Pienso que realizar actividades donde fluyamos, es decir donde la atención y la motivación sean necesarias para lograr el objetivo, puede ayudarnos a lograr el Factor F.  Por ejemplo cocinar, hacer jardinería, esquiar, caminar, bailar, cantar. Cuando establecemos objetivos y planes, cuando los perseguimos, cumplimos y obtenemos resultados, entramos en el estado mental de balance pues le damos estructura y base a nuestra actividad diaria.  No importa cuál es su ocupación o condición,  todos tenemos la posibilidad dentro de nuestras circunstancias de hacer de nuestra vida  un mar de lágrimas o un mar de felicidad, de nosotros depende esa F.

7 de abril de 2012

Día Mundial de la Salud


El Día Mundial de la Salud se celebra el 7 de abril todos los años para conmemorar el aniversario de la fundación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1948. Esta celebración es en realidad una campaña mundial en la que se nos invita a todos a prestar nuestra atención a un problema de salud con repercusiones a nivel del planeta.

Tenemos así la oportunidad de emprender acciones colectivas para proteger la salud y el bienestar de las personas. Recordemos que las emociones son parte importante de nuestro bienestar y bienser.  La Psiconeuroinmunología como disciplina médica nos habla del perfecto balance que debe existir entre sentimiento y pensamiento para que se dé la salud. Esta visión apoya perfectamente al enfoque del Dr. Bach quien decía que mente sana clave de la salud.  Podemos comenzar ya sobre lo cual podemos ejercer control directo: nosotros mismos.  El planeta es un reflejo de quienes lo habitan.  ¡A celebrar conscientemente! De usted depende.

Imagen cortesía de internet y Noticias al Día.

2 de abril de 2012

Si usted me lo permite......Sugerencias para adultos significativos



A raíz del artículo sobre déficit de atención comencé a recibir solicitudes sobre sugerencias para padres.

Es gratificante saber que estamos interesados en el bienestar de nuestros niños. Como adultos significativos (padres, abuelos, tías, maestros o terapeutas) queremos siempre lo mejor para ellos. Sin embargo, algunas veces no logramos los resultados que esperamos de nuestras genuinas intenciones.  Lo primero que se me ocurre es pensar la importancia de la norma y disciplina en el entorno familiar ¿queeeeeé?, ¿estoy desfasada?,  ¿soy anacrónica?  No, en lo absoluto.  Observo muchas veces a niños en la consulta cuyos padres se disculpan porque no pueden “dominarlos”, se les salen de las manos lteralmente.  Cuando los niños aprenden normas en el hogar, no con base a castigos y amenazas sino con base a estándares de convivencia, se relacionan mejor en la escuela, en otros ambientes sociales y por supuesto en el hogar.  Esto implica la necesidad y capacidad de poner límites por parte de los padres. A veces es necesario decir no sin sentirse culpable por eso.

Los niños desde pequeñitos también deben aprender a tener algunas responsabilidades como hacer su cama, sus tareas escolares, ayudar a poner la mesa, recoger su ropa, distraerse solos. No les va a pasar nada malo y tampoco se van a traumatizar por eso. Al contrario, se van a beneficiar.  Si estas pequeñas cosas no las enseñamos en el hogar, las maestras y la escuela tampoco lo van a hacer, no es su función, tampoco son sus hijos. Solo piense en el número de alumnos que puede tener una maestra en el aula. Su trabajo es académico no familiar.

Los pequeños tienen tres vías de recibir educación más allá del salón de clases: (1) lo que ven de sus padres, con consistencias e inconsistencias, con el modelaje, (2) lo que escuchan del mundo que los rodea, es decir de amiguitos, medios de comunicación, video juegos y (3) lo que dicen sus padres, sus palabras textuales y expresiones diarias.  Así que todo lo que hacemos, decimos y dejamos de hacer/decir influye en el carácter de su niño.  Esa es la explicación del por qué su hijo es como es independientemente de cualquier sintomatología específica que pueda estar afectándole. Los niños son nuestro espejo.

Me atrevo a brindar una lista breve de sugerencias, tomada de mi libro Gota a Gota: Niños, historietas, emociones y Flores de Bach,  basada en mi experiencia laboral con niños,  maestros y  adultos significativos. Espero pueda ser de utilidad.

  • Llámelo por su nombre, no por su sobrenombre u apodo.
  • Evite compararlo con otros niños, él o ella es un individuo único.
  • Razone, no importa la edad.
  • Evite terminar sus frases, trazos o rellenar sus dibujos (son la expresión del niño no suyas).
  • Mírelo a los ojos cuando le hable, colóquese a su altura, siéntese para estar al mismo nivel.
  • Permítale hablar, reír o llorar.
  • Ellos tienen sus propios intereses y, aunque no sean los suyos, respételos.
  • Permítale tener una rutina (horas del baño, comidas, deberes escolares, juegos). Esto ayuda al establecimiento de reglas para el buen convivir.
  • Sea discreto con los asuntos personales del niño que usted considera defectos, ejemplos: tiene piojos, es estreñido, es lento, tiene un déficit, entre otros muchos.
  • Permítale tomar decisiones para incentivar su independencia: ir al baño solo y limpiarse, tomar la ducha solo, servirse el cereal y la leche u organizar sus juguetes.
  • Confíe en él o ella. Dele asignaciones.
  • Evite gritar, el hecho que hable en tono más fuerte no implica que le va a entender, escuchar u obedecer.
  • Respete sus sentimientos comenzando por tener consciencia de los suyos propios; en otras palabras, sea coherente.
  • El niño está en proceso de transformación día a día, lo que le interesó esta semana no necesariamente le interesará el próximo año. Eso aplica a las actividades extracurriculares.
  • El niño necesita límites, ejerza su control con congruencia, firmeza, perseverancia y, sobre todo, cariño.
  • Comprenda que error no es igual a fracaso. El niño está aprendiendo constantemente. Si lo culpa estará favoreciendo situaciones de autoestima en el presente y a futuro.
  • Evite marginarlo ante los tropiezos de su vida, intente hablar tranquilamente sobre el tema.
  • Pedirle a un niño que se comporte como un adulto es algo bastante difícil, simplemente no tienen en sus mentes ese patrón de comparación ni  esas vivencias.
  • Evite ridiculizarlo, eso se queda para toda la vida.
  • Evite hacerse el mártir y a sacar en cara lo que hace por él o ella, perderá el respeto por usted.
  • Los sermones continuos pierden su eficacia prontamente, serán ignorados.
  • Evite suponer, simplemente indague.
  • Intente ponerse en su lugar, vea la vida y situaciones desde los zapatos del niño.
  • Enséñelo a cooperar antes que a competir. Enséñelo a defenderse sin venganza ni retaliación.
  • Demuéstrele con su actitud de adulto que los riesgos y la incertidumbre son parte también de la vida misma.
  • Tenga presente que el afecto, juegos y fantasía son partes del crecimiento.
  • Deje que se distraiga solo.  No busque distraerlo usted.
  • Enséñele que toda acción tiene una consecuencia, que debemos pensar antes de actuar, que debemos utilizar nuestro juicio.
 Las flores de Bach pueden ayudarlo a usted y a los pequeños a tener mejor calidad de vida.  No generan efectos secundarios, no van a producir sobredosis, tampoco generarán dependencia.  Se han utilizado por más de 70 años alrededor del mundo y se conocen en todos los continentes. Si el tema es emocional las flores pueden ser las grandes aliadas.