27 de febrero de 2013

Mascotas y Flores de Bach: entendiendo a Don Ramón



Don Ramón es un gato que vive en un apartamento en la ciudad de Caracas.  Llegó a ese hogar recién nacido como regalo de navidad para una jovencita.  Los primeros días ella se ocupaba diligentemente de su mascota pero poco a poco se fue desentendiendo del asunto.  Su mamá heredó el cuidado y protección del animalito que ahora se ha convertido en un felino cósmico... por el comportamiento del otro mundo que lo caracteriza.

Monsieur Ramón no para de lamerse la cola, tanto que ya la tiene pelada.  Cuando se le acaricia acepta las primeras pasadas de mano pero se convierte en el demonio de Tasmania mordiendo y afilando sus garras en la primera piel que encuentre cerca, normalmente de su mamá adoptiva la dueña de casa.  El gato fue esterilizado (no de limpieza sino por castración) para que no ejerciera la paternidad irresponsable.  Sin embargo, no perdió su sentido esencial de macho vernáculo gatuno y criollo.  No puede ver una camisa mal puesta que huela a las damas del hogar pues hace de las suyas con la desdichada prenda de vestir.

La médico veterinario del animalito, casi fiera de circo, le recomendó a su dueña que me contactara para trabajar la emocionalidad y conducta del gato.

Quisiera aclarar aquí que lo que voy a explicar como generalidades aplica tanto para perros como para gatos entendiendo sin embargo que el comportamiento canino y el felino tienen características diferentes. Los animales por naturaleza tienen un esquema de comportamiento. Tienen un número de horas para dormir, para ejercitarse, para comer, para contacto social, para acicalarse, para necesidades fisiológicas.  ¿Cuándo surgen los problemas?  Aparecen en dos tipos de situaciones:

  • Cuando el animal intenta hacer algo que es original a su naturaleza y el amo lo encuentra incompatible con el estilo de vida de ese hogar, por ejemplo, afilarse las uñas en el sofá o en la alfombra.

  • Cuando el dueño espera que el animal se comporte de una manera anti natural al proceder de esa especie, como por ejemplo que esté encerrado todo el día en la casa tranquilo, viendo la tele, sin hacer ninguna travesura mientras el amo está en su trabajo por unas 8 horas.

Ante cualquiera de las dos situaciones los dueños pueden ejercer castigo o reprender a sus mascotas generando miedo, frustración y confusión que a su vez pueden producir depresión y/o respuestas agresivas (en ambos, amo y animal).

Los gatos responden agresivamente bajo ciertas circunstancias:
  1. Cuando tienen dolor
  2. Cuando están asustados
  3. Cuando es una hábito aprendido
  4. Cuando hay problemas de comunicación con la persona quien los cuida (como en los dos tipos de situaciones explicados en líneas anteriores).
  5. Cuando hay una enfermedad del sistema nervioso.
Mi recomendación es no enseñarle a los gatos a jugar ni con manos ni con pies humanos, para eso están las pelotas y los juguetes. Si lo hace después no se queje.  Escuche el sonido que hace antes de “atacar”, seguro que no es de alegría.  Descarte cualquier enfermedad con el veterinario y siempre tenga las vacunas al día.

¿Flores para Don Ramón?

Vine si el gato es ALFA, es decir autoritario, mandón y cree que puede someter al dueño. Le ayudará a bajarle 3 a su comportamiento haciéndolo más dócil.

Chicory si el gato lo que quiere es que lo estén sobando y consintiendo, además de que cela a cualquier persona del dueño o cuidador. Le ayudará a no exigir tanto cuidado.

Normalmente cuando se lamen mucho podría ser por descontrol o por limpiarse/acicalarse. Cherry Plum  le va a ayudar a manejar el descontrol de la lamedera que lo lleva a quedarse "calvo" y a la vez mejorará las explosiones de ataque, y Crab Apple para el exceso de limpieza o maña de lamerse.

Walnut le podría ayudar a romper con los malos hábitos.

Moralejas sobre Don Ramón:

  • Mascota no es juguete, es ser vivo con necesidades.  No regale animales a personas quienes no pueden hacerse cargo de ellos.
  •  Espacios confinados no son buenos para criar animalitos.  Usted va a querer que se comporten “bien” como humanos y ellos por naturaleza van a querer hacer algo diferente generando problemas de comunicación y conducta.
  •  Las flores no van a cambiar el temperamento de la raza/animal,  solo van a ayudar a equilibrar a su mascota.  Consulte siempre a su veterinario de confianza.

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