Cuentame tu cuento

Muchas personas se acercan preguntándome sobre una situación particular.  Entendiendo que mi participación por este medio puede  no ser exhaustiva como en una dinámica de consulta, presentaré una visión sobre los planteamientos realizados por mis lectores. Seleccionaré una nota semanal para compartir con todos quienes siguen mi blog. Los nombres serán resguardados para proteger a los inocentes y a nuestras víctimas.

Paso 40 minutos todas las mañanas tratando de vestirme para ir a la oficina.  Nada me gusta como me queda. Me siento gorda y fea.  He hecho dietas pero nunca las culmino.  Bajo de peso, me siento mejor pero vuelvo a recaer. Estoy contemplando cirugía.  He averiguado sobre el balón gástrico y la liposucción, entre otras.  Quiero verme diferente ¿Qué piensa?  Beatriz 

Cómo nos vemos puede afectar nuestra auto-estima y seguridad. Las mujeres tan solo viéndonos en el espejo en la mañana podemos, dependiendo de la imagen reflejada, pasarla muy bien o amargarnos las horas que tenemos por delante. Otras en desesperación buscamos escondernos en una bata talla única inmensa (para sentirnos peor sin darnos cuenta). Algunas de nosotras podemos pasar bastante tiempo frente al closet sin saber que ponernos… para terminar siempre con la misma ropita. 
     
Esto se debe a algo que los científicos llaman “descontento normativo”. Figúrense si es común que la ciencia se ha dedicado a estudiar esta conducta. Nuestros pensamientos pueden llegar a deprimirnos!!! Hay estándares de belleza globales en nuestros días.  Todas las mujeres perseguimos literalmente  una imagen ideal que a lo mejor es casi imposible lograr por el fenotipo, el genotipo, las posibilidades económicas y un montón de variables más, a menos que seamos hijas de Donald Trump. Nos queremos ver como Jennifer Aniston de bellas…sin poder pagar sus tratamientos cosméticos, chef privado, clases de Pilates, y entrenador personal; tener la boca de Angelina Jolie…y recurrimos a inyecciones que dejan los labios con apariencia de chorizo carupanero; el cabello de de Catherine Zeta-Jones….y recurrimos al planchado dominicano o japonés, dependiendo del presupuesto, que nos pueden llevar a la calvicie.
     
Veo en mi consulta montones de jóvenes y adultas insatisfechas con lo que ven y buscan resolver “las fallitas” con el bisturí sin pensar en las consecuencias.  Yo pienso que si la cirugía cosmética hace feliz a una persona, se ha hecho la investigación sobre especialistas/consecuencias y puede pagarla pues genial.  Pero es importante saber que una cirugía o un tratamiento extremo, como los de los reality shows de la televisión, no van a retener a la pareja, o a conseguir marido o a lograr la felicidad de un cuento de hadas. Si no vean a Marilyn Monroe, a Britney Spears, a la misma Rachel de Friends.  Siempre les digo a mis consultantes “nadie te va a dar lo que tú no tienes, la paz comienza con uno mismo”. La felicidad es un estado mental.  Un buen paso es reconocer nuestros atributos personales.  Cuando sobre enfatizamos lo que se ve y desestimamos nuestros atributos no estamos ayudándonos en lo absoluto. A veces posponemos momentos gratificantes hasta que nos veamos “perfectas” y no nos damos cuenta que perdemos alegría y placer en la vida.  Es muy útil el bajar el volumen a la autocritica y comenzar a tomar acciones en lo que realmente podemos comenzar a hacer ya, cada quien en la medida de sus posibilidades.  No hay soluciones mágicas. Como dice un amigo muy querido… el hubiese no existe. 

¿Cómo puedo diferenciar si estoy triste o si estoy deprimida? Carolina 

Dadas las circunstancias actuales es muy común escuchar a las personas decir que están tristes o deprimidas.  Eventos de tipo personal, laboral, financiero, ambiental pueden hacer que nuestro ánimo decaiga. Luego del  desastre en Japón mucha gente se sintió afectada.  En otros casos un duelo, una pérdida o problemas económicos hacen sucumbirnos y caer en un abismo emocional. Muchos confundimos la depresión con la tristeza, pensamos que son sinónimos y las intercambiamos sin pensar. La tristeza es una emoción inherente al ser humano, mientras que la depresión es un síntoma, una enfermedad. Es importante entender que la depresión va mucho más allá de una situación común que nos ponga triste. La tristeza que nos produce situaciones inesperadas y desafortunadas es un sentimiento normal cuyo proceso puede concluirse con un reajuste de ideas. Cuando se experimenta depresión, en cambio, debe ser tratada por un profesional de la medicina o un psicólogo. En algunos casos será necesario medicar mientras que en otros casos simplemente con reenfocar algunos patrones de conducta podríamos volver a funcionar equilibradamente.

Hay algunos pasos recomendados por los profesionales de la salud para ayudarnos a mejorar nuestro estado anímico  y evitar caer en desbalance: ejercitarnos diariamente; identificar nuestro estado emocional real; comer una dieta saludable y balanceada; consumir aceites Omega 3 a diario; exponernos a nuestra ración de sol en las mañanas; tomar flores de Bach para los siete estados emocionales: el miedo, la incertidumbre, la falta de interés en el presente, la hipersensibilidad, el desaliento, la soledad y la preocupación excesiva por otros. Para finalizar recordemos, no es lo que pasa en nuestra vida sino como me lo tomo. 

Me encantaría encontrar a mi príncipe azul, sin embargo cuando creo que lo he encontrado me llevo una gran sorpresa.  La relación no funciona y vuelvo nuevamente a comenzar la búsqueda. Laura

     La boda del Príncipe Guillermo con Katherine Middleton ha inspirado a muchas jóvenes. Es que es casi un cuento de hadas; una chica universitaria de clase media se encuentra literalmente al príncipe de sus sueños y  se convierte en una posible reina.  Un sueño hecho realidad!!!  Cuántas mujeres no han soñado algo así alguna vez en sus vidas, seguro que un montón, hasta las telenovelas plantean situaciones de este tipo.Pienso hay algunas lecciones que podemos aprender de esta relación de ensueños que hoy mantiene al mundo en atención. 
  • Amistad como preámbulo de la relación sentimental. Estos jóvenes se conocieron en el año 2001 y fue en el 2003 que se hicieron novios. Su relación comenzó en amistad y evolucionó en noviazgo, es decir, se conocieron primero.
  • Ambos mantuvieron la independencia. Aunque se aman profundamente y les gusta estar juntos, cada uno de ellos mantiene intereses individuales.  Es decir, pueden disfrutar estando juntos como estando con otras personas o haciendo otras cosas.
  • Toman las cosas poco a poco sin prisa.  El príncipe no se dejó presionar para casarse, ella tampoco para comentar sobre su vestido.
  • Hay respeto por las familias de ambos.  Siempre se piensa que ella es la que se debió adaptar a la familia real, pero William o Guillermo también hizo su parte con los Middleton, tuvo que aprender cómo se bate el cobre en las familias comunes y corrientes.
  • Se divierten como pareja, pueden compartir intereses comunes, se ríen juntos.
  • Aprenden de los momentos menos gratos. Hubo un momento en el que se separaron; allí hubo respeto a las decisiones. Ninguno habló ni vendió los derechos de sus historias a los periódicos amarillistas.  Cuando volvieron porque se dieron cuenta que eran uno para el otro… regresaron crecidos y amándose más.
  • Vieron más allá de la boda.  Tenían planes no solo para la boda sino sobre la vida en conjunto, como pareja.  La celebración es solo un evento, el matrimonio es un proceso.
Creo que es muy común en nuestros días lanzarse en las relaciones sin saber con quién nos estamos metiendo.  Escucho muchas historias en mi consulta que se repiten…” después de la boda era otra persona, no lo conocía”.  Pues claro, solo hubo cercanía (sexual) más no conocimiento del otro!!!


Estoy muy dolida y desecha ¿Cómo puedo sobrevivir la reciente ruptura, con mi pareja? Martha

Estos momentos son muy particulares, usted podría estar sintiendo rabia, dolor, decepción, amargura, impotencia; algunas personas incluso pueden sentir entusiasmo por lo que les deparará el destino cercano o pueden sentirse  hasta desahogadas.  Hay una diferencia entre la ruptura por divorcio a la ruptura de relaciones no formalizadas en el sentido de la convivencia 24/7/365 (todo el tiempo juntos).  Los divorcios son más largos e implican muchos aspectos que van desde lo familiar a lo financiero. Cuando es un tema de relaciones no formalizadas, soy de las que piensa que cualquier relación que haga sufrir no vale la pena; así que hay que culminarlas cuando se ven venir o terminarlas en su justo momento.  Sin embargo, en cualquiera de ambas maneras, si siente que necesita ayuda, necesita hablar, y drenar sus emociones es importante que busque un consejero, un terapeuta, alguien quien le ayude a manejar la ansiedad.  Independientemente si usted fue la víctima o el victimario hay que continuar con la vida, moverse, enfrentar la realidad aún viviendo el duelo.  No tiene sentido culparse o sentirse responsable por lo que fue o dejó de ser.  Asegúrese de tener apoyo social (familia, amigos), y entender que este es un proceso que toma tiempo, no es que se va a sentir bien en un abrir y cerrar de ojos.

A veces sentir empatía por el otro ayuda (por su ex), aunque puede ser muy difícil en estos momentos cuando lo que se quiere es desaparecerlo del planeta. Este punto en particular  (la empatía, no me refiero a eliminarlo del planeta) ayuda cuando hay intereses comunes en la pareja como niños, negocio y posesiones.  Va a haber mucha rabia y descontroles que variarán en escala dependiendo de las causas de la ruptura.  La ayuda de un profesional objetivo, neutral e independiente de ambas partes  nos ayuda a colocar muchas situaciones en perspectiva.  Una persona con quien usted pueda “descargar” puede serle de mucho bien.   Yo no suelo aconsejar por razones éticas, sin embargo, si algo he aprendido en mis consultas es que “un clavo no saca otro clavo”.  Traducción: meterse en una nueva relación sin haber sanado el duelo de la ruptura reciente generalmente es una buena receta para producir catástrofe desde muchos aspectos.   Libérese primero, busque remplazo después  (si así fuese posible!)
 
  • Sufro te ataques de pánico ¿qué puedo hacer para calmarme? Flor
Lo primero que debe hacer es ir a su médico para que diagnostique con precisión su condición.  Lo otro es que hay que entender qué significa pánico para usted y cómo se manifiesta cuando tiene los ataques. ¿Se descontrola usted, quiere salir corriendo, grita, se inquieta, tiene arranques de histeria?  Eso es un tipo de temor específico.   Si por el contrario ¿se paraliza, se inmoviliza, trata de hablar pero no salen las palabras, no entiende lo que le dicen las personas a su alrededor, se siente como “congelado” en el sitio? Ese es otro tipo de temor.  Si lo que le pasa  en que siente temores ansiosos, indescriptibles, no específicos, presentimientos, premoniciones, esta es otra categoría de pánico.  Lo que quiero decir es que NO todos los pánicos son iguales y un tratamiento estandarizado puede no necesariamente surtir efecto para ayudarle. Entonces, la primera clave para mejorar es entender y catalogar cómo es lo que siente.
Estos ataques normalmente son breves pero intensos.  Lo que más afecta es pensar cuándo se van a repetir. Algunas técnicas que pueden ayudarle a manejarlos:
  • 1.    Respire despacio y profundamente, cuando respira corta y rápida aumenta la ansiedad.
  • 2.   Pare y piense, cuando sienta que se está descontrolando háblese fuertemente y busque parar esos pensamientos.
  • 3.    Háblese en positivo, no se enjuicie, esto disminuye la ansiedad.
  • 4.    Si necesita ayuda pídala. Si necesita caminar y ventilarse hágalo.
  • 5.  Relaje los músculos.  Cuando sienta la ansiedad busque aflojar los hombros, cuellos, estire los dedos de las manos y de los píes. Distiéndase, estírese, evite  la contracción de los músculos.
  • 6.   Tome Rescue Remedy  si siente que va a entrar en crisis o en emergencia. 
Si necesita ayuda de un consultor profesional de Bach como forma de complementar su tratamiento médico no lo dude.  Vaya a la página www.bachcentre.com  o  www.biep-venezuela.com , busque su país y vea quien está más cercano a su localidad.
Escrito por Marielena Núñez, BFRP 


Soy la reina de las dietas.  Cualquier dieta que salga para perder peso yo la hago.  Estoy sube y baja todo el tiempo, temo haber dañado mi metabolismo con tanto bajar y subir de peso. ¿Me pondré vieja más rápido? ¿Nunca podré bajar de peso? ¿Habré afectado mi metabolismo permanentemente? ¿Qué me puedes decir Marielena? Ámbar

Lo primero es lo primero.  Bajar de peso implica muchas cosas. Primero saber cómo está realmente nuestra salud.  Para esto hay que ir al médico.  Segundo, hacer dieta no es restringir alimentos a la loca, debemos ir donde alguien quien realmente pueda orientarnos. Para esto es bueno ir a un nutricionista certificado.  Tercero, hay que hacer una resta.  Es decir, debe haber una relación entre nuestra ingesta calórica y lo que gastamos.  Para esto es necesario tener actividad física.  De acuerdo a investigaciones y publicaciones  serias, el hacer  dietas “yo.yo” (subir y bajar de peso), no va a arruinar el metabolismo.  Lo que puede haber pasado es que la composición del cuerpo haya cambiado.  Cuando se pierde peso se pierde grasa y músculo.  Pero cuando se gana peso se incrementa la proporción de grasa (Ups!!).  La mejor manera de mantener músculo en el cuerpo es hacer ejercicios de fuerza (léase pesas) no solo cardio, además consumir proteínas como pescado, pollo, carnes magras, tofú, tempeh. Soya. 
La parte emocional es muy importante.  Muchas personas bajan de peso y se ven delgadas pero emocionalmente siguen siendo gorditas.  Eso puede hacer que se tenga una imagen distorsionada de sí mismo y afecte el auto-estima.  Identificar qué nos hace comer y cuándo lo hacemos puede ayudarnos a ponerle fin al círculo vicioso del yo-yo.  Las Flores de Bach nos pueden ayudar a domar  a esa fiera interna.


Ahora que estoy en la peri-menopausia se me están olvidando todas las cosas.  Esto me preocupa mucho. ¿Qué debería saber al respecto? Estela

En la Revista de Clarín de Argentina, un artículo del Dr. Abdala sobre fallas de la memoria explica: "Si uno tiene conciencia de los problemas de memoria es que  no los tiene"

La mitad de las personas mayores de 50 años presenta alguna falla, pero es más por la edad que por  enfermedad. El quejarse sobre fallas de la memoria es un hecho muy frecuente en damas (y también caballeros) de más de 50 años. Se traduce en no poder recordar el nombre de otra persona, listar el nombre de todos los hijos antes de dar con el correcto, entrar a una habitación
 sin saber qué se iba a buscar, olvidar el título de una película, dónde se dejaron los anteojos, las llaves, los hijos o los nietos, la lista del supermercado.  En estas edades, más de la mitad de los adultos presenta esta  dificultad lo cual indica que más que una enfermedad es una característica de los años que se tienen. Muchas personas se preocupan (a veces en exceso) por estos olvidos. Por eso el Dr. Abdala dice : "quien está consciente de padecer de  estos olvidos es quien no tiene problemas serios de memoria ya que quien padece una enfermedad de la memoria no tiene registro de lo que efectivamente le ocurre".

Para que algo se pueda recordar, el cerebro dispone de tres circuitos operacionales que deben funcionar armónicamente. El primero es el de la capacidad de registrar información con calidad suficiente para que después se pueda recordar. Quien está distraído o sumergido en preocupaciones de diversos tipos no presta la necesaria atención, imprescindible para después recordar.  El segundo es que la información percibida debe ser transferida a dos lugares del cerebro donde se depositan los datos: el hipocampo y el circuito de Papez.  Si estas zonas están dañadas, la información no podrá ser "grabada" 
por el cerebro y se perderá a pesar de que la persona haya prestado  mucha atención. El tercer paso es el de recuperar la información grabada si han funcionado bien los dos circuitos previos. Esto depende del lóbulo frontal. Con el transcurso de los años hay una normal disminución del rendimiento de la función del recordar.

En la
 actualidad existen diversos estudios médicos de sencilla realización que permiten precisar la causa de los olvidos. La consulta precoz y los estudios facilitan los tratamientos. Especialmente si además de olvidos, hay dificultades para planificar actividades, solucionar problemas y sostener actividades no rutinarias.  Así pues a ejercitar la concentración, el interés y la atención para que nuestra memoria se mantenga en óptimas condiciones no importando la edad ni la peri menopausia.  También podemos revisar los remedios florales de la categoría Falta de Interés en las Circunstancias Actuales, a lo mejor allí hay alguna flor de Bach que nos pueda ayudar.