4 de febrero de 2013

Si tan solo



Ayer estaba con mi hija en su carro y comenzó a sonar en la radio una canción de uno de mis cantantes favoritos, Dave Mathews.  Casi todas sus canciones me gustan pero ésta en particular (If Only, en español Si  tan solo) me hizo pensar sobre cómo nos gusta intervenir en la línea del tiempo.  La forma verbal que se utiliza para poner en blanco y negro esta representación del discurso se llama condicional. Con ella podemos contrastar una situación no real o hipotética en forma de dos clausulas que pueden ser de presente-futuro o de pasado.  Pero para no ponerme espesa con el subjuntivo imperfecto me voy a mover rápidamente al plano de las emociones.

Me explico sobre eso de meterse y cambiar el rumbo del tiempo o los resultados esperados.  ¿Cuántos de ustedes han pensado lo que podrían hacer si tuviesen una máquina del tiempo y volver a algún momento específico de sus vidas? “Si yo pudiese retroceder 10 años, no hubiera….” “Si mi mamá viviera, yo…..” “Si no me hubiese divorciado, yo hoy…”  “Si la tuviese a mi lado ahora, yo….” “Si no hubiese conocido a ese bicho, yo…” “Si hubiese hecho caso a mi padre, yo…”  En otros momentos no es con el pasado sino con el futuro “Si fuese millonario, yo……”  “Si tan solo tuviese 5 kilos menos, yo….”  “Si él estuviese conmigo, seguro yo……” “Si me casara, yo….” “Si consiguiera ese trabajo, yo…” Coloque usted lo que guste en esos puntos suspensivos.  Esos deseos sobre situaciones que consideramos fallidas (pasado) o aspiracionales (futuro) es lo que yo llamo la intervención del tiempo, las ganas que tenemos de transformarlo en algo que no fue o que quisiéramos que fuese….para realmente ser felices (¡ujum!!!)

No es malo reflexionar sobre posibles escenarios del pasado, tampoco es dañino soñar o aspirar. Al contrario, deberíamos tener porciones de ambos para crecer en la vida. Le escuchaba a un jefe que tuve en mis tiempos corporativos que para ser exitoso en el futuro había que comprender lo ocurrido en el pasado, las lecciones que nos dejó.  Lo que no es favorable es quedarnos pegados “machacándolo” (léase: reflexionando en exceso sobre el hecho) o fantasear excesivamente con el mañana  pues salimos del presente y de las circunstancias actuales  perdiendo foco en las posibilidades del aquí y del ahora.  

Yo pregunto: ¿Buena vida = vida feliz?  Cuando me refiero a buena puede ser buena literalmente, medianamente buena, buenísima o excelente. Piénselo.  No todos los momentos pueden ser de alegría plena. Eso sería una versión de Alicia en el país de las maravillas.  Hay algunas situaciones que no dependen de usted, otras  circunstancias dependerán de usted totalmente. Todos los humanos estamos “hechos” para experimentar una gama de emociones. El mismo Dr. Bach aisló 39 emociones fundamentales que pueden ser combinadas entre ellas como paleta de pintor y obtener así más de 200 millones de combinaciones posibles. Nadie se parece emocionalmente a nadie, ni por ser familia.  El tener no tan buenos momentos, o si usted quiere llamarlos malos, lo hace un ser viviente, ni peor ni mejor que otro.  ¿Conoce usted a alguien que este en éxtasis de felicidad permanente? Ni el Dalai Lama, con todo respeto.  Él tiene sus problemas con China.  Si tan solo es nada más un deseo.  La realidad depende de usted y de lo que haga con ella para transformarla en algo mejor.

¿Flores para ubicarnos en el aquí y el ahora?

Clematis si fantaseamos con el futuro y nos falta una dosis de realidad, nos ayudará a darle estructura a los sueños.

Honeysuckle si estamos ancladísimos en el pasado, nos ayudará a reflexionar y avanzar sin nostalgia.

Chestnut Bud si repetimos las situaciones  de vida una y otra vez, nos ayudará a establecer patrones de atención.

No es lo mismo que usted tenga un mal día y lo vea como parte de su propia experiencia a que usted se martirice por secula seculorum por que la vida lo trata como una roca golpeada repetidamente por las olas.  Cuando realmente estamos en equilibrio, las emociones “no favorables” se nivelan, no se quedan marcadas como los herrajes que usan para identificar al ganado.  Hay que disfrutar de nuestra humanidad;  experimentemos los días buenos, los mejores, los no tan buenos y aprendamos de ellos.  La clave está en ser positivo con dosis de realismo, no en querer estar feliz todo el tiempo.   Si tan solo…. no existe, tampoco el hubiera ni los borradores mágicos…Aunque me fascine Dave Mathews y su If Only.

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