4 de marzo de 2013

Cómo perder peso...emocional



El sobrepeso no solamente tiene que ver con el índice de masa corporal y con las medidas en abdomen, cintura y extremidades, no señor.  Mucha gente tiene sobrepeso mental y emocional.  A veces ganamos  ese “peso” por las expectativas que nos imponemos, por hábitos, por creencias, por recuerdos, por magnificar situaciones, por no perdonarnos, por vivir con heridas que arrastramos, por las circunstancias en las que estamos inmersos, por las situaciones en las cuales vivimos.

La carga es tal que parece que lleváramos una mochila de ladrillos con nosotros todo el tiempo.  Ladrillos del pasado, del presente y del futuro, que hacen dificultosa la navegación en el aquí y en el ahora. Muchas veces nos acostumbramos a esa gordura invisible y pensamos que es normal sentirse así. Vamos casi doblados a todas partes: trabajo, reuniones, cine, médico, gimnasio y cama.

Hay maneras de bajarle el peso al saco mental y sentirnos más livianos.  Voy a comentar con ustedes algunos pasos para sentirnos en mejor forma.

  • Primero, abra su bolso y revise sus ladrillos.  Cada uno de nosotros los tiene de diferentes formas, medidas y gramajes. Algunos vienen en forma de  juicios, recuerdos dolorosos, costumbres dañinas, emociones reprimidas, preocupaciones.   Clasifíquelos en diferentes grupos, haga montoncitos y póngales nombres.  Solo con saber qué está cargando bajará el peso y sentirá alivio.

  • Segundo, líbrese de los ladrillos que pueda en este momento y deje otros para más tarde.  Suelte  el de “tengo que ser perfecta”,  el de “si no lo hago yo nadie lo hará”, el de “la culpa de mi vida es de mis padres”, el de “mi infancia fue terrible”, el de “no me lo merezco”, el de “mi vida es un asco”, el de “pobre de mí”.  Puede dejar  para más tarde el de “necesito dar más calidad que cantidad de tiempo a mis hijos/ familia”, “necesito tener más tiempo para mí”, el de “quiero un futuro mejor”. Esos los podrá soltar cuando esté preparado. 

  • Tercero, recuerde que esos ladrillos son de aire e ideas, no de cemento ni arcilla. No son reales, son imaginarios. Pueden ser pesados pero son producto de sus percepciones. Cuando sus pensamientos cambien de volumen y dimensión ellos también se transformarán, es una relación directamente proporcional. Cuando vemos las cosas con otra perspectiva, los bloques pasan de ser pesados a livianos, y perdemos casi mágicamente peso en la cabeza.

¿Flores para los legos mentales?

White Chestnut  si tiene un disco rayado en la cabeza con pensamientos que circulan sin parar.  Le ayudará a acallar su mente.

Sweet Chestnut si tiene angustia mental extrema que lo lleva casi a la desesperación.  Le dará tranquilidad y capacidad para resolver.

Pine si siente culpa y la arrastra como un escaparate artesanal amarrado al tobillo.  Le ayudará a asumir objetivamente su responsabilidad.

Willow si le acompaña la amargura y se auto-compadece  por lo que le ha tocado en la vida.  Le ayudará a pasar la página sin dolor.

Los ladrillos no son peligrosos en cuanto y tanto estemos claros que son inmateriales. Cuando sienta mucho peso en la cabeza comience a revisarlos, se dará cuenta que son de goma espuma y aire. Usted les da el peso que quiere.

5 comentarios:

  1. Muy bueno. y realmente el peso disminuye. gracias por compartirlo.
    Damelys

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  2. Genial este enfoque! la dieta mental es la verdadera: cero pensamientos saturados ni calorías de culpas y mucho menos carbohidratos de frustración!! gracias por compartir..

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  3. AMIGA ERS UNA ALMA DE DIOS,,,

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