21 de enero de 2017

Sobrecarga de Información


Esta semana me encontré perdiendo la tarjeta de débito, mi portamonedas y mi celular 4 veces. No recordaba dónde los había colocado.  Las cuatro veces estaba fuera de casa, en cuatro lugares diferentes y haciendo cuatro actividades distintas. En cada episodio sentí un “sustico” (hermano menor del susto). Afortunadamente, he tomado tantas flores en mi vida que inmediatamente volvía la compostura y pensaba objetivamente qué hacer con cada suceso.  En un momento me dije que eran cosas de la edad, pero escucho a tanta gente diciendo lo mismo que el tema de los años es una variable a considerar más no la única.  

Pensando cómo podía mejorar las perdidas y evitar los susticos llegué a una reflexión. Nuestros estilos de vida han cambiado tanto con los avances tecnológicos que nos distraemos más fácilmente y no prestamos atención a lo que estamos haciendo, nos comportamos como si estuviésemos en un modo automático.

No significa que antes no se me perdieran las cosas, o que no las encontrara quiero aclarar aquí.  Lo que siento me pasa ahora es que tengo y manejo más información que antes. Si hiciera los cálculos podría decir que con solo pasar un vistazo por Facebook, los infinitos grupos de Whatsapp, Instagram y Pinterest ya me he leído el equivalente a seis periódicos (prensa) diarios si los comparo con mis leídas  dominicales de EL Nacional y Estampas cuando mis hijos estaban pequeñitos. He aprendido más recetas de cocina últimamente solo viendo Facebook que en todos los años de mi vida. ¡Ojo, no significa que las haya preparado! Sé cómo hacer un montón de manualidades sin haber tocado una pistolita de goma, sé cómo hacer contour de maquillaje y no tengo ni uno de los productos/pinceles que usan las personas que demuestran las técnicas. Soy una pseudo - experta en campos que ni siquiera imaginaba.

Ahora nuestros cerebros, en lugar de enfocarse en una tarea, brincan como saltamontes de una red social a otra buscando información y/o averiguándoles la vida a otros. Decimos que nuestros niños tienen problemas para concentrarse pero nosotros también andamos en una de gratificación instantánea cuando texteamos incesantemente, o respondemos correos electrónicos sin parar.  Nos entretenemos un montón y hasta podemos pasar un buen rato….haciendo nada.
Nos llenamos de tanta información inútil que nuestro cerebro se agobia. Sin duda alguna, necesito trabajar más mi mindfulness. Probablemente así me enfoque más en el presente.

¿Flores para concentrarme en el aquí y el ahora?

White Chestnut si mis pensamientos se presentan en infinitas listas de cosas por hacer. Me dará pensamientos más productivos y enfocados

Chestnut Bud si sigo haciendo siempre lo mismo esperando otro resultado.  Me ayudará a prestar atención y a aprender de lo que estoy haciendo.

Clematis si estoy fantaseando cómo me va a quedar el vestido que me voy a hacer con un pañuelo de playa o cómo me va a quedar la receta de Bien Tasty que algún lejano día voy a preparar. Me dará contacto con la realidad.

Mindfulness es una capacidad de la mente de estar presente y consciente en un momento determinado; el cuerpo y la mente se conjugan en la realidad presente. Esta práctica (mindfulness) no tiene como objetivo la relajación, la paz o la mente en blanco como la meditación. No es para escapar de la realidad sino estar presente.  Voy a buscar que dicen en Pinterest, si alguien lo recomienda por Facebook o si hay un video en You Tube para aprender cómo hacerlo.

Imagen con Copyright de iStock
© 2017 Marielena Núñez

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